Laura Solórzano

Escribir es estructurar la vida

20

Sep

Hoy agotas mi paciencia, Caracas.

Los viernes generalmente son días felices. Digo, puedes irte a beber hasta tarde, el sábado duermes. Que estés feliz porque llegó el viernes no necesariamente quiere decir que odies tu trabajo. No es mi caso, por ejemplo.

El viernes me desperté un poco tarde, había dormido mal la noche anterior. Corrí a bañarme, pero como siempre, mientras me cepillaba, revisaba la cuenta de Twitter @CaracasMetro para enterar de cómo estaba mi medio de transporte aquella mañana. Mi sorpresa (¿?) fue ver que había retraso desde las 6am, el metro abre a las 5:30am y cierra a las 11pm; anoche había retraso a las 10:30pm y también hubo en la mañana. El retraso era ocasionado porque en mi estación había un tren con fallas. Como me gusta mi trabajo y tengo un buen jefe, le escribí para decir que iría tarde, pero que estaría online desde mi casa. No todos tienen esa facilidad, supongo que más de uno a perdido su trabajo por los retrasos del metro o gasta muchísima plata de su sueldo en taxis y mototaxis. Ayer quise irme en camionetica y me dijeron: No lo hagas porque las de aquí las roban en la esquina.

Me quedé en mi casa. Tengo una compaq que ya está viejita, la quiero cambiar pero yo gano en bolívares (un buen sueldo) y aquí me la venden al paralelo (45bs por dólar), me da rabia tener que pagarla por ese monto, así que busco otras opciones. En mi casa tenemos ABA de CANTV porque es el Internet que llega, a los ciudadanos de “tercera” parece que les toca un Internet más lento que al resto. Ah, perdón, aquí todos somos venezolanos de tercera. Necesito programar unas cosas, contestar un par de mails y leer las noticias, todo es más lento de lo normal, pero respiro y aguanto.

Cuando veo el reloj digo: mejor me voy ya. En ese momento escucho detonaciones. Es la guardia nacional. Los buhoneros han sido el problema mayor de esta zona por años. Jorge Rodríguez los sacó en su primer año de gobierno y ellos aún esperan reubicación, probablemente ahorita les repita la promesa porque en diciembre hay elecciones. Es agosto, comienzan las clases y luego vienen navidad, los buhoneros necesitan tener un espacio para vender porque la vaina está jodida  y sus hijos también necesitan comer. Ese dinero no lo usará para viajes por Europa, a duras penas lo usarán para hacer un mercadito.

Son las 11am mientras escribo esto. Estoy un poco desesperada y solo quiero echarme en mi cama a llorar. Yo no soy así. Yo soy una tipa con guáramo, que aguanta, que se ríe, que busca soluciones. Hace unos días un amigo me dejó de seguir en Twitter porque me quejo demasiado del país. Creo que soy una bomba de tiempo. No sé cómo están ustedes, tal vez sean mejores que yo ocultando la desesperación que regala Venezuela con tu partida de nacimiento, pero yo hoy siento que no puedo más, solo tengo ganas de llorar.

Esta tarde estaré en una entrevista, hablaré de mi proyecto Mujeres del siglo 21. Sé que estaré alegre, sé que me reiré muchísimo y sé que por una hora olvidaré los problemas que vienen con la cédula. Ya no sé si me duele el país porque lo quiero o me duele porque me maltrata. En todo caso, hoy ya no puedo más.