Laura Solórzano

Escribir es estructurar la vida

6

Apr

Esto ya lo hice una vez

Supongo que la lengua siempre será el castigo del cuerpo. Basta decir que no harás algo, jurarlo y rejurarlo para que -en menos de lo que esperas- tengas que volver a hacerlo. El 8 de octubre dije: «No trabajo más en ninguna campaña, estoy cansada de que la gente quiera vivir mal». Esto en mi equivale al «No bebo más» de mis amigos. Vamos, todos sabemos que me apasionan las campañas Políticas. Es interesante ver cómo tu trabajo a nivel de “mercadear a una persona” influye o no en el voto de alguien.

Volviendo al tema, en efecto dije que no volvería más a estos temas políticos, pero se murió Chávez y todo cambió. Una semana después ya estaba mandando el mensajito de «Estoy pa’ lo que salga», me monté en el barco y no me bajé. Supongo que en realidad nunca me bajé, solo me encerré en mi camarote a reflexionar algunas cosas. Lo que quiero decir es que esto ya lo hice una vez.

Ya una vez dejé el alma en una campaña donde la lucha era clara “la verdad” vs “la mentira”. Clara para mí y para muchos, pero no para la mayoría. Ya una vez me puse mis zapatos cómodos, mi jean y mi franela y emprendí la caminata por la ciudad para convencer gente. Ya una vez fui testigo. Ya fui miembro de mesa. Ya coordiné planes nacionales de defensa del voto. Ya fui ciudadana. Ya fui oposición. Ya fui. Ya hice.

No sé qué pasará el 14 y de ese día dependen nuevas decisiones, decisiones que tomé ya en octubre pero que terminarán de concretarse después del próximo domingo. No sé si Tibi anuncie el nombre que quiero escuchar, no sé si haya violencia, no sé si tengamos internet, no sé si lleguemos a TT, no sé si la gente salga a votar masivamente. Yo solo sé que ese día volveré a dejar mi alma en el trabajo más rudo y bonito que tengo: ser venezolana. Sé que ese día me despertaré tempranito, con el susto en la barriga, que registraré todo para poder hacer una crónica al respecto, que responderé preguntas de cómo vamos, que mi mamá se pondrá nerviosa, que beberé más café que nunca. Sé que mis amigos trabajarán en la elección, sé que los ojos del mundo estarán nuevamente en casa.

También sé que aprendí que la pelea se gana o se pierde peleando, pero jamás por no estar. Soy terca, muy terca y me gusta dar la guerra cuando sé que tengo la razón. Sé que estoy dispuesta a hacer esto una y mil veces más porque ya lo he hecho miles de veces antes. Yo te amo, Venezuela y aunque me pelee contigo no dejaré que te sigan maltratando porque sé que podemos estar mejor.

Esto ya lo hice una vez y lo volvería a hacer.