Laura Solórzano

Escribir es estructurar la vida

10

Dec

A la MUD, a Capriles, a todos.

En 2004 me decepcioné, pero seguí adelante. En 2005, en mi casa, fuimos a votar porque entendemos que la solución es la participación. Después de esa elección, me prometí a mi misma trabajar activamente en elecciones. En 2006, fui miembro de mesa y testigo de los abusos. En 2007 también, pero esta vez ya habíamos aprendido. En 2008 el país ya estaba cambiando. Y 2009, 2010 fueron reflejo de ello. En 2012, un Chávez enfermo nos ganó, pero nosotros seguíamos creciendo. En 2013 la división del país es obvia.

Lo ocurrido el 8D en las elecciones es un reflejo de un país picado en dos. En esas dos mitades hay radicales, esos hacen daño. Los fanáticos parten del principio de tener la razón y de ser los únicos que tienen la razón, que más nadie la puede tener, que todo lo demás está mal y no debe existir. Los radicales no construyen equipos, ciudades y menos países.

La MUD, Capriles y demás líderes de la oposición; y sus electores y simpatizantes, deben reflexionar y entender dos cosas:

1. Yo no queremos política vieja, o vieja política. Nos gusta lo nuevo, los que de verdad prometen progreso y que lo reflejen en sus acciones, con su actitud. Su experiencia nos ha servido muchísimo, tal vez puedan cumplir otro rol, pero ya no estar al frente. Voluntad Popular, por ejemplo, ganó 19 alcaldías (creo que más); la mayoría de su gente refleja futuro, futuro que es presente. Los Rómulo Herrera, Los Ismael García e incluso las Eveling Rosales, nos dan alergia. El tiempo de ellos ya pasó. Muchos de ellos, además, permitieron que Chávez llegara y se mantuviera en el poder. Es hora de entender que ya no deben seguir en la alineación de este partido. Hay que mandarlos a la banca y cambiar la alineación, necesitamos una defensa fuerte, joven, astuta y sin pasado de goles sospechosamente anotados. Queremos futuro, ya dejemos quieto el pasado.

2. En este gobierno, no todos quieren negociar. Nicolás aprobó el Plan de la Patria. Ahí está, nuevamente, lo próximo que nos viene. Tenemos una guía paso a paso de las nuevas acciones de Nicolás, ya nada debería tomarnos por sorpresa. Nosotros podemos frenarlo, con inteligencia, calle, día a día, con la gente. Pero para eso, necesitamos estar seguros que ustedes lo entienden y que le hablarán al país con honestidad y sinceridad. Ayer comenzó una nueva Venezuela, una más radical. Pero será necesario dejar las pasiones de lado, la razón siempre por delante.

Por otro lado,  los políticos de teclado y radicales de pantalla deben entender que Venezuela no va a cambiar con guerra, mucho menos con TT en Twitter. Venezuela cambiará cuando cada uno de nosotros cambie, cuando dejen el teclado y decidan salir a patear calle. Cuando entiendan que lo importante es sentarse a escuchar al otro, comprender al otro, no anularlo. Esa Venezuela, la que querían construir en 2002, no existe ni existirá JAMÁS.

El cambio llegará en la medida que más personas sepamos entender que, en definitiva, tenemos un problema y es tarea de todos mostrárselo al otro, sin odio y en paz. Cuando comprendamos que en 9 meses no se logra revertir lo que Chávez hizo en 15 años, mucho menos si no se hace el trabajo de calle que es necesario, el trabajo de abrirse al otro, de entender que somos un mismo país. El cambio es lento,  pero se puede lograr. Las soluciones mágicas no existen. Quienes esperan a Melquíades deben entender que él nunca fue la solución, el trabajo, la comprensión, la comprehensión, la paz sí lo son.

11

Nov

Venezuela y el borracho impertinente

Nos gusta estar de fiesta, celebrar, el ron, bailar; es el Caribe y no lo podemos negar. Estamos genéticamente compuestos para ser los que joden en las fiestas, los que gozan, los que tienen un chiste en cualquier tragedia. Venezuela, siempre, está de fiesta. Hace días, muchísimos, que nuestra realidad cambió. Los niveles morales se fueron al nivel del Titanic y lo que parecía gustarnos de ser venezolanos ahora lo odiamos. Estamos a punto de pedirnos el divorcio, solo que recordamos que es imposible hacerlo.

Después de lo ocurrido el sábado en Daka, el domingo en varios lugares, el lunes y que es probable ocurra nuevamente mañana, solo queda demostrado que somos dos venezolanos distintos. La mayoría de nosotros somos los que vamos a la fiesta y gozamos, disfrutamos, nos reímos, hacemos amigos. Colaboramos con el asunto llevando algo para picar, ayudamos a recoger los corotos si nos quedamos hasta tarde y ponemos en orden las sillas si llegamos demasiado temprano. Echamos broma sanamente porque somos jodedores, nunca faltarán los caraquistas y los magallaneros que se rían después de sacar hasta la última estadística. Somos más los que queremos llevar la fiesta en paz. Bebemos, pero no hasta perder la conciencia porque queremos recordar cada minuto de la fiesta.

Pero hay otro grupo conformado por ese que no quieres invitar, aunque tienes que hacerlo porque es tu primo lejano. Ese cuyo vacío emocional se llena gastando los reales que no tiene, solo porque cree que con la pinta se gana el respeto. Ese que se beberá hasta el agua de la poceta, romperá el retrato familiar e insultará a la mujer que no le prestó atención por borracho. Este es el que te vomita la casa, el que no lleva nada y se come todo. El borracho imperinente que destruye todo a su paso y luego de la resaca no queda más que un vacío más grande, la sensación de haber roto de nuevo la única posibilidad de tener una relación duradera, la familiar, la que no se debe romper.

La tensión en la fiesta está por romperse, parece que el fiestero más tranquilo por fin de está cansando de los espectáculos perpetrados por el segundo. En cualquier momento de la fiesta, justo antes de la hora loca, la música se detendrá, correrán al borracho impertinente, habrá un poco de crisis, se romperán algunas copas. Algunos se irán con él porque se proyectan, quisieran ser un borracho más pero la falsa moral no se los permite. En ese momento, un ratico después, comenzarán a vivir la mejor fiesta de sus vidas.

Venezuela está cambiando, pero el proceso es lento porque la música en esa fiesta es alta y la comunicación es poca; pero las conversaciones de barra y baño permitirán que todo se acelere. Solo debemos esperar, con el ron en la mano, a que alguien se harte del borracho impertinente.

8

Oct

La digna asamblea nacional.

Mientras escribo esto quisiera tener más datos, tal vez si los tuviese no estaría escribiéndolo. Venezuela es un país difícil últimamente, realmente difícil. Quisiera saber cuál es la estrategia de los diputados de oposición porque no la logro descifrar. Quisiera, también, saber qué pasa por la cabeza de Capriles o tal vez qué piensa Maduro todas las noches antes de dormir.

Hoy vimos un lindo espectáculo. La defensa de tesis de un estudiante de filosofía-antropología-sociología-ciencias políticas-economía, mediocre. Uno que, siguiendo ejemplos de pseudopensadores, decidió unir muchas citas en un discurso como si eso lo hiciera más culto. Como si aquel derroche de “sabiduría” llenaría las mesas de los venezolanos de comida y le devolvería los hijos a esas madres que, durante las tres horas que duraba el discurso, los perdían en manos de la violencia.

Tal vez la cita de Al Capone tenía como objetivo darle dignidad a los 900 reos del Rodeo III que se declaraban en huelga de hambre. Supongo, por supuesto, que las citas a Víctor Hugo buscaban llenar de patria a los hogares sin luz y a los pacientes de VIH que andan por ahí pidiendo dinero para comprar los retrovirales que no se consiguen.

Mientras esto ocurría, los diputados de la MUD se dedicaban a gritar –según se leyó en el Twitter de Julio Borges-, pero las cámaras no los enfocaban y los micrófonos estaban apagados. Supongo que es algo moderno eso de limitar las luchas por la justicia al show de la televisión. Me pregunto mientras hablo con mis amigos de lo caro que está el vino, la noche en un hotel y las pastillas anticonceptivas, ¿No sabían nuestros diputados que iría Maduro a pedir una habilitante? ¿No había tiempo de planificar algo más grande? Repito lo mismo de arriba, me falta información al escribir este texto, pero aun así lo debo decir.

Hubo diputados que se incorporaron a la sesión a las 8pm porque “no habían podido llegar gracias al puente caído”… ¿No era importante la sesión hoy? ¿Por qué esperar a último minuto para agarrar carretera en un país donde todo puede pasar?

A Venezuela le faltan bolas y le sobran egos. Le sobran cigarras y le faltan hormigas. Hoy solo tengo una cabecita llena de preguntas retóricas, así que mejor lo dejamos hasta aquí. Hoy me duele el gentilicio

11

Sep

Querido blog

Querido blog:

 

Hoy tuve un día fuerte, tuve mucho trabajo y no me llevé los zapatos adecuados para la lluvia. Dejé el paraguas debajo de mi cama y recordé la ubicación exacta de otros 3 que tengo regados en la ciudad. Me tuve que comer una empanada en la mañana porque no me daba tiempo de hacerme desayuno porque quería llegar temprano a la oficina. Ojalá pudiese decir que este fue todo mi día.

Mientras caminaba a mi oficina la selección venezolana de fútbol se preparaba para enfrentar a Perú en el que, como siempre, era el juego más importante de nuestra historia, ese cliché también nos gusta. La selección uruguaya ya tenía rato despierta y seguro estaban preparándose mentalmente para el partido que tocaba jugar. En esta misma mañana, la gran noticia del mundo era que Kerry, el secretario de estado de Obama, había contestado “rapidito” a una pregunta de un periodista sobre una propuesta para que Siria entregara las armas nucleares y Rusia, que no es tonta, salió a decir que le parecía buena propuesta. Por otra parte, en Japón un señor se masturbaba en una estación de metro mientra veía a niñas con su uniforme del colegio, pero como puso una amiga en su Facebook, ellos se encargan de resaltar que eso es sexy.

La mañana fue bastante movida, era un día de pronunciamientos importantes. Al mediodía medio planeta esperaba los anuncios importantes de Apple. Venían dos nuevos iPhones, el nuevo sistema operativo y quién sabe cuántas cosas más. Mientras esto ocurría, en Venezuela Capriles hablaba en su programa semanal Capriles.tv -ese que pocos ven- y denunciaba que Zulia Tv Global había salido del aire por presiones políticas porque transmitían su programa, también denunciaba que hoy Venezuela se salía oficialmente de la Corte Interamericana de los Derechos Humanos y en alguna sala de la Haya se terminaba de firmar el papelito que seguro después será llevado a la OEA.

Obama se preparaba para hablar y Al Assad se preparaba para lo que probablemente sea un ataque importante en los próximos días, digo por lo que he visto en la historia. El mundo estaba más pendiente del lanzamiento del nuevo teléfono que les permitirá indignarse el día de mañana sobre la violencia que ocurre hoy, qué loco, ¿No?

Al final del día, un palo de agua estalló en Caracas, no sé cuántos indigentes tuvieron que improvisar refugio, pero supongo que fueron muchos. En medio de las colas, un señor que maneja una gandola que nunca se enteró que no podía pasar por el puente de Los Ruíces pasó y se accidentó. Yo salía de mi oficina cargada de cosas en la mente y aprendí que tenía que quedarme calladita muchas veces. En algún lugar del país se preparaba un allanamiento sin orden en casa del papá de un chamo con nombre cómico, Tugumir (lo conocí, es panita).

Uruguay anotaba dos goles mientras yo estaba en un vagón de metro sin aire acondicionado y escuchando Masseratti porque quería despejar la mente un poco, pero en ese momento recordé que tenía que terminar de reescribir un proyecto hoy y pensé que el problema que planteaba no era bueno y decidí jugar a la argumentación para justificar algo malo a través de argumentos racionales y reducciones al absurdo. Venezuela entraba al campo y se enteraba que el público “fanático” estaba molesto y hoy no quiso ir al estadio. Carreño se sentaba con un vino tinto a ver el partido de la vinotinto y revisaba su cuenta de Twitter. Probablemente anotó cinco opciones de tuits diferentes.

En Montevideo uno de mis grupos favoritos se preparaba para dar uno de los mejores conciertos de su historia según sus fanáticos, Bajofondo Tango Club rompería la liga en un auditorío increíble y en una plaza caraqueña unos bailarines se preparaba para un show de medio tiempo.

Venezuela se dejó anotar gol por Perú, también terminábamos de formalizar la salida de la CIDH, alguien llamaba al candidato a alcalde en Zaraza para que le contara de una protesta que hubo en la calle y Maduro anunciaba el “noticiero de la verdad” que sería transmitido en cadena… Es que si Orwell hubiese escrito esa escena, no quedaba tan perfecta.

Anotamos un gol, luego penal, luego otro gol. Las gargantas se rompían, las calculadoras se trancaban de tantas cuentas y las peleas no se hacían esperar en Twitter. Yo me divertía con tres uruguayos: Pablo, Fede y Andrés con quienes me reía por las cosas del fútbol; espero que alguno me regale una camiseta de la celeste.

Entre el segundo y el tercer gol habló Obama, dijo cosas confusas: ataque limitado, congreso esperense un momentico y esperemos a la salida diplomática. Mientras tanto en Rusia, Putín dormía. Obama dijo que esperaría a la solución diplomática, o sea, la “supuesta metida de pata de Kerry” que fue tomada por Rusia como propuesta. Es raro que Rusia quiera ser diplomática, pero uno nunca sabe. Se prepara otro gol, pero esta vez de Estados Unidos. Cuando Obama anuncia que lo ocurrido en Siria atenta contra la seguridad de EEUU, su selección mete un gol y deja fuera del mundial a México. Cuando leí ese tuit pensé en Faitelson. Y alguien terminaba de ensayar el discurso que dará mañana en algún lugar del mundo en “conmemoración de las víctimas del 9/11”, el día que el mundo cambió para siempre.

Terminó el partido, un chiste, una foto, un documento abierto para redactar sobre la banalidad del mal. Un standup comedy colombiano y un comentario pesado en Twitter. La rueda de prensa de César Farías se llevaba a cabo mientras Carreño corría a tuitear que “Hasta cuándo los venezolanos nos vamos a calar que Esquivel y Faria hagan del fútbol que es nuestra pasión su gran negocio. Así no podemos!”. Es muy chistoso de verdad. Entonces, Farías le contestó “A la Vinotinto no la va a manchar un politiquero de oficio”. Es un buen chisme, sobre todo porque nos gustan esas cosas a nosotros. No me gusta ninguno de los dos, creo que ambos están mal, pero de Farías puedo decir que por lo menos ha intentado trabajar.

Y aquí estoy yo, pensando que debería enviar un texto muy lindo que escribí, recordando que mañana tengo muchos pendientes y queriendo tener una nueva compu. Aquí los días son largos y acontecidos, eh.

Me voy a dormir, querido blog.

Chau.

PD: El mundo cansa cuando los individuos se transforman en masa para defender ideales de individuos que saben transformarlos en masa.

4

Sep

A 6 meses de la partida del comandante, carta a un madurista.

Hola.

¿Cómo estás? ¿Cómo te sientes? ¿Ya pasó la euforia de la muerte del comandante Chávez? ¿Ya superaste la borrachera del “poder” y comenzaste a ver lo que ocurre en el país? Espero, aunque igual me tomaré la molestia de escribirte porque sé que necesito sacar esto de mi sistema antes de que me siga haciendo daño.

Maduro no es Chávez, y eso los dos lo sabemos. Las imitaciones son malas, así como las segundas partes de las películas, y en eso probablemente también podamos coincidir, ¿No te parece? Ahora, ¿Recuerdas cuando Chávez ganó en el 98? Fue lindo para la mayoría del país, yo era una adolescente apenas pero no confiaba en un hombre que quiso violar la democracia, pero tal vez “no entendía las razones”, podrás decirme.

Chávez llegó al poder en un momento importante, el país contaba con una amplia población marginada por parte de los últimos gobiernos, los de turno, los de siempre, los que gobernaron tanto que olvidaron a la gente, se les hizo rutina, costumbre, una papeleo más, un caso de ayuda para archivar. Llegó como quien llega a cortejar a una mujer que acaba de sufrir mucho, la trata bien, la enamora, le dice cosas bonita, se muestra inocente. La inocencia que se graba en tu mente para que ella se aferre a ese recuerdo cuando más lo necesite, cuando se haya borrado la personalidad amable de las primeras salidas.

Chávez hizo cosas que debía hacer, cosas malas, cosas. Yo, hasta hace poco, defendía la tesis de “Chávez quería al país, lo quería a su manera”. Hoy no estoy tan segura de eso, qué loco, ¿No? Y es que ¡Chávez dejó a Maduro en el poder!

Entonces, mi querido madurista, te preguntarás por qué te hago este minúsculo resumen de una historia en unos cortos párrafos y con muchas palabras bonitas, es que necesito una manera linda de hacerte unas preguntas.

Siéntate y tómate un café conmigo, tranquilo que yo lo invito porque ya está a 20bs, ¿Te alcanza el sueldo mínimo para comprar la comida, pagar las deudas, comprar la lista de útiles y recrearte? ¿Conseguiste los repuestos del carro? ¿Te fuiste caminando por el centro de Caracas a las 3am sin miedo? ¿Crees que de verdad Diosdado está combatiendo contra la corrupción? Mejor contéstame solo una pregunta ¿Este es el legado de Chávez?

Aquí hace 6 meses nos mintieron, hace 6 meses violaron la voluntad de Chávez de ser enterrado en Sabaneta, ¡Tu Chávez, tu líder, tu padre! Supongo que hasta en eso estaremos en aceras diferentes, tú en la tuya ciego por algún odio inoculado y yo en la mía defiendo pendejamente tus derechos, los míos y los de un difunto burlado hasta su último minuto.

¿Te duele la partida de Chávez? Debería dolerte más lo que, en 7 meses, Maduro y su combo le han hecho a este país, ese que “Chávez amó”. Aunque, ahora que lo recuerdo, mi querido madurista, Chávez no sabía que moriría, no hubiese dejado a Maduro porque sabía que era un incapaz, pero era un incapaz fiel, él no se iba a arriesgar a revivir la historia venezolana, él no iba a perder la silla de esa manera.

De ti se burlaron, querido madurista, el 8 de diciembre, todo enero y febrero, el 05 de marzo, el 14 de abril y todos los días que han pasado desde entonces. Tranquilo, todos despiertan tarde o temprano, algún día “la crisis te tocará” y sentirás en carne propia lo sabroso de tener patria venezolana.

Buenas noches, querido madurista. Espero que estés bien y que mañana los motorizados no te tranquen la autopista para reclamar su derecho al libre robo.

Se despide una venezolana, como tú, pero agotada de la realidad.

Caracas, 05 de septiembre de 2013

6

Aug

A mi no me gusta Ismael, pero el pueblo votó por él.

Febrero 12, 2012: Primarias de la oposición. Ismael García quedó electo como candidato para la alcaldía libertador, ¿fue dedo? Probablemente el que Capriles lo haya apoyado ayudó a su victoria (esta es de las pocas cosas que jamás le perdonaré a Capriles), pero ya va ¿No se supone que ese pueblo democratísimo de la oposición -que además se siente superior moralmente porque “saben más”- tiene criterio suficiente como para entender que podían votar por un candidato a alcalde distinto al que apoyaba Capriles? Ah, no sé.

Esta misma gente que hace un año votó por Ismael, esperando -supongo- que Capriles ganara el 7 de octubre y mágicamente el país se arreglara e Ismael desapareciera del mapa, hoy pide a gritos que el candidato sea otro. Peor aún, gente que no votó en las primarias se da golpes de pecho, ¡normal! Yo voté por Ecarri, pero el pueblo eligió a Isamel ¿me gusta? No, ¿voy a votar por él? No lo sé, la unidad es algo más grande y que nos ha costado conseguir… Soy de las que juega para el equipo; ¿Estoy de acuerdo con que Ecarri se lance fuera de la unidad? NO.

Para salir de este noséqué de régimen político que tenemos en Venezuela se debe tener disciplina y se debe cumplir con una estrategia. No basta armar una pataleta (como las de William Ojeda) o decir “soy demócrata, me lanzo por mi lado”. En caso de hacerlo caen en una contradicción. No voy a defender a nadie, pero les diré que el pueblo votó por Ismael y si ese pueblo es tan ignorante como para haber votado por un tipo que colaboró con la Lista de Tascón, entonces queridos lectores ¡Nos merecemos a Ismale! Y hasta a Maduro porque tenemos el criterio en el cu…erpo que pisamos cuando nos sentamos. Basta de culpar a los candidatos y políticos sin asumir responsabilidades como votantes cada vez que presionan el botón.

No me vengan con cuentos baratos de “la dictadura de la MUD” porque hasta que no haya unidad en nosotros no saldremos de esto. Al MAS y demás partidos mínimos que quieran ir por fuera de la tarjeta única les quiero recordar que el 14A esa tarjeta sacó -por primera vez- más votos que la del PSUV, entonces ¿Jugamos a un juego estratégico o a un juego de protagonismo? Ah, no sé, díganme ustedes.

Las malcriadeces del 2002 ya quedaron y dañaron bastante, este pueblo decidió y parte del juego democrático es entender eso. No me gusta Ismael, pero menos me gustan las malcriadeces de los “extremistas demócratas”. Les recomiendo, a todos, tomarse un tecito y entender que la democracia va más allá de elecciones y gritos en la TV.

Para que sea cuestión de democracia, antes debe ser cuestión de estrategia.

20

Jul

El país que se desangra.

Es sábado por la noche, yo no debería estar en mi casa escribiendo esto, debería estar en la boda de una muy buena amiga. Sin embargo, el miedo que me da estar en la calle ha hecho que mi cuerpo somatice y que casi no me pueda mover por el dolor que –mientras analizaba los peligros de Caracas- paraliza mis piernas. Como no tengo mucho más que hacer, abro una cervecita y me pongo a leer artículos pendientes, doy con el último de Padrón, me gusta como escribe, es rudo, poético y real. Termino mezclando cerveza con lágrimas y luego decido abrir una página en blanco.

En este artículo de Padrón se leen los horrores vividos por ciudadanos cuyo único pecado es haber nacido donde nacieron y pensar de manera distinta a la impuesta. Ciudadanos que, como yo, no les tiembla el pulso para salir a la calle y reclamar derechos. De toda la lectura de Padrón solo algo me retumbaba en la cabeza, ¿En qué momento nos odiamos tanto? ¿Cuándo pasamos de ser un país amable a un país lleno de gente dispuesta a matar sin escrúpulos? ¿Por qué dejamos que el odio nos borrara colores y sonrisas para teñirlo todo de sangre y llanto?

Decidí comenzar y terminar mi tesis nuevamente, estoy en proceso de madurez y cambios en mi vida, así que me puse seria con el asunto. Mi tesis es sobre la banalidad del mal planteada por Hannah Arendt, quiero entender qué movía a los alemanes a hacer lo que hacía, por qué unos odiaban a los judíos y otros sencillamente cumplían con un trabajo. Ahí, en eso que pasó el 15 y 16 de abril en este país, hay gente así; gente que odia sin motivos a todos los que piensen distinto (por lo visto política y sexualmente) y gente que está ahí solo para ganar un sueldo porque “la vaina está jodida”. Qué rudo comenzar a entender ciertos paralelismos, ¿En qué paquete me metí?

Sin embargo, y ahora siendo más una ciudadana, ¿Entienden los líderes políticos la magnitud de esos relatos? Son unos pocos “cuentos” de lo ocurrido, pero ¿Sienten de verdad la lucha por Venezuela? Soy una intensa, de esas intensas que entiende lo importante de hacer bien las cosas, tal vez si notase que hay más gente así en la sociedad y en la política no fuese tan intensa, pero la experiencia me ha enseñado que no se puede creer en todo aquel que dice “amar” a Venezuela. El nacionalismo es un arma poderosa en las manos equivocadas; y muy valiosa en las correctas. No quisiera pensar que aquí la lucha es solo por un cargo y no por un proyecto, porque de ser así todo lo ocurrido en Barquisimeto y en muchos lugares del país habrá sido en vano… como en efecto ya creo que lo fue.

La Patria, la puta de la Patria, está llena de gente que finge quererla, la usan una o dos noches, mientras le sirve para calmar el frío de una noche de soledad y luego la dejan tirada y usada. Sucia. Indigna. La Patria, la puta de la Patria, necesita ser querida y por eso siente que cualquier militarucho o pichón de civil está dispuesta a tratarla como se merece. La Patria podría ser una dama, pero por ahora no es más que una puta barata. Y ahí está el odio, en algún lugar de esa Patria, entre las piernas maltratadas y sexo poco orgásmico de la Patria, está el resentimiento que mina a sus “hijos”. Es una lástima porque esa Patria pudo ser hermosa, pero ahora no es más que una pobre idiota.

 

El odio y el dolor se podrán marchar finalmente, el día que veamos a la Patria como una persona que no necesita más que amor sincero para andar y no como la puta de turno.

10

Jul

Entre el Venezuela ahora es de todos y el Venezuela somos todos

Por qué todavía creo en Capriles.

En medio de una búsqueda de respuestas a cientos de preguntas diarias sobre “el país”, conseguí una pregunta que retumbaba en cada discusión que tenía con cada persona ¿Por qué todavía creo en Capriles? Y vamos, es una buena pregunta después de que hace 3 meses nos robaron una elección y ni una protesta más allá de las cacerolas tuvimos. Sin embargo, no fue difícil responder esa pregunta.

Nosotros tenemos memoria corta, pero les prometo que estoy haciendo un esfuerzo por ser diferente en ese sentido. Capriles logró algo que yo jamás había visto en la oposición, partidista o “de a pie” –porque no son lo mismo-, nos unió bajo una premisa: Venezuela somos todos. Palabra clave: Somos. Tú, yo, él, ella, aquel otro, aquella de allá, todos somos. Ustedes podrían decir que el equipo de Capriles se fusiló el “Venezuela ahora es de todos”, pero no es así y ahora se los explico. Palabra clave: es.

Cuando decimos “Venezuela ahora es de todos” convertimos a Venezuela en un objeto externo a nosotros, un “algo” que no nos pertenece en esencia, no es nosotros, no es algo que te corre por las venas porque es un “algo” que está allá afuera como un perol cualquiera. Es como el celular, la casa o la computadora en la que escribo estas líneas. Venezuela es un ente externo que puede o no estar con nosotros, pero ese estar no un estar de permanencia, sino un estar de una cosa que tienes a tu lado, una cosa que puedes o no cuidar, querer, proteger. No hay un sentido de pertenencia porque no te lo da. El eslogan “Venezuela ahora es de todos” implica, además, pensar que este objeto puede ser utilizado cual balón de fútbol y ser pasado de un pie a otro porque ¿Qué pasa con un objeto que es de todos? Que termina siendo de nadie. Por eso la importancia de “la Patria” como objeto. Entonces, decir “Venezuela ahora es de todos” no es más que una exteriorización del país que termina poniéndolo como un objeto que nos pertenece a todos y a ninguno y que nadie termina de cuidar.

Por otro lado, tenemos el “Venezuela somos todos” de la última campaña de Capriles y el Comando Simón Bolívar. El verbo en la frase denota pertenecía, pero una pertenecía absoluta de tu condición de ser humano y además ser venezolano. En esta frase, cabemos todos, no porque sea un “espacio amplio”, sino porque en la frase se entiende que la mejor manera de que Venezuela esté bien es si nosotros estamos bien. “Venezuela somos todos” enmarca un mundo de posibilidades individuales a pesar de la conjugación del verbo en plural pues dentro de ese universo del “somos” hay individuos responsables de ese “somos”. Por ende, entender que un mejor país es posible solo si entendemos que depende de cada uno de nosotros pues Venezuela no es solamente playas y montañas, Venezuela somos todos los venezolanos (y extranjeros) que a diario trabajamos por un mejor país por el simple hecho de ser mejores ciudadanos.

Entonces, cuando tengo que “justificar” por qué todavía creo en Capriles solo quiero contestar lo siguiente: Capriles cree firmemente que mi país será un mejor país en la medida que tenga mejores y más responsables ciudadanos, y yo también lo creo; pierdo la fe de a ratos, pero la recupero cuando veo a la gente buena haciendo buenas acciones y haciéndolo bien.

Mañana, cuando creas que Venezuela (La del Venezuela ahora es de todos) se arreglará mágicamente con un cambio de presidente, recuerda que Venezuela (la del Venezuela somos todos) se arregla si tú haces tu trabajo como ciudadano de la manera correcta, si no, buenas noches.

1

Jul

A los jóvenes que quieren cambio sin involucrarse

El mundo está convulsionando. Al parecer los jóvenes despertaron, probablemente gracias a Internet, y se dieron cuenta que en el mundo hay instituciones llenas de gente que toma decisiones que afectan en su día a día. Hay protestas en Turquía, Brasil, Egipto, Nicaragua (aquí son los adultos mayores) y en otra cantidad increíble de países que han sido gobernados durante años por los políticos de siempre, pero ¿Qué pasa con estos jóvenes?

No tengo cifras electorales de todos estos países. Tengo –por intuición, porque no hay cifras oficiales- algunos datos sobre los jóvenes en mi país, Venezuela, aquí los jóvenes votan, pero no se informan. En mi país aún hay muchos jóvenes que no entienden que hay instituciones llenas de gente que toman decisiones que afectan su día a día. Solo para el registro, por “instituciones llenas de gente que toman decisiones que afectan su día a día” quiero decir: gobiernos.

Muchas veces he escuchado “la política no me interesa”, “no tengo nada que ver con la política”, “a mí no me afecta lo que pase en la política”, pero ¿Alguna vez pasó por tu cabeza que había alguien en algún lugar que se encarga de aumentar los impuestos? ¿Alguna vez, solo por curiosidad, te pusiste a pensar de dónde salía el dinero para tapar el hueco de tu calle o cómo era el proceso? ¿Alguna vez en toda tu vida te interesó saber quién era tu candidato a la Asamblea? ¿No? Entonces, ¿A quién le estás exigiendo realmente? ¿No hay una falla de lado y lado? ¿No dejaste un hueco abierto para que cualquier loco te representara y tomara decisiones como “saltar la talanquera”? Si la política no te afecta, ¿Por qué crees que no te “afecta” si nunca te has tomado la molestia de escoger al mejor candidato y de exigirle?

No quiero hablar por países en los que no vivo y cuya realidad no conozco pero podría preguntarle, a los jóvenes que protestan en Egipto –y donde ya hay 5 muertos – lo siguiente: ¿Qué pensabas cuando escogiste a Morsi como tu presidente el año pasado? ¿Dónde quedaron todos esos jóvenes con convicciones de que podían ser un mejor país? ¿Pretenden solucionar el país con protestas cada vez que no les guste el presidente?

Tal vez podría preguntarle, también, a los de Brasil ¿El pasaje estudiantil gratuito funcionará? ¿Cómo creen que se sostendrá el pasaje gratuito en un país de más de 190millones de personas? ¿Creen que con protestas, solo con protestas, se arregla la corrupción? ¿Cuántos de ustedes se han involucrado en alguna organización política o social para trabajar por un mejor Brasil?

Los países cambian cuando sus ciudadanos toman conciencia de su rol y no cuando esperar que los gobiernos solos resuelvan los problemas. Sé que esto podría parecer una “apología al sistema”, pero no lo es. El sistema existirá por algunos años más y mi intensión no es eliminar el sistema, este se debe cambiar pero para poder hacer un cambio real se necesita gente con valores y convicciones reales para que así sea.

Entonces, y esta pregunta va para los de esos países y para este también, ¿Cómo pretenden cambiar un país y que este se adapte al siglo 21 si todavía nos gobiernan nuestros abuelos? ¿Cómo se supone que le vamos a exigir a nuestros gobernantes si no los conocemos? ¿Cómo creen ustedes que será el mundo en los próximos 20 años si no hacemos algo hoy por lograr un cambio real?

Se trata de superar el pasado para poder avanzar, se trata de dejar en paz a los fantasmas de las dictaduras, de las guerrillas, de las malas políticas para avanzar con las nuevas caras, las nuevas ideas, las convicciones que hacen posible los grandes cambios de la sociedad.

No les estoy diciendo que corran a inscribirse en un partido político porque yo no formo parte de ninguno, solo les estoy diciendo que por lo menos se tomen la molestia de pensar un poco más allá, les pido que se informen, que se eduquen y que a la hora de emitir una opinión por lo menos tengan un conocimiento más allá de lo que sus pequeño mundo les dice. Cambiar un país, cambiar el mundo requiere valentía, sacrificios, pero también requiere que los jóvenes ciudadanos tomen conciencia de su rol en el mundo. La rebeldía sin causa quedó en los 60’s, esta es la era de la información y como tal no deberíamos permitirnos no estar informados.

La manera en que nos comunicamos está cambiando y con ella el mundo entero, es hora de tomarnos en serio el siglo 21.

28

Jun

Por qué sigo protestando

Sí, sé que después de cada elección digo que ya no quiero más a este país, que ya no voy a luchar más, que lo entrego todo. Sin embargo, cual mujer despechada que odia a los hombres un mes, a mí se me pasa todo el guayabo en una semana, ¿Por qué? No crean que “ahogo las penas en alcohol” o alguna ridiculez de esas, ¡No! Me levanto y sigo dando la pelea porque yo a este país sí lo quiero, porque a mí este país me duele.

Los estudiantes convocaron a una marcha para mañana sábado 29 de junio, ¿Usted va a levantar sus nalgas de su cómoda silla y cerrar el Twitter un ratico para ir a protestar? No lo sé, pero sí sé que probablemente se pase la semana tuiteando:

  • Es hora de salir a protestar, tenemos que ir a la calle.
  • Los estudiantes son unos mariquitos, deberían quemar el país.
  • Qué bolas los líderes, Capriles solo tuitea.
  • Este país se lo llevó quién lo trajo ya todo el mundo se acostumbró.

“No preguntes qué puede hacer tu país por ti, pregúntate qué harás tú por tu país” eso lo dijo Kennedy un día por ahí. Te pido que reflexiones sobre eso y bueno, yo te voy a responder esos comentarios:

  • ¿Estás marchando hoy? ¿Tienes un grupo organizado para salir a marchar? ¿Ya cuadraste a tu grupo de protestas? O esperas que vaya Capriles a tocarte la puerta y darte razones para salir.
  • ¿Sí? ¿Tienes idea de cuál es la lucha de los estudiantes? ¿Sabes que son los jóvenes quienes más arriesgan por el país? ¿Sabías que pueden ser ellos, como un grupo lo hicimos en 2007, quienes le den una lección a los líderes del país? ¿Cuántas bombas te has tragado en tu vida?
  • Qué riñones, ¿No? Pero fíjate que esta semana escuché a Capriles diciéndole a la gente que saliera a protestar, el Comando Simón Bolívar le pidió a la gente que pusiera en su carro con Griffin esos productos que no encontrar. Ah, Capriles convocó a la marcha de mañana. Ahora, si tú estás esperando que Capriles te diga: Este día quemaremos cauchos porque esa es la salida; entonces es obvio que aún tenemos un trabajón: EDUCAR a gente como tú.
  • ¿Tú dices? A ver, ¿Te acostumbraste? Qué mal, sabes que lo mismo le pasó a los cubanos, ¿No? Ellos se resignaron y comenzaron a comportarse como el gobierno, pero ¿Quieres eso para tu país? Si te resignaste entonces sí es lo que quieres.

Yo mañana protesto no para jalarle a un político, no porque los estudiantes convocaron, no porque aún no supero al movimiento estudiantil de 2007, ¡NO! Yo mañana protesto porque quedarme en mi casa es darle la razón a Maduro, es pensar que criminalizaron la protesta. Quedarme en mi casa y quejarme de lunes a viernes por la situación del país es ser parte de la indiferencia que nos come y yo no quiero ser esa. No quiero ser esa que se resigna y que lo entrega todo, tengo 27 años viviendo en este país y creo que podría ser el mejor país del mundo si su gente dejara de ser tan pendeja y reclarama al gobierno y a la oposición cuando tengan que hacerlo, por eso yo mañana me pongo mis zapatos de goma, agarro mi cámara y me voy a la marcha porque este país no se lo entrego a Maduro tan fácil.  Entonces, si tú tienes una sola razón para marchar ¡PÁRATE DE LA SILLA Y MARCHA, COÑO! Mañana sé ese ciudadano que siempre quieres ver en tu país, ese ciudadano ejemplar que no se entrega tan fácil, mañana tú puedes cambiar un poquito del país porque todo suma.

 

No tengo más razones que la de querer vivir en una Venezuela decente.

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