Laura Solórzano

Escribir es estructurar la vida

20

Jan

Ciudad (es)

(O de cómo Cortázar escribe por mí)

(_._._)

¿Estás? ¿Quién es? Yo, ¿No me recuerdas? Nunca te he visto antes ¿Estás sola? Llevo rato en eso, aún no me he descubierto, pero estoy cerca. Perfecto, yo estoy igual, ¿De dónde eres? No importa ¿A dónde vas? No lo sé. Busco cómplice. Yo también, es que la historia, los colores, ya sola no la puedo contar. Está bien, yo no quiero seguir caminando sin compañía. ¿Te gusta el café? ¿Por qué? Necesito saber. Me gustará cuando tenga a quién preparáselo. Ok, quiero caminar. ¿Eso significa que estás? No lo sé, pero si estoy, todo fluirá.

(…)

17

Jan

Comunicado al Tuky que tengo sentado al lado

Estimado Sr. Tuky, señorito pues,

Reciba usted un cordial saludo. Hoy parece ser uno de esos días en los que mientras intento escribir y usted me pone esa odiosa “música” a un tono infernal, debe ser algún karma que me queda por pagar.

Continuemos. El presente comunicado tiene la formalidad de comunicarle que no es nada agradable tenerlo sentado al lado. No porque sienta que me va a robar, sino por aquello que está usted escuchando.

Aunque realmente también debo confensar que todos los días me pregunto si se ha visto usted en un espejo. No me pienso justificar, simplemente le quiero preguntar.

¿Sabía usted que los converse son signo de rock y punk? Es usted un vivo ejemplo de que la moda puede más que la cultura. No sé si usted lo sabía, pero son considerados una sub-cultura digna de estudiar. Cada vez que me pega con su bolso, me provoca darle un lepe, y preguntarle ¿Qué guarda usted ahí con tanto afán?

Volviendo al punto de su “música” que es lo que realmente me molesta ¿Sabía usted que inventaron un apartico que se le pone al BlackBerry y luego se los mete en los oídos con la finalidad de NO MOLESTAR al que tiene al lado? De no estar enterado, venga que le explico y además se los regalo con un hermoso lacito.

Por favor, mire que cada vez que lo escucho y lo veo con sus bigoticos amarillo, debo callar mis pensamientos para no hacer un escándalo, darle un lepe y luego salir corriendo. Hágalo, por el bien de los dos. No quiero que me llame racista o algo por el estilo, mi problema es con su “músiquita”. Esa cosa que suena en su celular y parece echa por unos monos con ollas después de una explosión nuclear.

Sin más nada que acotar, se despide en una tarde hermosa de esta bella ciudad,

La pana fastidiosa, de converse, cuaderno y lápiz, que sí tiene audífonos pa’ rato.

15

Jan

Ciérralo todo

Laura Solorzano¡Vamos! Estamos esperándolo.

Cierra. Cierra más canales, quítale las ganas a cientos de jóvenes de ir a las universidades.

Vamos, cierra los libros, cambia la historia, incluso la que te trajo hasta aquí. Quítalo todo, incluso tu careta, desnuda tu verdad. Estamos esperando.

¿Qué esperas para cerrar más? Cierra consulados. Roba esperanzas. Tranquilo, como si nada tuviese un final. Cierra más empresas, borra sueños de aquellos que día a día esquivamos balas en este juego macabro.

Cierra posibilidades, también mentalidades. No necesitamos ciudadanos capaces, solo focas que te alaben. Ciérralo todo, incluso mis ganas de estar aquí.

Pero sobre todo, cierra tus ojos, porque cuando despiertes, tu no serás nunca más presidente de este país.

14

Jan

De cómo decidí tripearme Caracas, de noche

CaracasPara nadie es secreto que, desde que nací, Caracas es mi lugar (simplemente Caracas, sin analogías). Ayer decidí –buscando recuperarla- caminar desde Bello Monte hasta Las Mercedes.

Me cargué con mis audífonos, Masseratti, lentes de sol y caminé. Caminé para verte diferente, caminé para conocer (te). Caminé, porque eso es lo que hago, caminar.

Edificios. Gente. Carros. El cielo. El Guaire. La calle. La ciudad. Eres temerosamente caminable. Ya basta de equivocarse, Caracas –sin nombres entre líenas-, hoy será un nuevo día.

Tu historia, tan bohemia, en medio de cafés y unas cuantas letras ¿Cuándo fue que te abandonamos? ¿Cuándo los gobiernos –y ciudadanos- te descuidamos?

Desde Crema Paraíso hasta la Barbería del teatro bar, llevé un solo ritmo intentado recordar cuando había recorrido aquellas calles con tanta tranquilidad.

Las Mercedes, su gente. Descubrí un encanto que siempre había estado ahí, pero nunca había observado.

Mi tatuaje “Caracas”, pronto estará en aquel lugar, que siempre me recordará cuanto me encanta caminarte.

Me senté en Ara Mix, con mi café y un libro sobre cine. Un rato más tarde apareció un –nuevo- amigo, sin darme cuenta se hicieron las 9pm. Era momento de irnos. Caminamos de vuelta a la barbería, ya habían cerrado. Así que pensé -por algún extraño motivo- seguir caminando aquella ciudad.

Al pasar el Recorland, a lo lejos estaba el perrero de la Texaco y pensé “hoy es un día para hacer algo diferente”. No tenía mucha hambre, pero aún así me paré frente al perrero y le grité:

–          Uno con todo pana.

–          Váyalo flaca, paga por aquí que ya te lo despacho.

En Caracas, sólo en Caracas.

Luego de comer, seguí caminando, me pegué a un grupo de chamos. Sin audífonos, sólo escuchando los ruidos (sonidos) de la ciudad. Al llegar al boulevard entré en modo: “Mi Reina lentes off”. Mientras buscaba algún garabato, pareció un sonido de saxofón en el fondo. No podía creer aquello.

No estaban en unos banquitos con luz, sino al final de la Brión, donde es difícil recordar que es parte de Chacao. Ahí estaba, el sonido de un hombre, tocando saxofón, a las 10pm. Sonidos. Música. Parejas. Besos. Un sentimiento. Magia, ese momento fue magia. Loca, nocturna, que hermoso descubrimiento. De a ratos, Caracas, sí puede vivirse sin miedo.

(Foto cortesía de Mike Gonzalez)

8

Jan

Carta a mis amigos en comandos.

Laura Solórzano¡Hola! ¿Todo bien?

Me parece que no. Te he notado últimamente algo molesto y estresado. Eso me preocupa, soy tu amiga –o en algunos casos no tanto-, pero igual me preocupa. Muchos de nosotros comenzamos esta lucha juntos hace ya casi siete años, se dice fácil, pero siete años es muchísimo tiempo. Nos conocemos, así que sé que no estás tripeando.

No, tranquilo, no te estoy juzgando, todos tenemos derechos y libertad de participar en algún comando; sabes que yo no soy fanática de los candidatos, así que aún no tengo el mío, pero noto que estas primarias te estresan. Claro, sé que estás trabajando por un candidato en particular, que es muchísimo esfuerzo, que este es un proceso inédito, y también sé que se está invirtiendo muchísimo tiempo en las campañas. Pero ¿Quién es el enemigo?

¿Te estás escuchando? Me dices todos los días las cosas que hace este o aquel comando, no me importan mucho en realidad, sobre todo porque no sé por quién votaré, pero sí por quién no lo haré. No, no se trata de un candidato que vaya a las primarias, se trata del que está gobernando, un tal Chávez ¿Te acuerdas?

Sí, sé que estoy un poco antipática, pero es que siento que olvidan (tú y todos) que la lucha es “democracia vs dictadura”. Claro, entiendo que no te guste el “polvo cósmico” de Pablo Medina, o el “capitalismo popular” de Maria Corina, también sé que te molesta que Leopoldo López a todo conteste “La seguridad en la Mejor Venezuela” o que Capriles pase el día hablando de que “hay un camino” y te cansan los “panas con Pablo” de Pablo Pérez o el “nos vemos en La Haya” de Diego, pero ¿No te acuerdas que el año pasado murieron más de 19.000 personas? Creo que con alguno de ellos estaremos mejor ¿No?

Obviamente, te estoy hablando a ti y a ti también, porque todos están en comandos, a todos los quiero por igual y todos me tienen cansada y preocupada porque no se dan cuenta que la pelea no es contra alguien que piensa muy parecido a nosotros, dudo que alguno de ellos se parezca remotamente a lo que tenemos hoy en día.

No, ya va, no te molestes, piénsalo. En Venezuela existen más puestos en cargos públicos que personas en comandos de campaña y no necesito una cifra, simplemente necesito tener sentido común y saber contar un poco. Entonces ¿Por qué no dejas de hacerle la “guerra sucia” al otro candidato y comienzas a trabajar más en pro de una unidad real? ¿Te imaginas cómo será el 13 de febrero cuando intenten “unificar comandos”? ¿Cómo vas a trabajar con el fulanito al que insultaste en el otro comando porque “no te vio bonito” en el debate de la UCAB, por ejemplo?

Piénsalo. Además, en el peor de los casos, eres oposición y no gobierno. Imagínate una oposición con acceso a medios, con RCTV de vuelta y muchos otros medios para comunicar, igualdad de condiciones, carreteras en buen estado, seguridad en la calle, calidad de vida en todo el país, turistas viniendo como locos a conocer nuestras bellezas, una democracia verdadera ¿no es por eso por lo que luchamos?

Un abrazo,

Laura.

7

Jan

(Verbos)

conocerte. observarte. sentirte. nombrarte.

besarte. comerte. rozarte. quererte. fumarte. saborearte. tomarte.

abrazarte. escucharte. besarte. tenerte. entenderte. vivirte.

pensarte. extrañarte. conjugarte.

6

Jan

Caracas, se acabó.

Pasaron los días de diciembre, lleno de gente y rostros nuevos. Lleno de vino, comida y excesos. Eran días en los que nos quedaríamos solo tú y yo, más nadie entendería cómo era aquello de “disfrutar Caracas de maneras diferentes”, nadie lo entendería, jamás lo harán.

Pero llegó, el viernes, las vacaciones, la facilidad de sacar sonrisas, disfrutar momentos juntas,  soñar con futuro lleno de locuras.

Se acabó el tiempo, se acabó la hora. Lo único que no se acabó era lo que no tenía planificado que llegara. No sé si se acabará, pero sé que aquí está y que por ahora solo lo sé recordar.

¡Qué calles! ¡Qué canciones! ¡Qué Caracas!

Ya no estarás aquí, tampoco yo . Escoger destinos distintos fue la última parte de la estrategia. Es agotador seguir luchando, mi Caracas, contra este sentimiento. Es necesario partir.

No será hoy, tampoco mañana, pero será pronto.

En un futuro, sé que nos cruzaremos nuevamente. Entre tus calles, divinas, renovadas, llena de nuevas experiencias. Llena de nuevos cuentos.

Por ahí nos vemos, y seguro conversaremos. Entre el viento y el Ávila, entre el rojo y los cantos.

Ahora parece que por fin, logré encontrar un final.

4

Jan

Caracas ¿Y tu sol?

Se acabó diciembre, se acabaron los días de aventuras entre paréntesis. Mi bella Caracas, tu cielo hoy es confuso. No sé muy bien si te vistes con sol tono color pasión o si prefieres dejarlo pasar un rato y ser un gris monocromático lleno de poca concentración.

Comenzaron nuevos días pequeña, y toca conseguir fuerza y un poco de voluntad. Tal vez, simple, tal vez, sea mejor poner tu diciembre lleno de sol, paz, risas y vino en una caja de recuerdos, bien guardada, donde nadie pueda pasar la destruirlos. Así me parece que será mucho mejor.

Mi Caracas, roja, de colores ¿Cómo no disfrutarte si te vistes con mis nombres y mis colores?

Aquí estaré, Caracas, por un rato más. Recorriéndote en mi mente, viendo tu Ávila, y queriendo simplemente, estar en él.

Caracas, quedarás para siempre, tatuada en mi mente.

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