Laura Solórzano

Escribir es estructurar la vida

1

Sep

Hace rato que no paso por aquí

Hace rato que no paso por aquí, no sé si se deba a la falta de tiempo o de inspiración, al miedo de postear lo que no se debe o de escribir para romperme el corazón. Me gusta romperme el corazón porque me recuerda que estoy viva. Me gusta recordar que estoy viva porque de a ratos se muere cuando se recuerda que la expectativa de vida es de 87 años. Hace rato que no paso por aquí y todavía no sé la razón.

Cada día escribo más, escribo para tres páginas y escribo un proyecto que  no he concluido. Pensando en proyectos sin terminar, recordé que aún tengo una deuda por pagar. Soy un desastre de mujer, pero soy mi desastre de mujer. No consigo conseguir la manera correcta de vestir, pero no importa porque comencé a fingir que no me importa lo que piensen de mi.

Me río cada vez menos, no por falta de chiste, sino por exceso de hormonas. Pasa que de a ratos paso menos por estos lados. No sé qué quiero conseguir, pero sé que no está por aquí.

Hace rato que no paso por aquí y hace textos que te tengo escrito en mi cuaderno. Podrías ser el niño del crimen pasional que dejó huellas de Malta en el techo del salón de Primer Grado del Colegio El Cristo, ese mismo crimen que le confesé a Victoria una madrugada de un viernes cualquiera.

No quiero saber de ustedes, solo quiero saber de mi. Es válido saber solo de uno cuando se anda buscando sentido, cuando se están trazando objetivos. Como no puedo poner pausa al destino y como no puedo condicionar la inspiración, yo soy de las que decido dejar de verlos y esperar en mi lugar. Si no he querido verlos, es porque no quiero hablar de las mismas cosas pendientes que sé debo terminar.

Hace rato que no paso por aquí y hace besos que me acuerdo de ti.