Laura Solórzano

Escribir es estructurar la vida

11

Jul

Carta a su madre

Estimada Erika Sanoja, buenas noches.

Reciba usted un no muy cordial saludo de mi parte, permítame presentarme, será corto y sencillo: Soy Laura del Carmen Solórzano Silva, orgullosísima hija de Arelis. No sé si usted pueda decir lo mismo, en todo casi espero que sí.

Verá usted, disculpe que la moleste en su derroche de libertad “tuiterística”, digno de un venezolano indignado, así que siéntase libre. Veo que le indignó que el Henrique Capriles Radonski tuviese la osadía de celebrar el cumpleaños con su madre, vaya, no sabía que aquello representaba algo negativo. Ahora, una pregunta ¿su madre le pegaba? ¿Su madre la abandonó? ¿Su madre le hizo sufrir de una infancia traumática? Y no, no estoy sugiriendo nada al respecto, es que solo de esa manera encuentro un motivo por el cuál alguien critique que otra persona celebre su cumpleaños con su madre… Peor aún, que se insinúe que sea homosexual.

Ah, sé que tiene libertad y que no lo dijo “abiertamente”, pero verá… Le explico que hay personas que, como yo, tenemos una buena capacidad deductiva. Supongo que usted no cuenta con eso, cuestión que me hace pensar que en sus clases de teoría argumentativa pasó malos ratos.

Pero no nos desviemos estimada Érika, el punto a tratar es un saludo a su madre quien, asumiré también que fue una buena madre, su pobre madre. Me hace pensar usted con ese elaborado e inteligentemente pensado tuit que prefiere celebrar el cumpleaños con los amigos y marido de turno y no con su madre. Esa madre que por 9 meses la tuvo en su vientre, esa madre que probablemente sacrificó noches de sueño por usted, esa madre que celebra en secreto que usted cumple un año más de vida y que probablemente se pase todo el día recordándole cómo fue ese día hace tantos años… En fin, mándemele un saludo a su madre.

19

Apr

Un país donde pasa todo y no pasa nada

Venezuela Tengo 9 años, (nueve años) involucrada en la defensa de principios en mi país. De mis amigos siempre fui la intensa que hablaba de política, la que faltaba a las fiestas por estar en una reunión sobre “cosas del país”, la loca que “prefería quedarse trabajando por las elecciones a irse al a playa” y la que leía sobre política. La que decidió frenar un viaje de intercambio porque cerraron RCTV y la que nunca apostó por la violencia. Siempre he sido la rara, hasta hace un mes y medio.

El día que murió Chávez muchísima gente se alegró porque pensó que esto había terminado. Yo, en cambio, supe que algo “nuevo” estaba comenzando y que no sería fácil ganar, pero que tendríamos oportunidades. Desde que Capriles aceptó la candidatura decidí apoyarlo y hacer todo lo que estuviese a mi alcance para ayudar a que ganara. No se trata de apoyar a Capriles por un cargo, como sé que hacen muchos conocidos, sino por un país diferente. No puedo evitar ser una idealista que solo quiere un país donde pueda ser una ciudadana normal y segura. Mi lucha, jamás, ha sido por un cargo, un pago y otros “beneficios”.

La campaña fue ruda, pero apasionada. Gente que en su vida se había molestado en observar lo que pasaba en el país, a involucrarse en la toma de decisiones, comenzó a notar que era necesario involucrarse en la campaña. Esta campaña la hizo la gente. La falta de recursos, la idea de poder vencer a Maduro hizo que muchísima gente donara su tiempo y su cerebro (lo más valioso que tenemos) para la campaña de Capriles. Me preocupaba, en algunos casos, el fervor de la campaña porque la lucha de Capriles siempre fue clara: Mi pelea es con el gobierno, no con el pueblo. Sin embargo, para muchos esta pelea era contra el otro que pensaba diferente (de lado y lado). La pelea de Maduro es contra todos, pero eso ya lo sabemos.

Aquellos que hemos trabajado en elecciones desde hace más de 9 (se lee nueve) años, sabíamos qué nos esperaba el 14: violencia, abuso de poder, violación de leyes y Maduro ganador. Muchos nos hablamos durante el día para decirnos: No veo a Tibi reconociendo, esto será un problema. No teníamos una elección trabajando, teníamos -por lo menos- 10. Sin embargo, pasó algo que todos teníamos años esperando; el candidato pidió auditoría. No súmate, no una ONG de niñitos, ¡No! El CANDIDATO.

Para quienes no lo saben, durante años estuvimos perfeccionando los sistemas para recoger denuncias, iniciativas como DefiendeTuVoto, VotoJoven, PanaVota no eran solo uno “carajitos intensos” como nos decían muchos, eran plataformas que, por años, dedicaron su tiempo a perfeccionar la recolección de denuncias el día del proceso electoral. Esto, señores, es un trabajón de años. Entiendo que muchos no lo sepan porque en este país, donde importa más lo que aparentas que lo que eres, el trabajo de hormiga no se ve.

La violencia que le siguió a los días posteriores a la elección puso en evidencia que mucha gente desconocía lo que venía pasando desde hace años en este país. Escuché decir muchas veces “la solución es ir a matarnos en la calle, como los chamos de Egipto”, a lo que me preguntaba si esa persona tenía alguna idea sobre lo ocurrido en otros países y peor aún, si tenía idea de cómo somos los venezolanos.

Muchas de estas personas son de esas que solo andan con su grupo de amigos, que no se sientan a hablar con otro que piensa distinto, que no se sientan a escuchar al país. Qué triste, pero es así. Me preocupa muchísimo que no se esté reconociendo, desde este lado de la mesa, al que está sentado del otro lado. No sé qué tienen en sus cabezas o cuáles son sus problemas de violencia, pero la forma en la que se están haciendo las cosas, para mi, es la mejor.

Tengo 9 (otra vez NUEVE) años metida en esto, unos años más que otros, con mis decepciones, pero siempre vuelvo. Y siempre vuelvo no porque esté esperando un cargo, no; siempre vuelvo porque me importa este país, porque defiendo principios. Si mañana Capriles dice: ya, todo está perdido, ellos tienen razón (cosa que no creo que ocurra); yo volveré a darme la vuelva y seguiré con mi camino, defendiendo principios antes que intereses, pensando en la justicia

capriles

antes que en la igualdad, pensando que sí puede hacer un mundo mejor y haciendo lo que dice mi querida Malfada, seguiré queriendo cambiar al mundo, antes que él me cambie a mi. Si logro, en mi vida, que una persona entienda que esta lucha no es fácil ni violenta, entonces habré logrado algo.

En un país donde pasa todo y no pasa nada, es fácil encontrarse mil opiniones en una sola mesa con gente que se lleva la contraria a sí mismo. Yo, definitivamente, siempre he preferido ser coherente entre lo que digo y lo que hago, por eso leo, investigo y veo las cosas con mis propios ojos. Por eso los invito a leer, reflexionar y bajarle dos a la violencia y a los insultos. El otro también existe, y con ese se puede convivir.

15

Feb

Domingos.

Pasear por CaracasCaminan a diario en busca de motivos para no olvidarla. La viden y les duele cuando la saben (más) maltratada. Suspiran con recuerdos, disfrutando de esos momentos porque saben que pronto pueden ser separadas. Así van estas tres amigas por Caracas.

Un domingo cualquiera, a una hora cualquiera, cuando la rutina se aligera, deciden que es momento de volver a su pasatiempo de ser turistas en aquella ciudad, aunque las muerda. Sin saber cómo irá el día, cada una se prepara. Sonríen al despertar. Caracas no quiere esperar.

En medio de aquel caos, que hasta el domingo pobla la ciudad, aquellas amigas toman rumbo a algún lugar, sin saber que se encontrarán. Ahí donde todo es calma, ellas deciden parar, tomarse un café con poca azúcar y sobre Caracas charlar.Pasear por Caracas

Las conversaciones, solo por hoy, no tendrán política como sazón. Suben al carro de una, cogen rumbo sin dirección. Cuando menos se lo esperan, ven a Caracas desde su corazón.

Luego de un rato, ya en la vía y en el carro, recuerdan aquellos motivos para la ciudad disfrutar. Con música y cantos, siguen el viaje sin parar. Ahí están tres chicas guapas. Laura, Leydi y Ana, que hoy decidieron dibujar, en el medio de aquel caos, una Caracas para Enamorar.

(A Ley y Anita, 03.02.13)

3

Feb

Dilemas

dilema.

(Del lat. dilemma, y este del gr. δίλημμα, de δίς, dos, y λῆμμα, premisa).

1. m. Argumento formado de dos proposiciones contrarias disyuntivamente, con tal artificio que, negada o concedida cualquiera de las dos, queda demostrado lo que se intenta probar.

2. m. Duda, disyuntiva.

¿Cuándo fue tu último dilema?

16

Dec

Dejavú de madrugada

Son la 1.49 am y aquí estoy, sentada frente a mi computadora, hablando con un amigo por “line” y escuchando a Juan Luis Guerra en la fiesta que hay en el salón de fiesta de mi edificio. Motivo por el cual no estoy acostada en mi cama viendo alguna película o durmiendo. Decidí que como tenía tiempo sin revisar los blogs de amigos y bloggers que me gusta leer, era hora de ponerme en eso. Me fui a mi blog y comencé a abrir esos blogs que tengo ahí como “Recomendados”, sabía que muchos ya estaban actualizados pero otro no tenía idea porque no estoy suscrita.

En medio de mi lectura llegué al blog de El Caps  quien, a principio de año, tenía un proyecto muy cool “366 sonrisas”, la idea era poner un post diario con una buena noticia o un cuento de esos que saca sonrisas. (Yo lo comencé, pero tiré la toalla 15 días después). Ese no es el punto. Casi me caigo de la silla y sin querer hice click en el perfil del señor Eleazar  y descubrí que tenía otro blog cuyo nombre me parecía conocido pues incluía el nombre de mi chocolate más favorito en la vida “Toronto” [Aquí suena merengue de boda].

Me reí y comencé a leerlo. Mientras lo hacía pensaba “pero por qué esto me parece conocido”, no le presté atención sino hasta que llegué a un post en el que explica cómo tomó la decisión de irse a Canadá. Ok, les cuento. Lean:

En 2007 decidí que quería irme de intercambio para el año del 2008. Todo esto lo decidí por allá por Marzo cuando pensábamos que “todo seguiría igual” y que teníamos que ir buscando opciones para salir de aquí. En abril decidí que me lanzaría al consejo universitario -cosa que fue una locura porque yo estudiaba en la escuela con menos estudiantes-, y en mayo fueron las elecciones. No hace falta que les recuerde qué pasó los días 27 y 28 de mayo de 2007. Cerraron RCTV y mi vida cambió 100%. Justo la semana después del cierre me tocaba meter mis papeles para el intercambio  (Chile, Argentina o Canadá eran mis opciones). Evidentemente, yo no pensaba en intercambios y mis papeles se quedaron en una carpeta que estaba dentro de mi bolso que, por semanas, no llevé a la univ porque no teníamos clases, solo protestas.

Ese mismo año, un poco más tarde, tuvimos las elecciones de la reforma y por primera vez en la vida le ganamos a Chávez. Yo estaba, obviamente, más que feliz y en esa época me dio por meterle más a la filosofía. Hablando con algunos profesores, llegué a la conclusión que el tema del intercambio debía seguir en pie. Esta vez no por un año sino por unos 6 meses, me iría a un país donde pudiese conseguir apoyo para el movimiento estudiantil (Canadá, España, Australia). Así que en medio de la euforia le escribí a mi madrina que vive en Canadá para ver si me daría hospedaje en caso de quedar allá y me dijo que sí. Pasó un diciembre de alcohol y en enero comencé, seriamente, a llenar todos los papeles y buscar blogs de venezolanos que estuviesen en el mismo rollo que yo.

Conseguí unos cuantos y entre esos conseguí ESE post del Caps que está arriba. El de la decisión, lo leí y me gustó. Lo favoritee (en una computadora que en Febrero del año siguiente me robaron, y como lo que no tengo favoriteado o escrito no existe, pues lo olvidé). Ese mismo año, en 2008, me fui a Estados Unidos por un mes a un curso, ahí decidí que no, que no me iría porque Venezuela necesitaba que yo estuviese aquí, al pie del cañon. Pasaron muchos años y me seguí dedicando un poco a la política, a las ONG y a otras cosas.

El año pasado, para una campaña para motivar al voto, yo necesitaba fotógrafos gratis y mi hermano me recomendó hablar con este tipo llamado “El Caps” que tenía una agencia llamada “La Cápsula”, que organizaba el flickr rally, que tenía una bio en Twitter que seguro me tripeaba porque “tu eres loca, como él”  y que era “burda de pana chama, en serio”. Así que le mandé un mail de lo más formal yo para pedirle una reunión y él me contestó que estaba muy full pero que podíamos almorzar tres -sí, 3- semanas después. Yo, que todavía tenía tiempo para la campaña, accedí.

Me fui al centro comercial, lo conocí, amor a primera risa y comenzamos a hacernos muy buenos amigos. Tiempo después, me contó de sus planes de irse por allá lejos por el 2007-08, yo le conté los míos, pero JAMÁS pensé que este señor (mi amigo) fuese el mismo tipo (del “blog con el Toronto chama, es demasiado divertido”) que me inspiró a terminar de decidir hace años que eventualmente tendría que irme, no sabía -ni sé todavía muy bien- a donde pero irme un tiempo.

¿Qué clase de cuenta tan genial es este? ¿Cómo pensaba yo que podría conocer a alguien que había leído hace tiempo y ni me acordaba? ¿Cuántos puntos como estos no tenemos a diario con las personas que están cerca de nosotros? Esto es como Touch, pero en la vida real y sin números raros.

Casi nunca escribo sobre los puntos que uno de las personas que conozco, creo que será uno de mis proyectos de escritura para el 2013, pero ESTE lo tenía que contar. Justo hoy.

Y bueno… La rumba se acabó, así que me voy.

PD: Ele, chamo nos pasamos, jajaja, te quiero del tamaño de un Toronto gigante.

11

Nov

Mujeres del siglo 21, mi otra historia

Creo que, hasta hoy, no había hablado de MujeresDelSiglo21 aquí. Muchos lo sabe, pero muchos otros no. Este es un proyecto que comencé hace casi dos años junto a mi amiga Amanda Quintero, luego se nos unió Batita González, y finalmente Desireé Rojas, Camille Brito, Poli Camejo, Pati Ramírez, hemos tenido escritoras que pasan, dejan su post y siguen, a esas no las puedo nombrar porque están camuflajeadas.

Lo cierto es que MS21, como lo llamamos internamente, salió para darnos un respiro a estas mujeres intensas que siempre estamos buscando en qué ocupar nuestra mente. El número de visitas diarias a la página, la frecuencia con la que posteamos, la cantidad de hombres que nos dicen que nos leen y les encanta hacerlo o las mujeres que nos comentan diciendo “gracias, me pasó lo msimo” valen más que cualquier otra cosa que podamos pedir, por lo menos para mi.

Hoy seguimos creciendo y tenemos hasta un nuevo diseño que nos regaló JPSWebDesign, ¡Gracias, chicos! Y estamos esperando el logo que nos diseñará Jet Vargas. Pronto tendremos otra sesión de fotos, la primera nos ha hizo Anabel Navarro, una gran amiga de la casa. Los logros siguen y hoy solo quiero invitarlos a que pasen y leen lo que estas chicas tenemos para decirles.

12

Jun

Caracas con-trastes y sin ellos

Caracas Estás ahí, descarada y hermosamente vestida. Rodeada de Ávila. El cielo infinito naranja y las guacamayas que llegan a mi ventana con la intensión de narrar el día a día de la ciudad.

Caracas, con trastes y sin ellos. Con lluvias y soles. Tu histérica, tu relajada. Tu, simplemente, Caracas.

Por el día, corren con desespero los caraqueños a su empleo. Por la noche, cansados buscan el refugio en una cerveza helada en algún bar.

En el subsuelo, un metro colapsado, lleno de gente, audífono regueton y algún extraño que lee. Lee para distraerse, lee para estudiar. Lee la ciudad.

En la superficie, tus calles colapsan, gritos, cornetas, semáforos surreales que indican falsos movimientos. Niños que van al colegio, obreros que con un cigarrillo en la mano se relajan pues comprenden que aquella jornada será larga. Por otro lado, la moto y el chamo que creció sin tener idea de que la calle no le pertenece, que las normas deben ser cumplidas.

Caracas insegura a toda hora, Caracas la que me regala fotos justo ahora. Rostros cansados, alegres. Caracas con gente, Caracas con cuentos. Caracas con y sin trastes.

Un instante que cambia a la velocidad de una luz, de un disparo o de un cielo anaranjado.

Caracas mi musa, su gente mi lápiz. Caracas hermosa, como te hemos descuidado. Caracas, mi bella. Caracas.

12

Mar

Hannah Arendt, vista de una manera diferente

Hanna Arendt Hace unos días tuve la oportunidad de ser invitada al estreno de la obra de teatro “Sólo sé de mi“. Fui con el corazón de quién, por muchos años, estudió la obra y vida de Hannah Arendt, su relación con Heidegger y las torturas de ser una Paria.

El montaje dirigido por Virginia  Aponte y la compañía AgoTeatro cumple con la rígida historia de la vida de tan importante mujer. Con una impecable puesta en escena, donde apenas 4 personajes aparecen: Arendt, Heidegger, McCarthy y Blücher, resalta en una hora y un poco más, el sufrimiento de una mujer apartada de su país, traumada por la muerte de su padre y alejada del “amor” por su relación totuosa con el profesor aleman.

No hay palabras para describir lo que sentí al ver aquella obra, la volvería a ver mil veces. Las intensas cartas entre los personajes, las frases, la vida, fueron suficientes para  dejarme claro que la vida es aquello que se vive con intesidad y que (como lo dice la frase que resume la obra) “Todas las penas pueden ser soportadas si narras una historia” Hannah Arendt.

Los invito a verla en el Teatro Escena 8 entre el 7 y el 29 de marzo. Las funciones serán los días miércoles y jueves, a las 8pm.

Foto tomada por: Miguel González para fotónica

14

Feb

No te lo perdono (Sobre el 12F)

Hay muchísimas cosas imperdonables. Yo suelo ser bastante relajada con el asunto y tiendo a perdonar (y olvidar) con cierta facilidad. No me gusta estar molesta con la gente, me parece una pérdida de tiempo. Sin embargo, hay ciertas cosas que entran en esas “categoria” de los imperdonables. La incoherencia (incongruencia) es una de esas.

El domingo fue 12 de febrero, vivimos un proceso electoral único en el mundo e importante para nuestro futuro como jóvenes, sobretodo como jóvenes. Escuché comentarios como: “Es absurdo hacer esas elecciones, pero igual votaré”, “ningún candidato me gusta, pero votaré”. Admirables, ellos saben que más allá de su opinión personal, existe un proceso más grande y que se debe respetar ¡Bravo!

Sin embargo, y esto va a todos aquellos que el domingo no votaron (por flojera o lo que sea). No les perdono que no hayan dejado de lado el “esteno es mi peo” o “que ladilla la cola”. Ese voto era importante.

No te perdono que vivas de CADIVI, cómodo y te hayan pesado los pies para llegar al consulado (Mucho menos si lo tenías en la misma ciudad).

No te erdono que digas que amas la música, los paisajes y hasta la gente y hayas sido incapaz de “sacrificar” un par de horas oara votar.

No te perdono que te molestes cuando otros te reclaman esa falta de “nacionalismo”.

No te perdono que me hables de inseguridad, de ganas de mudarte, de conseguir un buen trabajo, de crecer aquí, si crees que nada te afecta.

No te perdono que creas que un voto no hace la diferencia. El domingo de voto en voto llegamos a 3.040.449 votos.

No te perdono, y jamás lo haré, que el 07 me digas “me da ladilla defender”.

¿Sabes por qué no te perdono? Porque yo también me quiero quedar aquí. Porque quiero crecer en Venezuela, porque eres joven y a los dos nos afecta esta situación, aunque no lo quieras reconocer porque “si no trabajo, no como”.

Piénsalo. Aunque, puede que mi “no te lo perdono” no te importe, pero ¿Te lo perdonarán tus hijos? ¿Te lo perdonarás cuando tu o tus amigos ya no estén aquí? ¿Te lo perdonarás cuando veas a Venezuela hundirse mucho más?

No lo sé, por las noches yo duermo tranquila ¿Y tú?

 

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