Laura Solórzano

Escribir es estructurar la vida

20

Dec

Decisiones.

El 2013 comenzó oscuro. Para mi fue un año sin metas claras, sin saber qué haría o cómo lo haría, al principio todo indicaba que sería el año en que me dejaría llevar por la corriente. No sabíamos si teníamos presidente, no sabía si me quería graduar, no sabía si quería seguir haciendo mi trabajo, no sabía mucho, simplemente llegué al 2013. No tuve grandes metas, solo una: comprar ropa de adultos. Y fracasé en la primera semana del año cuando me fui a Margarita y me compré camisas que dicen frases como: Ya es lo suficientemente seguro para admitir que soy Ninja. Creo que esa fue mi primera decisión, decirle a mi amiga Mafe que este sería un año Ninja. No sabía qué quería decir, pero lo dije.

En febrero mi amigo uruguayo Fede vino a Venezuela, trajo a Pablo. Los vi un par de noches. A Fede lo había conocido en Estados Unidos mientras estudiábamos, así que él conocía mi lado máximo de interés por la política. Mis conversaciones con él, tanto en Caracas como en Uruguay, así como varias conversaciones con Pablo, me hicieron cuestionar algunas no-decisiones había tomado.

En marzo se murió Chávez y todo cambió. Desde ese día comencé a tomar decisiones. Me volví a involucrar en la campaña electoral de Capriles y ahí terminé de descubrir que las comunicaciones me apasionaban, que el interés por lo público seguía ahí. Marzo y abril fueron meses intensos, emocionantes. Estos fueron meses claves para darme cuenta que algo estaba pasando en mi, que no entendía qué, pero que algo estaba cambiando.

En mayo me fui a Montevideo de vacaciones. Tuve tiempo de pensar, caminar, escribir, leer, decidir. Al llegar a Caracas busqué en Google las opciones que tenía para irme a estudiar lo que quería estudiar, conseguí la universidad perfecta, el lugar perfecto. Compré un boleto y comencé a tomar nuevas decisiones. Terminar la tesis con el mejor tutor del mundo, Arturo. Leer más sobre historia de Venezuela, leer más sobre lo que pasaba en otros países de la región. Aprender nuevas cosas: fotografía, ajedrez, photoshop, francés. Casi todo online. Fotografía en la mejor escuela del mundo: Fotoarte.

El resto de mi año terminó siendo increíble. Conocí gente espectacular. Tomé las riendas y decidí moverme hacia lo que, por ahora, me hace feliz. Conocí más gente increíble, gente de Venezuela, de México, de Uruguay.

Por otro lado, tenía a mujeresdelsiglo21.com abadonado, hace poco comencé a ponerle orden y diseñar algo que le presentaré a mis chicuelas en enero.

Este año ha sido intenso, increíble, lleno de emociones, y de buenas rachas desde que comencé a tomar decisiones en función a mi felicidad y no a la de otros. Aunque comenzó siendo un año sin mucho qué hacer, se terminó como uno de los mejores años de mi vida. Sin contar que nació Benjamin, él salvará al mundo.

Andreína me regaló “El Secreto del Mal” de Bolaño y en la dedicatoria dice: Para que en el 2014 seas más intensa. Creo que solo  necesitaba escuchar esa frase.

Le tengo ganas al 2014. Gracias, de verdad, a quienes hicieron que el 2013 fuese un año de decisiones.

6

Apr

Esto ya lo hice una vez

Supongo que la lengua siempre será el castigo del cuerpo. Basta decir que no harás algo, jurarlo y rejurarlo para que -en menos de lo que esperas- tengas que volver a hacerlo. El 8 de octubre dije: «No trabajo más en ninguna campaña, estoy cansada de que la gente quiera vivir mal». Esto en mi equivale al «No bebo más» de mis amigos. Vamos, todos sabemos que me apasionan las campañas Políticas. Es interesante ver cómo tu trabajo a nivel de “mercadear a una persona” influye o no en el voto de alguien.

Volviendo al tema, en efecto dije que no volvería más a estos temas políticos, pero se murió Chávez y todo cambió. Una semana después ya estaba mandando el mensajito de «Estoy pa’ lo que salga», me monté en el barco y no me bajé. Supongo que en realidad nunca me bajé, solo me encerré en mi camarote a reflexionar algunas cosas. Lo que quiero decir es que esto ya lo hice una vez.

Ya una vez dejé el alma en una campaña donde la lucha era clara “la verdad” vs “la mentira”. Clara para mí y para muchos, pero no para la mayoría. Ya una vez me puse mis zapatos cómodos, mi jean y mi franela y emprendí la caminata por la ciudad para convencer gente. Ya una vez fui testigo. Ya fui miembro de mesa. Ya coordiné planes nacionales de defensa del voto. Ya fui ciudadana. Ya fui oposición. Ya fui. Ya hice.

No sé qué pasará el 14 y de ese día dependen nuevas decisiones, decisiones que tomé ya en octubre pero que terminarán de concretarse después del próximo domingo. No sé si Tibi anuncie el nombre que quiero escuchar, no sé si haya violencia, no sé si tengamos internet, no sé si lleguemos a TT, no sé si la gente salga a votar masivamente. Yo solo sé que ese día volveré a dejar mi alma en el trabajo más rudo y bonito que tengo: ser venezolana. Sé que ese día me despertaré tempranito, con el susto en la barriga, que registraré todo para poder hacer una crónica al respecto, que responderé preguntas de cómo vamos, que mi mamá se pondrá nerviosa, que beberé más café que nunca. Sé que mis amigos trabajarán en la elección, sé que los ojos del mundo estarán nuevamente en casa.

También sé que aprendí que la pelea se gana o se pierde peleando, pero jamás por no estar. Soy terca, muy terca y me gusta dar la guerra cuando sé que tengo la razón. Sé que estoy dispuesta a hacer esto una y mil veces más porque ya lo he hecho miles de veces antes. Yo te amo, Venezuela y aunque me pelee contigo no dejaré que te sigan maltratando porque sé que podemos estar mejor.

Esto ya lo hice una vez y lo volvería a hacer.

23

Jan

Venezuela está de fiesta

Screen shot 2013-01-23 at 7.13.46 PMPensarán ustedes que este post se trata de algo relacionado con la fecha, la increíble fecha del 23 de enero donde lucharon por la democracia y toda esa historia, pero no, para eso está Google y los libros de historia. Lo que quiero que vean es que realmente estamos de fiesta, siempre, desde antes del 98 estamos haciendo una gran rumba en esta casa llamada Venezuela y aún no me hemos visto las consecuencias.

Desde hace una semana he estado pensado lo siguiente, ¿Ha visto el vídeo “Friday” de Katy Perry? Si no lo han visto, aquí se los dejo. Esa canción relata la historia de una galla que hace una rumba en su casa, se emborracha y al despertar al día siguiente comienza a ver todos los desastres que hicieron en su casa. Ella, evidentemente, no recuerda mucho qué fue lo que pasó, pero se entera que hay cosas colgadas en la web (fotos, vídeos), tiene una mancha en el cuello, y todo está destruido. La mejor rumba de su vida, la mayor destrucción de su historia.

Dirán ustedes, ¿Qué tiene que ver esto con Venezuela? ¿Laura ya pasó a otro nivel de locura? No, es que así estamos en Venezuela, ¿No lo han pensado? Desde hace más de 14 años somos la casa de la rumba, el lugar al que vienen los gobernantes (invitados o no) de un montón de países a hacer fiesta con el dinero, fiesta con el petróleo, fiesta con su gente. Por otro lado, nuestros gobernantes (opositores y oficiales, según sea el caso), hacen su propia fiesta: usan los recursos como les da la gana, destruyen, botan, deshacen y hacen lo que quieren. Venezuela está de fiesta.

Vivimos en una constante borrachera colectiva producto del dinero, la facilidad de ser “vivo” y las ganas de “por fin” joder a alguien. Vivimos de la música y la euforia que nos produce un discurso de palabras más o menos bonitas, aunque no tengan sentido. Bailamos al son que nos ponga el DJ de turno, el presidente, el candidato, el presidente de otro país. Nos comemos los pasapalos -cuando hay- con un “guisquicito” que removemos con los dedos, porque aunque nos duela seguimos siendo un pueblo adeco. Gozamos cuando nos dan palo y cuando no también.

En fin, somos una Venezuela que aún no se ha dado cuenta que más de la mitad de la casa está destruida. Que ya muchos invitados han muerto, que cada día llega y se va gente y nadie se entera, que el vecino no nos va a prestar su casa cuando la fiesta termine en la nuestra. Que, al despertar de esta rumba dogmática (como intensamente he decidido llamarla) notaremos que estamos solos y que nadie nos dará ni una bolsita de supermercado para meter los desperdicios.

Soy de las que cree que, mientras siga esta fiesta, no estaremos conscientes de todos los daños que tiene esta casa. Por ahora, el que se canse de la fiesta que resuelva cómo se pone sus audífonos y que se aisle del escándalo, pero les advierto que -por más que lo intente- el “aislamiento” les durará hasta que lleguen las nuevas cornetas y la rumba vuelva a reventar. Y el que quiera quedarse, entonces qué se ponga sus zapatos cómodos, que esta rumba va pa’largo y en la madrugada algo puede pasar.

 

22

Jan

Poema N°3 (Déjame vivirte sin miedos) por Jefferson Díaz

Déjame vivirte sin miedos. Para despertar con brisas de acacias, que transportas todas las mañanas a mi cama. No me lleves al exilio, huyendo del polvorín de tus calles o las decepciones que trepan por las nubes. Puedo odiarte tanto para comprender cómo las sombras han robado vida a la luz, lo que me ha vuelto uno de tus hijos más escépticos. Ahí, donde hace tantos años me regalaste sin prejuicios mi acento, yacen las esperanzas del éxito esperando a ser recogidas por un Ávila sin defectos.

Déjame vivirte sin miedos. Para que los posibles se conviertan en realidades y las promesas dejen de ser cuentos sin puntos finales. Llena mis pulmones con la sal de tus corrientes y que mi sabor sea el cacao de las esperanzas que se liberaron hace tantos años. Dios hizo miles de mujeres, pero sólo a tu descendencia le dio la capacidad de amarte por encima de la ingratitud sin reglas. Oculto entre tu piel, está el deseo de tenerte calada hasta los huesos porque eres la única capaz de entender nuestros aprecios.

Déjame vivirte sin miedos. ¿Por qué la insistencia en exiliarme? En hacer de mí un extranjero, cuando mis pies llevan las marcas de tus susurros. Prefieres seguir incubando la placenta de la división, que busca como felicidad la sangre y descomposición de una sociedad asustada. Somos la isla de lo desconocido con una utopía que brinda poco por descubrir. Nos desgarran los colmillos de la ignorancia sin reconocernos como semejantes, mientras tus pliegues son el escenario de una obra que se pinta diversa con cuotas de exhalación y rabia.

Déjame vivirte sin miedos. Porqué los próceres no son la personalidad, sólo el molde de tu nacimiento. Prefiero creer que te define el mar, bordeando tus curvas con la espuma sedosa que traen los atardeceres. O las montañas, desafiantes apuntando hacia la lucha como el más coqueto de los escotes. Pasando por las arenas y selvas de una ilusión que fue perdiendo la lucha ante el resentimiento. Por eso, voy a buscarte a las islas, para recuperar el sabor de los besos sin ofrecer o los abrazos que no olvido.

Déjame vivirte sin miedos. Con la plenitud de tu clima y el aliento que empapa mi rostro cuando te da por llorar o demostrarme entre neblinas que eres la mujer que siempre soñé. No me mientas, y dame la realidad de tus energías, para que yo pueda sortear lo agridulce de nuestra relación. Que la tristeza no de paso al abandono o que la decepción llene mis labios con palabras dañinas. Eres inmerecida de desprecios. Y menos cuando unas cuantas ovejas se descarriaron para convertirte en el banco de las ambiciones disfrazadas de ideologías.

Déjame vivirte sin miedos. Para que en el planeta te reconozcan como la dama de los progresos y los dulces sentimientos. Una morena que roba miradas con el azabache que brota de tu melena y destrona corazones al pasar por el contoneo de caderas. Eres ritmo de cuatro, arpa y candela. Entre tú y yo no hay secretos, permíteme criticarte para evolucionar como se debe sin que la exclusión forme parte de los instintos. Así nos odiaremos sin parar y nos amaremos como par de locos capaces de salir adelante ante cualquier adversidad. El patriotismo fundado a los pies de tus encantos y no de políticas forradas por los bancos.

Déjame vivirte sin miedos. Para que las noches al dormir, nos abracemos al compromiso y que entre sueños no aparezcan esos espectros que se burlan de los símbolos que nos hacen infinitos. Más allá de las fronteras, ahí estás tú, recorriendo mis fantasías y éxitos. Por eso, déjame vivirte sin miedos Venezuela, para que nuestro amor nunca deje de ser verdadero.

Jefferson Díaz.

6

Feb

#YoVotoEl12

No, ya va, un momentico. Párate ahí.

Ajá ¿No vas a votar? ¿Estás loco? ¿El monte estaba malo, cierto

Verás, soy una fánatica del voto, la política (es uno de mis vicios), pero me aburren los términos como “democracia”, “libertad de expresión”, “derechos humanos”. De verdad me aburren, los estudié en mi carrera y sé que son términos difíciles de entender y además tan amplios que ahí cabe cualquier cosa. Así que te diré por qué es que #YoVotoEl12, anota ahí:

#YoVotoEl12 porque:

  1. Quiero caminar con mi iphone tranquila, tomar fotos, cambiar la música, contestar mensajes. SIN MIEDO.
  2. Quiero una Caracas (y un país) que no dependa de carros, sino de bicicletas y trenes.
  3. Quiero poder decirle a mis papás: Me mudo, porque ya estoy grande y quiero ser independiente.
  4. Salir a las 10.30 pm de mi casa SIN MIEDO.
  5. Comer en el lugar que me de la gana porque el sueldo me alcanza porque no hay control de cambio.
  6. Tener los dólares que me de la gana en mi cuarto o en una cuenta.
  7. Tener libertad de hacer actividades en la calle: conciertos, exposiciones.
  8. Quiero que mis amigos VIVAN en Venezuela y no sufran afuera porque no están en casa.
  9. No quiero tener que irme del país si Chávez gana otra vez.
  10. Quiero TENER A MIS HIJOS EN VENEZUELA.
  11. Quiero salir y comer helado a las 3am en el Silencio (Robado a Adri -Nana)
  12. Quiero que mi hermano pueda salir con su cámara a tomar fotos cuando quiera.
  13. Ir a la playa en tren y no depender de un odioso carro.
  14. Sentirme segura al montar una empresa.
  15. Escoger lo que quiero ver en televisión.

Ahí te doy 15, solo 15 razones por las cuales #YoVotoEl12. No sé, pero escoge tu las mías si quieres o piensa cuáles son las tuyas, pero las tuyas de verdad… Piénsalo.

1

Jan

Me sumo: ¡366 sonrisas o más!

Revisando Twitter, siendo -como dice Batita- indigente de la Web me crucé con un tweet del Señor Eleazar “Caps” Briceño, su nuevo proyecto de 2012. Me metí en el link, leí el post y me gustó, así que aquí se los dejo a ver si se suma más gente.

Tomado “prestado” de su blog “Un Dos Tres por Todos”

De Caps:

366 sonrisasHoy arranca un nuevo año y desde hace tiempo lo esperaba para iniciar otro de esos proyectos con los que uno arranca todo emocionado y esperanzado de que durará al menos lo que dura el año.

Lo cierto es que antes de que se terminara el 2011 unos de mis deseos fue “menos drama y más comedia para el 2012” porque en Venezuela parece que las malas noticias abundan y realmente era medio frustrante llegar a casa para sólo ver y leer dramas.
Previendo que este año estará repleto de aburrida política y para contrarrestar las siempre presentes malas noticias, me propuse a encontrar diariamente al menos una buena noticia o cualquier cosa que nos haga llegar hasta el 2013, si los Mayas lo permiten, con una sonrisa en la cara…y por supuesto publicarla aquí para compartirla con todos.
Les presento a “366 sonrisas: Sinónimos de Buena Vibra”, una sección que servirá de vitrina para la para tus logros, los míos, fotos divertidas, anécdotas e ideas creativas que aporten buena vibra a este año.
Ya estoy buscando la primera para compartirla antes de que se acabe el día y así comenzar a contar…. Esperemos que sean más de 366!
Feliz año Venezuela!