Laura Solórzano

Escribir es estructurar la vida

10

Nov

Mi oficina: Metro de Caracas

metroEl sistema de metro de Caracas había sido, por mucho tiempo, uno de los mejores medios de transporte del mundo. Sin embargo, como todo lo que este gobierno ha agarrado, su calidad ha bajado de manera increíble. Se los dice una buena usuaria metro que lleva usándolo desde que tiene uso de razón: Yo.

Las escaleras mecánicas se dañan cada dos meses aproximadamente; de diez torniquetes que hay en el metro sólo dos sirven; y es más frecuente encontrarnos vagones sin aire acondicionado. Además, los retrasos ya no son de 30 minutos, ahora son de una, dos y hasta tres horas. Así que opto por preguntarme ¿Cómo funciona un país así? ¿Cómo progresa si su gente no puede ni moverse al trabajo?

Día a día son más las personas que tienen que utilizar el metro como su oficina (estén parados o sentados), tal y como lo hago yo en este momento en el que escribo este artículo en mi cuaderno. Cobradores hacen facturas, estudiantes preocupados porque no llegarán al parcial, y las señoras llamando a sus trabajos a informar que hay retraso en el metro. Cada vez son más frecuentes y es algo que quién no lo usa a diario, no lo entiende. metro2

Y cuando veo la tele, sólo veo que el gobierno nacional, la asamblea, ministros, etc., en lugar de discutir políticas públicas para mejorar la calidad de vida del venezolano, llevarla a un nivel avanzado, sólo hablan sobre una guerra, racionamientos, y la inseguridad es un tema que ni existe.

Por otro lado, muchos “líderes” de la oposición salen declarando como si vivieran en un país en plena democracia donde las cosas funcionan, pero muchos de ellos (no todos) no se han enterado de lo que pasa en el país. Y digo que es así, porque los he escuchado más allá de las ruedas de prensa.

Decidí ponerme a hablar con la gente, sobre lo que está pasando y una señora comenta: “el viernes salí a las 6 de mi trabajo y llegué a las 10 por el retraso en el metro”; un chamo dice: “yo perdí un parcial junto con otras 10 personas por el retraso del martes pasado”. Y sigo preguntándome: ¿Hasta cuándo? ¿Cuánto tiempo más nos aguantaremos este asunto? ¿Cuánto más debe bajar la calidad de vida del Venezolano para que se de cuenta de las cosas que ocurren en sus narices?

Yo sólo espero que esto no sea como un matrimonio: “Hasta que la muerte nos separe”…

3

Nov

Llegar al poder…

Tengo pocos años metida en este mundo de tratar de entender al país, a la gente, entender qué carrizo es lo que somos, cómo somos y por qué nos comportamos de la manera que lo hacemos. Al mismo tiempo, ando paseándome por el mundo de la política, no con mayor intensión de “un cargo”, sino con una neta intensión formativa, investigativa. Total, pichón de filósofa al fin.

Sin embargo, si hay una conclusión que he podido sacar de todo este rollo es que somos el país al revés, donde tenemos los valores invertidos, donde creamos mil estructuras, no nos entendemos ni a nosotros mismos, pero tampoco parece importarnos.

Últimamente, he comenzado a escuchar a los partidos, a la gente y he intentado dejar de lado muchos prejuicios (pues entiendo que si no lo hago, no podremos entendernos), he notado que la gente dice disparates como: “No quiero a los partidos porque lo que ellos quieren es llegar al poder”, “Es que el partido aquí no nos ayuda”; esto por un lado; por otro lado cosas como: “los candidatos siempre se escogen a dedos” o  “desde Caracas siempre mandan las líneas”. –No pretendo juzgar a nadie -.

Ahora bien, estudiemos algunas cosas con detenimiento. En mi opinión, llegar al poder (una de las misiones de los partidos políticos) no está mal, lo que es incorrecto es cómo se entienda ese “poder” y el camino para alcanzarlo. Es decir, llegar al poder como un medio para transformar entornos está bien, llegar porque ese es su fin último, eso está mal. Analicemos estos casos: ¿No es Ocariz de PJ? ¿No es Falcón del PSUV? ¿No es la idea que los partidos lleguen al poder para que gobiernen? Entonces me pregunto ¿Todos en los paridos son malos o sólo aquellos egoístas que no entienden que pertenecen a una estructura que vas más allá de ellos?

A ver, es como si usted, recién graduado, decide que quiere trabajar en una empresa. Obviamente ocupará un cargo bajo al principio, pero usted (si es ambicioso en el buen sentido de la palabra) querrá ascender en su trabajo, tiene “aspiraciones” a ser Gerente ¿Qué hace para ganárselo? Pues hace el mejor de los trabajos, cumple con su horario, trabaja horas extras, da ideas, genera proyectos, consigue clientes (en caso de necesitarlos), etc., ¿Eso está mal? ¿Por qué está mal ser político, pero no gerente? ¿Por qué tenerle fobia a aquel que se ocupa de todo lo que nadie se quiere ocupar: de lo público? ¿Esto es algo de hoy? ¡No!

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En la década pasada y la antepasada, nosotros como sociedad (bueno la generación de mis papás) bastante daño que le hizo al país, porque en lugar de involucrarse a buscar soluciones tomaban dos posturas: o se dejaban llevar por el exceso de partidismo que había o sencillamente se sentaban en la acera de enfrente a criticar, sin aportar.

Esa historia se repite, por eso lo importante de conocer el pasado de un país, de una generación. Insisto, yo no creo que todos los de partidos sean unos santos, pero tampoco del mundo de las ONG, o del mundo empresarial, es que ni de la iglesia pienso semejante estupidez. Lo que si pienso es que, así como a las mamás no les gusta que sus hijos

estudien educación, tampoco les gusta que sean políticos, así no se construye un país.

Si nosotros mismos no tenemos fe en esas personas, si no les ponemos

mil ojos a los gobernantes, entonces ellos

podrán caer fácilmente en las tentaciones que el poder trae consigo ¿O me va a decir usted que se comporta igual cuando la gente lo ve a cuando nadie lo ve? ¿Ha intentado siquiera pertenecer a la junta de padres y represen

tantes del colegio de sus hijos para entender lo difícil que es ocuparse de lo público? ¿No? Entonces, más o menos como el mensaje de una campaña de 2006: “si no te involucras: CÁLLATE”. Porque Venezuela es tuya, es mía y es también del que piensa diferente a nosotros.

20

Oct

Su excelencia

En esta montadera de videos que tengo, conseguí uno que marcó mi vida hace muchísimos años. Lo vi en un taller sobre “Totalitarismo y cine” y examinábamos lo que había ocurrido durante la Guerra Fría.

Resulta que Mario Moreno “Cantinfla” hizo una película relacionada al tema, confieso que no la he visto. Sin embargo, me llama la atención este discurso, que está demás decir es considerado por muchos uno de los mejores discursos políticos de la historia del hombre.

Los pongo en contexto. Se encuentran en una asamblea general de la ONU, están a punto de tomar una decisión importante: ¿Quién gana la guerra fría? Él representa a un pequeñísimo país, pero la balanza está igual. De su decisión dependerá el destino  del mundo. El mundo no como abstracción, el mundo como los ciudadanos que habitamos en él.

Aquí les dejo los dos videos, espero que los disfruten:

[youtube=http://www.youtube.com/watch?v=xffOWShEM74]

[youtube=http://www.youtube.com/watch?v=1eboRWWgHVk&feature=related]

17

Oct

¿Quién teme al lobo feroz?

Pedro y el lobo_001387Una mentira dicha muchas veces termina convirtiéndose en realidad. Lo mismo que una sola mentira dicha con convicción nos siembra una duda que no es nada fácil de quitar.

En 2004, 2005 y 2006 vivimos procesos electorales que, desde mi punto de vista, fueron bastante particulares y nada parecidos entre sí. ¿Qué tiene que ver una cosa con la otra? Bueno, para nosotros el CNE, el REP y los partidos políticos siempre han significado un factor de desconfianza en las elecciones. Es como el cuento de Pedrito y el lobo. Ya pronto, espero, verán por qué.

En 2004 la oposición cometió un grave error que el gobierno, estratégicamente, supo aprovechar. Nosotros, los ciudadanos, al final del día seguimos sin saber si realmente ganamos o perdimos. Es decir, siempre tendremos la duda de una (o dos) mentiras dichas con convicción.

Lo chistoso del asunto –si es que tiene algo de chistoso- es que aún no sé quién es Pedrito y quién es el lobo, creo que los personajes se cambian según la situación: elecciones o magnicidios. A ver si me explico: en 2004 vivimos  una campaña “intensa” por la opción del “sí” con la finalidad de revocar al presidente. Eso sí, sin un liderazgo o propuesta por parte de la oposición. Sin una clara organización para cuidar votos, pues con un gobierno así uno nunca sabe y es mejor prevenir que lamentar.

Aún así, cantaron Fraude y sin pruebas en la mano. Es decir, Pedrito gritó: “ahí viene el lobo”, sin haberlo visto. Él sabía, muy en el fondo de su ser, que el lobo llegaría eventualmente, pero algo le hizo gritar sin tener las pruebas. Más o menos lo mismo nos pasó a nosotros. Y tantas veces se repitió que ya nadie sabía en qué creer.

Por otro lado, tenemos a un presidente que comenzaba a descubrir que el dinero, en una sociedad llena de necesidades, hace milagros. Además, creo yo, notó que la campaña por el “sí” estaba dirigida (nuevamente) sólo para un sector de la población. Mientras que, por el contrario, este señor y su equipo (aunque no estén apoyándolo) llegan hasta el último rincón del país para hacer campaña, vender su producto y conseguir adeptos. Sí, ya sé que no debería ser así, pero lo es.  Cuando la oposición gritó fraudé fortaleció a ese lobo que no apareció, sino que probablemente era simplemente una ilusión. ¿Por qué? Porque no estaban las pruebas en la mano, es decir, no tenían las papeletas.

En 2005, tuvimos otra estrategia errada. Nuevamente el lobo de la duda llegaba a muchos hogares venezolanos cuando la oposición hace un llamado a la abstención. Según ellos, con finalidad de darnos a respetar y dejar en evidencia el fraude del CNE. Sin embargo, lo único que hicimos fue entregar el país en bandeja de plata, porque yo, por ejemplo, hasta hoy me pregunto: ¿Qué ganamos? En caso de haber ganado algo, ¿No hubiésemos podido ganar más yendo a elecciones y preparándonos todo el año previo para cuidar votos? ¿No podíamos haber ido a votar y paralelo a eso pelear por el REP, las captahuellas, los militares, etc.?

Estas preguntas las relaciono también con el hecho cuando, la diferencia de 2005, en 2006 llamamos a votar, entonces mis preguntas eran ¿Por qué? ¿No fuimos el año pasado por fraude y este año sí? ¿Cuál es la diferencia? ¿Se depuró el REP? En fin, muchísimas preguntas que, cuando ves la cosa con una lupa, en lugar de dudar en el REP o en el CNE o en si la oposición tiene un pacto con el gobierno; me hacen dudar más bien en su capacidad de trabajo, planificación, estrategia y acción de los actores opositores.

En 2007, el panorama fue completamente diferente, los estudiantes hicieron un llamado, no sólo a votar, sino también a cuidar los votos. A inscribirse como testigos, a inscribirse en el REP, aún cuando no se tenía afinidad con los partidos, la campaña no se basó sólo en decir NO, sino que explicábamos por qué decir NO. Y ganamos la elección. Lo mismo pasó en 2008 cuando los candidatos supieron organizarse.

Ahora bien, ¿de qué va la reflexión y todo este cuento? En que más allá de pedir auditoría hasta de la capta-huellas, debemos entender que también debe haber una organización por parte de todos aquellos que somos oposición, por llevar trabajo a aquellos que sólo han visto una cosa en 10 años.

Debemos pensar que esos votos que perdemos, más allá de perderlos por fraude, los perdemos por falta de trabajo. Es como si en tu vida sólo has visto paredes blancas, en tu cabeza no va a caber la posibilidad de conseguirte una pared multicolor, debemos mostrarle algo diferente a mucha gente. Es lo mismo que con las elecciones, podríamos dejar la alergia a todas las organizaciones (partidistas o no gubernamentales) y comenzar a apoyar un poco más ciertas iniciativas. El punto es que, nuevamente, nos gusté o no: los partidos políticos son la base de la democracia, sino preguntémosle a los Estados Unidos si les ha funcionado. Alguien tiene que comenzar a construir la “unidad”, alguien debe comenzar a abrir ojos, ¿por qué no lo hacemos juntos?

15

Oct

Desde la juventud

Como yo prefiero pedir perdón antes que pedir permiso, decidí tomarme la molestia de compartir con ustedes, mis lectores, este artículo que está bien interesante viniendo de un joven en un partido.

Espero sus comentarios…

Desde la Juventud


Hay muchos líderes y muchas palabras. Muchos mensajes y mucha foto, pero poco entusiasmo y poco apego a los principios y valores reales, al verdadero trabajo en equipo y a la preparación por un futuro mejor. El personalismo acaba con la esperanza de ver un liderazgo nuevo. Las máscaras de plataformas unitarias, que con un respaldo económico suficiente para pregonar el anti partidismo, exterminan los focos de credibilidad ante unas instituciones políticas que han sufrido el golpe subdesarrollado del descrédito popular, muy a costillas de errores que nada tienen que ver con las generaciones que hoy representamos a Venezuela en sus luchas reivindicativas.

Cómo decía una señora muy entrada en años en un zonal de la mesa democrática que hubo hace algunos días en Cantaura: “ahora hay unos grupitos que quieren hablar como los partidos políticos, vestirse como los partidos políticos, tener sede como los partidos políticos, mandar a votar en tarjetas como los partidos políticos, criticar a los demás partidos políticos, pero no quieren ser ni estar en partidos políticos: ahora sí nos resolvimos”. Triste realidad, eso es un mal ejemplo que está en la palestra para el movimiento estudiantil que cree que instituciones fuertes construyen países fuertes, como sucede en los países desarrollados pues, así de simple.

Por ahí truenan vientos de cambio, brisas que llaman a una nueva labor que debemos emprender para transformar las prácticas de hacer política, y esa es la acción ante la denuncia y la constancia con una frase positiva. Es difícil mantener el optimismo mientras hay presos y perseguidos políticos, aunque seamos sinceros y consideremos que es más peligroso salir de su casa a las siete de la noche, que apoyar una actividad de reclamo a la desidia en materia de SALUD, ELECTRICIDAD, AGUA, BASURA Y VIALIDAD.

O salimos todos(as) a darle la cara al país, o en la próxima huelga de hambre del estudiantado, pueden salir varios muertos. Ni Dios lo quiera, encomiendo a mis compañeros a la Virgen del Valle y a San Antonio de Padua, pero sinceramente o los zapateros van a atender a sus zapatos o este país se lo termina de llevar el diablo a quien saben dónde. Los trabajadores atiendan su sindicato, los estudiantes ganen sus federaciones como siempre, los maestros peleen por las imposiciones de la LOE y los padres y representantes cuiden a sus muchachos que nadie parió de gratis. A mis amigos concejales y diputados, en todas las esferas de poder, armen su zaperoco respectivo: el gobierno le tiene pánico a nuestras propuestas legislativas porque son más viables que regalar al exterior el Coquer y el Azufre de Pdvsa que está dañando pulmones criollos en Anzoátegui.

Los alcaldes y gobernadores de oposición, con todo lo cuesta arriba de su gestión, mantienen un trabajo eficiente en sus zonas. La gente debe canalizar eso completamente. Son organizaciones fuertes las que necesitamos para cambiarle el rostro a la desidia pública que el gobierno construyó en el país. ¿Cómo tenemos toldas políticas ejemplares si nos dedicamos a caerle a palos a cuanto dirigente y partido diga algo en la prensa o haga una actividad en las calles? Ahí se las dejo.

Ángel Arellano
asearellano@yahoo.es

12

Oct

Hacemos lo que criticamos

semosdiferentescopia2cosj0Frases como: “cada ladrón juzga por su condición” o “serás medido con la misma vara con la que midas” suelen estar medidas en nuestra lista de refranes de abuelita que decimos cuando tenemos que poner, de manera muy gráfica, algún comentario.

Podríamos pensar que están alejadas de la realidad. Sin embargo, no es así. Nuevamente quisiera permitirme hacer un análisis de algo que está ocurriendo dentro de la sociedad venezolana y compararlo con el movimiento estudiantil, con los partidos, con todos los que hacemos –de alguna manera- vida política en el país, y sobretodo vida ciudadana.

Nos encanta pararnos en la acera de enfrente y comenzar a destruir (siempre desde lo emocional) a todo aquello que cruce ante nuestros ojos, sin pensar –muchas veces- o reflexionar un poco más allá de lo instantáneo, sin pensar en que muchas veces (no siempre) puede existir alguna estrategia.

De esto también sé mucho, yo también me comporté así por muchísimo tiempo. Mucho antes de 2007 y ese año inclusive, mí única tarea era sentarme a criticar todo sin aportar ninguna solución, me quejaba de muchas cosas que yo misma hacía y simplemente eran mis emociones pensando por mí. Sin embargo, decidí que era el momento de dejar de decir: “bueno yo estoy ayudando porque estoy criticando y eso más nadie lo hace” y comenzar a hacer algo al respecto.

Como venezolanos, y hablo sólo por nosotros pues es la cultura que conozco, solemos contradecirnos bastante. Decimos que queremos que se cumplan las leyes, pero somos incapaces de respetar el semáforo. Nos quejamos porque hay malandros sueltos, pero cuando nos quieren multar por alguna infracción queremos sobornar al policía. No podemos más con la corrupción, pero si tenemos la oportunidad de colearnos lo haremos. Estas mismas actitudes las extrapolamos a la política y definitivamente cada día le hacen más daño al país.

Nos hemos caracterizado por resaltar siempre la figura de un líder mesiánico que viene a salvarnos, pero al mismo tiempo criticamos a algún líder cuando se convierte en demasiado mediático o a hacer buenas cosas pues siempre estará haciéndolo con una intención de hacer campaña. Yo me pregunto: ¿Si es así qué? En mi opinión, la mejor campaña es el trabajo.

En este sentido, pondré un ejemplo mucho más gráfico y que todos vivimos ya en un pasado y seguimos viviéndolo. En 2007, cuando miles de jóvenes en todo el país salimos a la calle con la única intensión de hacer un llamado de atención sobre lo que ocurría en Venezuela tras el cierre de un símbolo nuestro como lo fue RCTV muchas personas comenzaron a prestarnos atención. Chavistas, opositores, ni-nis, pues sabían que nosotros veníamos como con otro código genético para todo. Sin embargo, después de la rueda de prensa que diéramos en la USB no tardaron en llegar las acusaciones de: están pagados, los manipulan, etc. Y con nuestras acciones poco a poco demostramos que eso no era así, que nosotros éramos, somos y seremos independientes.

¿Qué ocurrió después? El movimiento estudiantil dejó de ser de estudiantes para ser de Yon Goicoechea, según los medios y la opinión pública y los mismos ciudadanos que así lo quisieron ver. Pues parece que no podemos vivir, ni creer en la política de otra forma que no sea a través de una persona. Y ojo, conste que no fue él quien decidió ser un “rock star” (como muchos lo llamaban), sino que vino desde la misma sociedad civil, medios de comunicación, partidos políticos, etc., es decir, cayeron en el juego del gobierno de ponerle una cara al movimiento para poder destruirlo.

Hoy en día ocurre lo mismo cuando en la opinión pública, en Twitter y demás entes de redes 2.0 se habla de jóvenes líderes de la huelga y se pretende poner en “guerra” a dos chamos como Julio Rivas y Ángel Arellano, quienes desde su visión de mundo, quieren mejorar la situación de Venezuela. Pues sencillamente, tenemos que tener un líder que salve al país, pero que no esté en ningún partido, pero que haga política y no sea político, que estudie pero que también salga a protestar; y pare usted de contar. Es como mucha carga junta ¿no?

Sin embargo, la realidad es diferente desde adentro, no existe sólo un líder. Somos jóvenes que vemos el mundo de manera diferente, entre otras cosas, porque la 2.0 siempre ha estado con nosotros desde el principio de nuestra conciencia. Somos chamos que creemos que el liderazgo no es algo vertical solamente, y que entendemos que tan líder y tan importante es el que habla en televisión como el que hace las pancartas. Tan útil e indispensable es el que dirige la marcha como el que cuadra la logística y está detrás de cámara.

Es por esto que mi llamado a la reflexión hoy es a dejar de hacer lo que criticamos, es a dejar de pensar en un líder o identificar siempre sólo a una persona, pues un país no se hace un una sola persona, se hace con un equipo de personas capaces de construir una mejor realidad. Y nuevamente, los invito a criticar, pero  no a destruir. A criticar y aportar ideas nueva.

Solorzano.laura@gmail.com

6

Oct

Partidos vs. Sociedad Civil ¿Hasta Cuándo?

SOCIEDAD CIVIL 1

He sido, por muchísimos años, fiel crítica de los partidos políticos. Soy de esas personas que le pone la lupa a todas esas cosas que ellos hacen, y siempre estoy a la espera de que se equivoquen para yo sentarme y disfrutarlo (aún cuando sé que eso le hace mucho daño a la democracia). Sin embargo, de un tiempo para acá me he dado cuenta del mal que he estado haciendo, aunque sea en mi círculo de amigos. Y, sin perdonarles aún lo ocurrido el 15F (según mi opinión los partidos regalaron la elección), hoy he decidido sentarme y tomarme el tiempo de escribir unas cosas para reflexionar al respecto.

Existe una premisa importante en toda batalla y quien la sepa interpretar bien sabrá ganar: “divide y vencerás”. El gobierno supo aplicar la estrategia, pero somos nosotros (partidos y sociedad civil, incluyendo a los estudiantes) quienes trabajamos para que la brecha sea más grande día a día.

A raíz de la huelga de los estudiantes de Oriente en la OEA he escuchado una serie de planteamientos (incluso míos) que cuando me siento con calma a analizarlos me doy cuenta que en lugar de construir estamos destruyendo. Esto también viene a raíz de un proyecto en el que estoy con Organizaciones Civiles que es una tarea que siento, le estamos quitando a los partidos.

Solemos decir que no vivimos en una Venezuela normal, en una democracia sólida, pero somos nosotros quienes día a día afianzamos ese temor absurdo de vivir en democracia porque al parecer ya se nos olvidó qué era y con qué se comía eso.

Si bien es cierto que las ONG cumplen un rol fundamental para el funcionamiento de la democracia, pues serán ellas las encargadas –en parte- de velar por el buen cumplimiento de gestiones colocando cada vez más y más ojos ciudadanos para que hagan un análisis. También es cierto que no podemos, como organizaciones de la sociedad civil, robarles el trabajo a los partidos y además criticarlos hasta más no poder. Y no es decir: no se pueden hacer críticas constructivas o dar oportunidades de mejora. Se trata más bien de aquellas críticas y show mediáticos que armamos cuando no estamos de acuerdo con algo de un partido o algún dirigente o cuando dicen que nos queremos quedar con las cámaras.

Una ONG no puede pretender hacer todo el trabajo de un partido político, el partido político no puede hacer el de los estudiantes, los estudiantes no pueden hacer el de los sindicatos y así vamos. Es decir, de educación que se ocupen los educadores y estudiantes. De la LOPE que se ocupen los partidos y ONG’s vinculadas al tema electoral, de la salud que se ocupen los gremios respectivos. Pero debemos entender que ni todos podemos hacerlo todo, ni a todos nos corresponde cumplir el mismo rol.

Yo, en particular, no milito ni quiero militar en ningún partido. Parte de haber estudiado filosofía me da esa independencia que necesito para sentirme tranquila sabiendo que puedo pensar y ser tan crítica como yo quiera sin miedo a que alguien me de una señal de veto en alguna estructura. Es por esto que he meditado mucho al respecto y creo que es momento de que cada quién ocupe su rol en la sociedad para ver si podemos dejar de lado las mezquindades, y egos y comenzar a luchar por un mejor país: “aunque yo no tenga el coroto”. Eso sí, generando la confianza necesaria para que el equipo pueda funcionar.

Los partidos políticos son la base de una democracia sana. Ya en un momento nosotros mismos los matamos, pero seguimos sin dejarlos revivir pues tenemos una lucha contra ellos que a veces parece ser más grande que la lucha contra el mal gobierno que tenemos. Es preciso que reflexionemos si estamos haciendo bien al criticar a diestra y siniestra cuanta cosa hacen los dirigentes de este país; o por lo menos los dirigente jóvenes, estén o no en partidos.

Nosotros representamos un cambio de paradigma, somos algo nuevo que está rompiendo esquemas  y aunque a veces dejo de confiar en ellos, en mí, en nosotros; sé que sólo nosotros somos capaces de entenderlo. No tengo fe en los dirigentes (viejos) de los partidos, no tengo fe en la gente que vivió la república 1.0 y que sigue sin entender que la crisis actual fue causa de sus malas políticas. Pero sí tengo fe en muchos de los jóvenes que como Freddy Guevara (UNT), Rafael Bello (UCAB), Carlos Rojas (REDES), Roberto Álvarez (PJ), Ángel Arellano (JDS-UNT), Robert Salazar (UDO-SUCRE) y otros miles de jóvenes más, porque sé que somos y queremos un mejor PRESENTE para este país.

Es decir, con algunos jóvenes dentro de la sociedad civil –como es mi caso- y dentro de las estructuras juveniles de los partidos me hacen pensar que es posible el día de mañana tener una mejor sociedad, una democracia más sólida. En fin, una mejor Venezuela.

Dejamos de lado el Siglo XIX para entrar, finalmente en el siglo XXI, porque la juventud es renovación y esperanza y porque eso representamos para miles de personas.

5

Oct

¡Ni una camilla más!

Acá los dejo con un buen artículo de la prof. Ogla K. Espero que lo disfruten.

La huelga de los estudiantes estuvo a puntico de convertirse en otro evento trágico para la oposición.

Hace años, cuando le respondía ¡Ni una camilla más! La huelga de los estudiantes estuvo a puntico de convertirse en otro evento trágico para la oposición. Hace años, cuando le respondía a un tesista extranjero su pregunta de cómo describiría yo la conducta de la oposición , usé la siguiente imagen: “Tengo un enemigo formidable frente a mí. Lleno de determinación agarro un sacacorchos y me saco el ojo, luego con un cuchillo me corto la mano, seguidamente me tasajeo la pierna y finalmente me entierro el puñal en el costado. Entonces, todo ensangrentado, mocho, ciego, cojo, adolorido y debilitado digo jubiloso y convencido: ¡Ahora sí que estoy fino para luchar …Temblad enemigos que aquí vengo!.

La huelga de hambre de 160 muchachos, en 10 puntos del país fue, sin la menor duda, un éxito rotundo. Pero haber tenido el tino de finalizarla a tiempo, fue sencillamente magistral.

Un logro tan importante como el del 2D.Ya se oye a los que dicen que debía seguir, otros les dicen rajados…y a los que les encanta ofrecer la vida-de los otros claro- dicen que debieron quedarse hasta sacar al último preso político del régimen y morir en el intento.

Estos muchachos demostraron que son mucho más sensatos que los que han promovido y aplaudido, una tras otra, la automutilación desquiciada que describe la imagen. Estos son algunos ejemplitos de las automutilaciones que confirman la imagen.

1.-La Plaza Altamira: ¿Dónde nos eran útiles los militares “institucionalistas”? ¿En la Plaza Altamira firmando autógrafos o en los cuarteles blindando la institucionalidad?.La respuesta es obvia. Sin embargo, cada vez que llegaba un nuevo pronunciamiento, la gente rugía de alborozo. El público deliraba, tomaba fotos. La tarima hubo que agrandarla varias veces porque el “espectáculo” crecía.El hecho crudo es que cada pronunciamiento resultó en un sacacorchos extirpándonos los ojos. Cada militar entarimado fue un hombre de armas menos para la lucha. Si lo hubieran detenido a tiempo, otro gallo cantaría por los lados de los verdes. Pero el “público” quería mas militares en la plaza…y los militares disfrutaban su rol de vedette. El gobierno se frotaba las manos de gusto.

2.-El Paro: tratándose de una herramienta poderosa, su extensión indefinida, “a petición del público”(¿) y con la blandenguería aquella de, paro sí, pero pan caliente a mediodía también, para cacerolear a las 8 de la noche bien comidos, fue como si nos hubiéramos acuchillado el costado. Banalizamos el paro. Pero además, al no haberlo finalizado a tiempo -de nuevo- a solicitud del “público”, convertimos el paro en una pantomima y una autolesión. Al gobierno le vino de perlas en su promoción para vender la idea de que todos somos golpistas. No deja de sacarle el jugo aun hoy.

3.-Guarimbas: Se montaron en los sectores del Este trancando a los propios vecinos y generando agrias disputas; se practicaron gozozas en El Cafetal, pero eran inexistentes en Catia. Fueron otra acción de autoflagelación a la que algunos sectores se entregaron con entusiasmo digno de mejor causa. El régimen disfrutaba viéndolos hacer. Tristemente todavía tienen espacio mediático –y público que aplaude- los que consideran que autoguarimbearse es genialidad heroica. ¡Cómo le ha sacado partido el régimen descalificando cualquier protesta de peso como “guarimba”!

4.-La abstención: De los que me leen, la mitad entorna los ojos y la otra mitad está dispuesta atacarme por la yugular. Todavía escuchamos-porque les dan espacio y tienen “público”- a los defienden la insensata torpeza y en trance de onanismo la consideran acto digno de insertarse en los anales de los éxitos de guerra. Éxito hubiera sido si el llamado a abstención, hubiera contado con una acción estratégica que la acompañara. ¡Hasta la rezadita en la iglesia que nadie atendió hubiera servido!. El hecho crudo es que el silencio e inacción que le siguieron volvieron cisco la poderosa herramienta. La verdad incontestable es que la abstención de 2005 resultó en la más sangrienta autoamputación cuyas consecuencias pagamos y seguiremos pagando muy caro…y por mi parte seguiré cobrándole igual de caro a sus promotores. Para el gobierno fue un regalo, éste con lacito y todo, por el que no cesan de darnos las gracias y encomendarnos en sus oraciones. Se les entregó sin que tuvieran que invertir ni el esfuerzo de un fruncido de cejas.

5.-Los exilados: Como romanos que iban al circo a ver leones devorando cristianos, “la oposición/“público” denigra ferozmente de los que se fueron al exilio. Prefieren verlos sacrificados y en mazmorra. El régimen, sabiamente, explota con éxito esa vena sanguinaria de la oposición que celebra la autolesión…y le mete candela al fuego. El espectáculo de la detención y la oportunidad para “denunciar” con ello al régimen; el hambre de un “circo mediático” puede más que el sensato y frío pensamiento de reconocer que necesitamos a todos nuestros luchadores sanos y sobre todo libres para dar batalla. Porque ese es el detalle y la tragedia. Lo que expresa aquel refrán de “El niño que es llorón y la mamá que lo pellizca”.

La oposición ha actuado como “público” en lugar de como luchadores por la democracia. Y los líderes de tales acciones actuaron en función de ese “público”, como si se tratara de un espectáculo y no de una oposición como la define el término. Se entramparon y nos entramparon en una movida farandulera más no política.

Cuando el día miércoles los partes noticiosos de la huelga reportaban otro muchacho retirado en camilla, cuando mostraban las imágenes de jóvenes cosiéndose la boca y la denuncia –insensata- de que no estaban recibiendo a los caídos en algunos centros de asistencia, me recorrió un frío por la espalda.

El evento estaba a un tris de sumarse a la penosa lista de automutilaciones que nos han llevado de fracaso en fracaso.Pero los chamos, de nuevo, le movieron el piso a todo el mundo, al régimen y a los que han actuado como público en lugar de cómo oposición. Decidieron pararla.

¡Ni una camilla mas!

Pararon el show. Decidieron no jugar a la farándula polítiquera como otros. Ellos hicieron una Acción Política. Devolvieron a todo el mundo a la acera del correcto accionar opositor. Y lo hicieron poniendo a raya a esa oposición que dice querer salir de Chavez pero actúa como “público”, en lugar de elevarse y funcionar como ciudadanos en pie de lucha por la libertad, la democracia y la justiciaY por eso levantaron la huelga. A tiempo.

Tan cierto lo dicho, que para el gobierno ha resultado tragedia mayúscula que los muchachos le pusieran fin. Para ellos ha resultado mas grave la suspensión de la huelga que su instalación en 10 ciudades del país.

Sus declaraciones destempladas lo demuestran. El gobierno quería-y sobre todo -contaba con verlos sucumbir de su propia mano.

Quería verlos repetir lo que ha hecho hasta ahora la oposición.Los chamos le pusieron un parao a la conducta autodestructiva diciendo a tiempo

¡Ni una camilla mas!

Los jóvenes sí entienden lo que es la lucha. Los necesitamos completitos. Con ojos, brazos y piernas. Pero sobre todo, con esa cabeza clarísima que supo poner fin a la que parecía la historia sin fin de la automutilación. Mandaron al pozo el gozo del gobierno.

El 2D y el oportuno levantamiento de la huelga , son los dos únicos éxitos en 10 años. Y los dos los tienen a ustedes como conductores.

Tiemblen los que tengan que temblar…estos soldados sí son los que son.

Estos muchachos están sanos y para horror del régimen, tienen intención de mantenerse sanos y luchando.

Conservar la sensatez, el tino y la visión estratégica para no automutilarse debilitando a sus valientes, es prueba de que el relevo está en sus manos.

¡Chapeau!…y gracias. Faranduleros favor abstenerse

.Cuando quiero ver un espectáculo, voy al cine y pago. En política hay quienes quieren héroes. Yo prefiero vencedores.

OlgaK

27

Jul

Bienvenidos

Después de pensar tanto en el blog que ya tengo (Para Compartir) decidí cambiar un poco. Pues porque en la era del 2.0, de las redes sociales y el microblogging a veces 140 caracteres como en Twitter no bastan para explicar todas las ideas que pueden surgir en la cabeza de algunas personas; y lo que mi otro blog pretendía era sólo ser el desahogo de cosas que me pasaban.

Entenderé que este espacio es para intentar, de manera vaga, que “las cosas como son” suenan mucho mejor y se sienten mucho más reales. Tratando de evitar todas aquellas cosas aburdas etablecidas como “políticamente correctas” pues andamos en el renacimiento del Siglo XXI, como he decido llamarlo.

Espero que disfruten de este blog, para elegir, para pensar, para reflexionar: PARA SER.

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