Laura Solórzano

Escribir es estructurar la vida

19

Sep

Por el medio de la calle: ¿Se queda o se va?

Llegó el día del evento más esperado por los Caraqueños que, como yo, disfrutamos vivir la ciudad de manera diferente. Por el medio de la calle se ha convertido en una tradición que hoy en día le llega no sólo a los habitantes de Chacao sino que trasciende las fronteras municipales e incluso caraqueñas. Yo, particularmente, viví el evento con tres valencianos y me consta que había gente de muchísimos estados visitando el ya conocido evento.

Este año, a diferencia de los años anteriores, el evento fue un poco  más caótico por la cantidad de gente y la reducción de los espacios. He escuchado muchísimas críticas y quejas a los organizadores e incluso escuché un par de veces: Esto no se hará nuevamente. Sin embargo, la reflexión debe ir un poco más allá y no quedarnos solo en “la organización”.

Evidentemente tengo mis recomendaciones, como baños, estaciones, ubicación de las tarimas; pero ahora quiero que nos tomemos un tiempo para entender qué pasó el sábado en “por el medio de la calle”.

Es obvia la necesidad que sentimos los caraqueños (y personas de otros lugares) de vivir un país de manera diferente, donde “Sin miedo” sea la frase que caracterice nuestro día a día. Quiero:

  • Sin miedo salir a tomar fotos en la calle
  • Sin miedo caminar por Caracas a las 3:00 a.m.
  • Sin miedo a tener mi BlackBerry o iphone en la mano
  • Sin miedo abrazar a desconocidos sin importar su aspecto
  • Sin miedo a vestirme como quiero
  • Sin miedo a expresar lo que siento
  • Sin miedo tomarme una o dos birras en la calle (sí, algunos exageraron)
  • Sin miedo tripearme una buena música en algún restaurante de la ciudad
  • Sin miedo DISFRUTAR de esa parte de la vida que se llama “Juventud”
  • Sin miedo a que mi edad sea un problema para salir a la calle (vi muchos niños y abuelos)

Para mi el fenómeno “por el medio de la calle” es un grito de desesperación de muchos, sin importar su edad, color o preferencia política, de salir a disfrutar las calles, tener más espacios abiertos y dejar de vivir encerrados con miedo.

Es necesario que haya más baños, más estaciones, más calles. Pero también es necesario más colaboración por parte de la gente, los vecinos, las alcaldías y los gobiernos y que entiendan que los problemas de “espacios libres” no se resuelven con un solo día de actividades.

Tratemos de construir más espacios y actividades, colaborar y entender que lo que queremos es vivir sin miedo, hoy y siempre.

“Quiero poder escribir con letras de colores espacios que se llenen de frases “quiero paz” para poder “vivir diferente” y sentir que vale la pena seguir en esta ciudad de locos amantes de Caracas. Quiero poder sentir que vivir en tus calles me llena de alegría y que me disfruto compartir cosas similares con gente extraña que el resto del año no veré. Quiero saber que te encontraré “por el medio de la calle” con rostros diferentes pero con el mismo grito de auxilio: Quiero vivir sin miedo”.

PD: La primera foto fue tomada del Facebook de Andrea Torrealba, una nueva amiga. La segunda fue tomada de  “Fotos por Fotógrafos por la PAZ de QuieroPaz.org”. Gracias chicos 🙂

12

Sep

Carta a mis amigos en el exterior

¡Hola!

Sé que probablemente hemos perdido un poco el contacto en estos últimos años, es un poco difícil mantener la rutina de vida conectados si sólo nos escribimos por PIN o hablamos por Skype o vemos lo que hacemos por Facebook. Ambos necesitamos continuar con nuestra vida off-line y conocer gente nueva.

Sé también que muchas veces me he molestado contigo o te he llamado a decirte que no aguanto más vivir aquí y que quiero correr a tu casa para que me des asilo y así comenzar una nueva vida. Sé que muchas veces te he juzgado porque pienso: Irse es lo fácil. Pero ambos sabemos que eso depende de la época del año en la que estemos.

Sin embargo, hoy te escribo para pedirte un favor casi de vida o muerte. Gracias a la experiencia que hemos tenido año tras año hemos notado que el número de venezolanos afuera es importantemente significativo para definir cualquier elección. También sabemos que la mayoría de ustedes le hacen oposición a este gobierno y que quisieras regresar a Venezuela en cualquier momento.

Son casi 1 millón de venezolanos fuera del país y vamos a reconocerlo: No somos un país acostumbrado a la Migración. Estamos acostumbrados a estar en casa, en familia, con una persona siempre dispuesta a darte la mano, con un sentido del humor único y con las ganas de comerte cualquiera de nuestros platos, sobre todo una buena hallaca en navidad.

Así que ahora apelo al sentimiento y te pido que abras un hueco en tu ocupada agenda donde sea que estés y entres en www.votodondesea.com y revises dónde está el consulado en tu país y cuándo será la próxima jornada de inscripción. Sino, síguelos en Twitter y pregúntales @VotoDondeSea, inteligentemente sólo contestan a preguntas y no a ataques, lo sé por experiencia.

No importa si ya estás trabajando con “Voto Joven”, lo importante es que sea dónde sea que estés Votes, porque hablando claro: venezolano quiere a su país donde sea.

Gracias por la segunda.

Recuerda que tu estás afuera, pero probablemente tu familia y muchísimas amigos sigamos aquí por distintas razones.

Besos Miles,

Lau

2

Sep

Me fui a estrenarme como Directora

Es bueno saber que la programación de wordpress a veces falla y que el Android no me copió todo el texto. Juraba que aquí decía:

Queridísimos lectores:

Me fui a estrenarme como Directora del campamento en el que trabajo desde hace 6 años. Entre todas las cosas que amo hacer, una de las que más me gusta es trabajar con niños y con gente super joven. Los dejaré por una semana, pero pueden ponerse al corriente con todos mis post pasados, total, estoy escribiendo desde 2009…

Besos

Lau…

Pero NO, WordPress me jugó una mala pasada y sólo hoy lo noté. Muy mal.

Pero ya volví. 😀

24

Aug

Una noche extraña en Wendy’s

Plaza de los Palos Grandes Hace unos días estuvo de visita Ricardo, uno de mis amigos Valencianos. Asistió a un taller dictador por el Concurso Ideas, pues quedamos como semifinalistas con “Todos por la Vida”; así que cuadramos para tomarnos un café después de la jornada en el IESA.

Luego de instrucciones poco precisas –como siempre- sobre cómo llegar a Parque Cristal, nos encontramos y comencé a hacerle un Tour por Los Palos Grandes. Me comentó que se quedaría en casa de Isaac así que lo llamé para ver cuál era el plan, quedamos en vernos en la Plaza de Los Palos Grandes. Soy de las que cree que ese lugar tiene tan buenas vibras que debe ser conocido por todo aquel que pise Caracas.

Después de unos Shawarmas en Pincho Pan (ese día no estaban muy buenos) quisimos tomarnos un café, así que bajamos al Wendy’s Aromaa tomar un café y comer el postre.

Una vez instalados en una mesa de la terraza, comenzamos a echar cuentos y reír con nuestras experiencias de viajes. Unos 40 minutos después, giro mi mirada y veo que desde lejos un señor que caminando con la intensión de pedirnos dinero, así que mi reacción natural fue guardar el celular.

El señor se acerca y le pregunta a Ricardo su nombre, lo que dio pie a una larga conversación con el caballero que debía llegar –según contaba- a Panaquire, Edo. Miranda, al día siguiente. La conversación se tornó graciosa  y el señor José Rodríguez –así se nos presentó- logró llevarla de manera lúcida y coherente, fue un momento extraño, gracioso y único.

Minutos después cuando le dijimos que contábamos sólo con 1.5 bsf (cosa que no era falsa) se despidió muy amablemente. Sin embargo, la imagen realmente bizarra ocurrió mientras veía como el señor se alejaba y pasó un carro con coronas fúnebres en la parte de arriba.

Puede que ahora no les parezca birraza. Pero lo cierto es que Caracas es una ciudad de contrastes, una ciudad interesante, llena de momentos que marcan tu vida, que forman parte de tu historia de Vida. Caracas es una ciudad extraña.

¿Cuál es tu historia con Caracas?

21

Aug

Carta a Marilyn Monroe

Querida Marilyn,

Creerá la gente que lee esto que me volví loca y que ahora uso mi blog para tatar de comunicarme con el más allá, la verdad es que no, sólo que si aún vivieses por lo menos tendría la oportunidad de linkearlo a tu cuenta en Twitter con la esperanza de que algún día leyeras mis palabras. En fin, igual lo quiero escribir así que te escribo estas líneas desde el país de las Misses: Venezuela.

Hace unos días estaba viendo la serie “Los Kennedy” y caí justo en el capítulo en el que comienza toda tu relación con los señores estos. Así como modo de panas que se toman un café comencé a imaginarme qué te diría si tuviese la oportunidad. Todavía estoy pensándolo, lo primero que me vino a la cabeza fue darte un lepe delante de un espejo.

¡No! Ya va, no te molestes, el asunto es que me preocupé por que conozco varias mujeres que, como tu, son capaces de levantar a cualquier hombre de una tumba, bellísimas, exitosas, inteligentes, pero con una carencia terrible que se ve reflejada en su necesidad constante de estar detrás de hombres imposibles, no porque sea un reto sino porque de una manera u otra las hace sentirse “bien” aunque en realidad se destruyen.

Eres una mujer que admiro tanto como a Frida, por ejemplo. Entiendo que tienes, como todas nosotras, muchísimas inseguridades típicas de ser mujer en ciertas épocas, pero ¿Cómo es que nunca tuviste a nadie a tu lado que te indicara lo maravilloso de ser mujer y disfrutar la vida sin hombres siempre a tu lado? ¿tus amigas no se acercaron a decirte: Epa pana, eres GENIAL deja de jalarle a esos tipo ningún deber con la nación tienes?

La verdad es que si estuvieses viva seguro ya estaría leyendo tu libro de “cómo no morir por los hombres”, pero lamentablemente no lo aguantaste y moriste por ellos. A veces tengo miedo, pero recuerdo que me encanta ser la mujer que soy, que me gusta lo que veo en el espejo y que me fascinan los hombres en cierta medida, pero que primero estoy yo y luego ellos.

Querida Marilyn qué lástima que no estés aquí para ver lo que el mundo ha evolucionado y cómo lo ha hecho, para descubrir que es importante respetarte y quererte para que otros lo hagan y sobre todo para que veas a cuantas mujeres nos inspiras con tu glamour de curvas naturales capaces de seducir a una nación y al mundo.

Sé que esto no lo leerás, pero también sé que quienes lo lean podrán reflexionar sobre algunas cosas de su reciente presente.

A ti, con cariño.

Lau.

18

Aug

Morrocoy: amigos, ron y belleza

MorrocoyHe tenido la oportunidad de viajar por varios países, conocer distintas playas, tipos de personas en el mundo. He visto lugares espectaculares y he estado en ciudades en las cuales me provoca irme sólo a escribir todo el día con mi laptop y un buen café. Sin embargo, hay un lugar al que amo volver y del que nunca he querido salir.

Cuando me preguntan: ¿Qué se puede visitar en Venezuela? Sin duda la respuesta es “Morrocoy”. Al explicarle a la gente la belleza de las playas, lo divino del agua, lo espectacular del sol y la calidad de gente me dicen: Tengo que ir a ese lugar. Para mi Morrocoy es un paraíso.

Me crié prácticamente en Higuerote y me conozco todas sus playas, las amo y las promociono, pero no tienen ese “no-sé-qué” de los cayos en Morrocoy que te seducen a tal manera que volver es la única solución de disfrutarlo.

Han sido ya incontables las veces que he ido. Conocí los cayos en 2005 gracias a mi amiga Marie cuando estábamos en primer año de carrera. Luego tuve unos cuantos de viajes con mis amigos de Valencia. Pero han sido dos los viajes que más recuerdo de las paradisíacas playas de las que ya les he estado hablando.

Uno de ellos lo hice con los coordinadores del campamento en 2008, después de terminar las temporadas. Recuerdo haber vivido las playas de manera diferente, con matices de colores en los atardeceres que parecían pintadas por Dalí en un proceso creativo. La imagen parecía surrealista. Las señoras de las empanadas, los señores de las sillas, las nuevas bolsas para la basura hacían que Morrocoy un lugar mágico y pintoresco, sin hablarles si quiera de Chichiriviche (Lugar del que hablaré pronto).

El segundo de los viajes que marcó mi amor y pasión  por este lugar lo hice hace poco, a principios de julio con mis amigos Andrés, Mafer, Luisfer, Goyo, Fran, Raul, Jorge, Renata y Gisela. Después de un puente decretado por el presidente decidimos irnos a pasar el largo fin de semana en la playa de manera diferente. Sólo tengo gratos recuerdos de ese viaje. Caminar por las calles de Chichiriviche mientras el sol cae y pinta de naranja todo es uno de los momentos más mágicos que he vivido en mi vida.

Pasar un fin de semana de sólo diversión con tus amigos te hace pensar y renovar muchas de tus creencias sobre la vida y sobre esas cosas que son realmente importantes. Sé que después de ese fin de semana mi lista cambió. Sentarte a contemplar el paisaje con un buen ron y una buena conversa en alguno de los cayos de Morrocoy no tiene precio. Por eso y más muchísimas gracias a mis amigos.

Después de todo este relato sobre mi amor por Morrocoy no me queda más que pedirles:

  1. Si no lo conoces ¿Qué esperas para hacerlo?
  2. Si lo conoces: ¡Cuídalo!

Morrocoy forma parte de nuestro patrimonio sentimental que es mucho más importante que aquel que es decretado por entes globales. Así que Disfruta Morrocoy.

14

Aug

No te sabotees ¡No!

Estoy sorprendida de la persona que soy. Digo, porque hoy soy feliz con cosas que hace unos 10 años jamás me hubiesen gustado.

Limpiando mi cuarto hace unos días, cuando me dio un ataque de Feng shui, conseguí un par de cuadernos en los que solía escribir, porque mi mayor miedo siempre ha sido olvidar por eso escribo desde que aprendí a hacerlo en preescolar.

Leyendo esas palabras plasmadas en mis cuadernos pensé: “Gracias a Dios en algún momento me di un golpe en la cabeza y desperté de esa extraña vida con pensamientos inútiles que tenía cuando era una adolescente”. La verdad es que desperté cuando conocí a mis amigos de la universidad, en especial cuando conocí a Pati y Ekei, quienes me mostraron un mundo que hasta ese momento no conocía.

El punto es que llegué a un momento de mi vida en el que sabotearme es fácil. Así que para recordarme no hacerlo, enumeré 4 cosas que ahora me hacen feliz:

  1. Hacer Ejercicios: Sí, ahora soy una mujer que hace ejercicios, semanalmente hago una hora de yoga, una hora de pilates, una hora de spinning, y cuando mis profesores de Tango regresen seguiré haciendo una hora de Tango. Me hace feliz y si paso una semana sin hacerlo siento que me falta algo. Me relaja y me hace sentir sana. Se los dice una floja, así que a mover el cuerpo.
  2. 2.      Trabajar en una oficina: A ver, amaba trabajar, desde pequeña siempre estaba inventándome algo para hacer dinero y tener un trabajo, pero también pensaba que trabajar en una oficina era un fastidio, que necesitaba un trabajo que me permitiera estar siempre en la calle, con la gente. Nunca supe muy bien que quería hacer con mi vida ¿La razón? No existían ni Twitter ni Facebook y los blogs eran algo que para mí no existía. Hoy soy feliz en mi oficina (porque es divertida y amo mi trabajo). Sí, trabajo con redes sociales y mis jefes son The Best. Consigue lo que te apasiona y HAZLO.
  3. Uno de mis grupos de amigos es sólo de mujeres: Desde el colegio siempre he sido una de las pocas mujeres en mis grupos de amigos. Menos en la universidad, pero aún así siempre fui más amiga de los hombres e incluso conseguí otro grupo en ingeniería que también era de puros hombres. Suelo llevármela no muy bien con las mujeres. Sin embargo, en mi último viaje a España coincidí con 6 locas que me hacen feliz. A veces nos molestamos, nos gritamos pero siempre estamos ahí para cuidarnos. Claro, sigo teniendo mis grupos de amigos de puros hombres, pero no cambio a mis Cucus. Mi consejo: Ten amigas y cuídalas.
  4. 4.      Salgo sola y me divierto: Cuando era chiquita siempre estaba con alguien, luego cuando llegué al colegio también, lo mismo pasó en la universidad. Hoy en día soy feliz estando sola. He ido a conciertos sola, de viaje, al cine, a comer, etc. O sea disfruto estar conmigo, hablar conmigo y pasar tiempo pensando. Lo cierto es que yo hoy estoy feliz de disfrutar y pasar tiempo sola. Inténtalo, te sorprenderás.

Es fácil sabotearme como les dije arriba, así que desde hace unos días hago el ejercicios de pararme frente al espejo y repetirme: No te sabotees, sigue en el gimnasio y no encuentres excusas chimbas para dejarlo; sé creativa en tu trabajo y no te aburras pensando que ya no puedes más; cuida a tus amigas y deja de molestarte por tonterías; y sobre todo recuerda que muchas veces la soledad es la mejor compañía. Otra vez, si estás en esta fase como yo, mi consejo es: No te sabotees ¡No lo hagas!

12

Aug

“Nunca es suficiente”… (Sobre la crisis mundial)

Nunca me ha gustado mucho la economía, me cuesta muchísimo entender aquello de “la mano invisible que mueve el mercado”, “la plusvalía del producto” y todas aquellas cosas que  tienen que ver con el PIB de un país. Sin embargo, este asunto de la crisis económica me ha llamado bastante la atención, sobre todo por la preocupación de que dicha crisis parece ser el comienzo del fin de numerosas cosas como las conocemos.

Estaba con mi hermano viendo un documental llamado “Inside Jobs (trabajos confidenciales – 2010)” realizado por Charles H. Ferguson para explicar, de manera sencilla, qué ocurre desde el 2000 con esto llamado “Crisis Económica Mundial”. No les explicaré dicho documental aquí, les pido que por favor lo vean y saquen ustedes mismos sus propias conclusiones.

Lo que aquí quiero expresar es mi confusión sobre lo que es y debería ser el mundo hoy en día. Siempre he sido bastante idealista, soy de las que cree que si nos ponemos de acuerdo podemos arreglar muchísimas cosas que están malas en el mundo, digamos que a eso se le llama “voluntad política”. Hoy en día ya no estoy tan segura de eso.

La crisis que hoy abarca todo el territorio denominado “Planeta Tierra” fue provocada por unos 100 hombres (y aproximadamente 5 mujeres) para los que “nunca fue suficiente”. Entes privados (fondos de inversionistas, bancos, aseguradoras) que, avalados por lobistas, generaron junto al gobierno de los Estados Unidos –en sus últimas tres administraciones- lo que está ocurriendo en este momento; pensaron sólo en ellos y “creyeron” estar haciéndole un bien al mundo cuando en realidad hipotecaron países completos (como Islandia), destruyeron sueños (como los del Fondo de Pensiones de Virginia) y salieron ganando pues la suma de dinero en sus bolsillos supera el billón de USD.

Hay algo más paradójico y triste que eso y es que la mayoría de esas personas, responsables por la crisis económica que vive el mundo hoy forman parte de la administración Obama como por ejemplo Larry Summers quien es uno de los responsables del desastre financiero en el que estamos.

Yo, una joven cuasi licenciada en Filosofía a la que cuando le hablan de economía se duerme, he notado que muchas veces tengo –por más arrogante que suene- eso que Descartes nombra al principio del Discurso del Método “Sentido Común” y me pregunto ¿Cómo es posible que personas que no han entendido lo grave de su falta y su responsabilidad en la crisis sean los que hoy en día se están “encargando” de solventar la tercera mayor crisis económica que atraviesa Estados Unidos y que como primera potencia del mundo afecta a todos los demás países en mayor o menor medida? ¿Entienden ellos que cientos de personas perdieron los ahorros de toda su vida y que cuando afirman “Si a ellos les va mal a nosotros también” lo que en realidad están diciendo es “Si a ellos les va mal nosotros dejamos de tener muchos millones de dólares”? Cuando hablo de ellos me refiero a todas aquellas personas que no tenían idea que sus hipotecas y fondos de retiro estaban siendo utilizados para inversiones de alto riesgo.

Hace un tiempo escuché que un estudio reciente sobre mi generación indicaba que cada día creíamos menos en los gobiernos y que en cierta medida corríamos el riesgo de ser –en general- una generación “anti-gobierno”, no recuerdo dónde lo escuche, pero sé que me marcó. Anoche lo reviví de nuevo y pensé: “Evidentemente, en este rollo de la crisis mundial están metidos hasta los presidentes de las escuelas de economía de las universidades más prestigiosas del mundo: Harvard, Columbia, y muchísimas otras. Es obvio que para nosotros creer en esos que “dirigen el mundo” no forman parte de “personas en las que puedo creer”. Claro que podemos volvernos anti-gobierno”.

Esto me hace pensar en un discurso de que da Cantinflas en una de sus películas  (Su Excelencia) y que siempre recuerdo. En la película se reflejaba la época de la guerra fría y era una parodia sobre  los embajadores representantes de países que en la “ONU” están decidiendo quién gana la guerra y su discurso se basa en recordarle a esos 100 hombrecitos que están ahí sentados que ellos realmente representan cientos de miles de millones de personas.

Hoy no escribo para hacer un llamado de reflexión a ustedes que amablemente leen lo que escribo, pero sí a aquellos que nos gobiernan o pretenden hacerlo (aunque esos sean los que no me leen porque “nunca tengo argumentos”) pero me entonces pregunto: ¿Para qué dicen que son “servidores públicos” si antes/durante/después de tener el cargo alegan que ustedes tienen “vida privada”, “intereses personales” y que su meta de vida importa mucho más que la realidad de cientos de personas que creyeron en ustedes? ¿Acaso no es posible, en serio, conseguir personas que –desde los gobiernos, TODOS- quieran y tengan la voluntad de hacer las cosas por el mundo?

El mundo siempre ha estado mal, desde que lo he estudiado (antes de Sócrates) las guerras han formado parte de nuestras vidas por aquello de “Nunca es suficiente”, pero siento que hoy estamos peor, y no porque sea la época que me tocó vivir, sino porque nosotros mismos estamos destruyendo un mundo que parece estar diagnosticado con una enfermedad terminal llamada “seres humanos”. No sé si estoy del todo contenta con la época que me tocó vivir, pero sé que quiero seguir luchando para no tener que arrepentirme nunca de haberle dañado la existencia a un montón de gente por decisiones basadas sólo en mi egoísta ego. Ojalá más personas de mi generación con ansias de ser “Políticos” entendieran ciertas cosas y no me llamaran comeflor.

11

Aug

Una música que me invada

Una música que se traduzca en palabras,

que desesperadamente pida ser disfrutada.

Una música que narra un cuento de hadas y

que en la magia de un beso

espero simplemente decirte

que me agradas.

Una música inesperada,

como ineperados son

los mejores momentos que la vida nos regala.

Así es la música que quiero que ahora me invada.

 

[Sábado 06/08/11 sentada en el centro cultural chacao escuchando un concierto minimalisa cortesía de Andrés y Mafer]

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