Laura Solórzano

Escribir es estructurar la vida

29

Dec

Entonces terminó otro año más

No sé si a ustedes les pasa lo mismo, pero para mi este año se picó en dos. Sí, obviamente es “antes del 7” y “después del 7”. Y es que recién hace una semana entendí que había pasado otro año más. Pero, mientras mis vecinos cantan en un karaoke y no me dejan concentrarme en otra les narraré mi año.

Antes del 7

Enero comenzó lleno de esperanzas porque este era EL año, entre mensajes y mensajes todos sabíamos que teníamos que trabajar duro y #ElAutor así nos lo dijo.
ChavezOfficial EneroMientras el mes pasaba, yo comenzaba con mal pie el año, pero la intensidad por una historia mal concluida dio pie a una de mis primeras carcajadas cuando pedí por Twitter a “alguien que me hiciera reír” y El Caps me mandó cosquillas virtuales Cosquillas virtuales.

Como era de esperarse, mi poeta favorito (Hamid) puso uno de esos mensajes que me gustan y me dan ganas de seguir escribiendo como si no hubiese mañana, ¡Qué bonito es tener gente que te inspira! Intensiones desnudas

Mientras pasaban los días y medio de una broma por un viaje a Australia, tuve una de las mejores conversaciones del año con Guille donde la conclusión fue la que les dejo a continuación.

Crecer

Con mis planes de libros y títulos e historias llegaban estos para recordarlo, pero el tiempo apremiaba y mi cabeza estaba en otro lugar.

Porque cuando llegó febrero yo cumplía mi primer año de trabajo en DosPuntoUno, el tiempo pasó volando, pero es lo que ocurre cuando te diviertes y no te quieres ir. Comenzaba un nuevo año de logros con frutos que llegarían cuando el tiempo así lo dispusiera. Un año en DosPuntoUno

 

El 04 de febrero, después de un juego del Caracas FC, pasé uno de los mayores sustos del año con un gran amigo (ChavezOfficial) y todo el team que estuvo en peligro de ser descubierto. Mi mensaje para ellos fue claro.

Y justo entonces cuando crees que todo está mal, que la lucha está cada vez peor y que la ciudad es hostil sale –otra vez- el Caps con este video

Ya para mediados de febrero era oficial que la familia crecía, ahora en DosPuntoUno teníamos más miembros, ellos sería parte de la parte genial del año y así comenzaba el amor.

Amor DPU

Mientras tanto, entre escribidera y escribidera decidí que los paréntesis serían parte de la historia (porque el amor se vive mejor cuando se hace entre ello(a)s) 

Y “calma” fue la palabra de este mes, por mi tranquilidad al caminar, por los zombies que volvían, por la historia que escribía y porque solo ella (Bea) sabía cuál era la el “él” que me ponía las piernas a temblar cuando nos encontrábamos a este en cualquier lugar .

Y definitivamente, después de unos meses entendí, lo que Eléazar quería decir, porque “amor sin humor no dura”.

Ella, aunque aún no la nombro, fue parte de mi compañía durante todo el año, y mi Pichi me llevó a un lugar en el que entendí que las historias se escriben para recordar con ellas quién eres y que el vacío no existe cuando tienes amigas. Anita y Hannah

En marzo cambié, me tatué, se lo dije a mis papás, perdí el miedo, asumí un reto y soñé. Y un micro cuento dio pie a un post completo, por si el fin del mundo llegaba mañana.

Abril fue un mes de completos enredos, pero tuve buenos momentos cuando Ricardo y yo le pedimos permiso al tiempo para encontrarnos en una plaza, entre multitudes de gentes, para poder tomarnos unas cervezas y escribir un texto -de esos que no se publican, aún-. 

tiempo

Un día, cuando el corazón se me partió en pedacitos en medio de una mentira, conseguí mi mejor capacidad de escribir gracias a los consejos de Bea. Y en medio de la tasca comenzamos a escribir historias con amigos de esos que siempre quieres disfrutar. Y así comenzaban los cuentos de tascas.

Cuentos de tasca

Y fuiste ese mes que me hizo creer que escribir era mejor medicina, sobre todo si se acompaña con unas buenas birras.

Mayo, mi Mayo, mi mejor mes del año, y fuiste tan el mejor que de ti no quiero –ni puedo- escribir.

Junio siempre es el mes que me acerca más a Andrés y Mafe, no sé por qué, pero entre juegos, rulos, pizzas y el “Soy licenciada” de Goyito, fuiste un mes que recuerdo lleno de sonrisas, pero también lleno de café porque las clases de guión con el Bond eso no podía falta. Y gracias a él porque me hizo recordar que con Woody al lado, siempre estás mejor.

También me despedí de mi Jess y me fui a ver Los Miserables, uno de los mejores regalos del año, ¡Gracias, Antuan! 

Y en Junio, comencé a entender que era el momento de  acelerar la construcción del camino.  Así que llamé a mi cómplice, nos pusimos la capa y nos fuimos de reuniones. La esperanza se montaba en un camión lleno de ilusiones. 

Julio, mi mes de cumpleaños y el de Caracas donde el loco de Ele me hizo una imagen Hermosa para mandársela a todos y cumplieran con mi petición de cumpleaños “dejarle un mensaje a Caracas porque #ConLauEscribimosCaracas”. Quisiera colocarles todos los mensajes, pero son muchos y esto está largo. Lo mejor de ese día fue descubrir que somos más los que la queremos y la cuidamos. (el día de mi cumpleaños también fui a un foro de Capriles por Facebook y le hice una pregunta)

Julio también fue un momento de orgullos en la familia DPU, cada día éramos más y los logros no tardaban en llegar.

Agosto y septiembre fueron un solo mes de “ponte las pilas que queda poco”, inscribimos candidato, marchamos, grabamos videos, hicimos post y mi vida se tornó en un momento para dedicarle a la política. Hicimos campañas, cuadramos estrategias, conocí gente increíble y fui afortunada. Aunque esto pasó después, mi aprendizaje de esos meses fue, definitivamente, cuando Andreína dijo: #HayUnEquipo.

 Un equipo

 

 

 

 

Durante el 7: Léelo aquí.

 Después de 7.

Estos meses han sido uno solo. Me fui a Aruba a la boda de unos grandes amigos, que para mi son mi familia, y me divertí como nunca, tuve una de las mejores peas de mi historia y aunque me costó un iPhone, no me arrepiento. Me hicieron socia en DosPuntoUno (aplausos para mi, palma y puñito), conocí amigos nuevos, bajé unos cuantos kilos, lloré como loca en el metro, y descubrí que me enamoro de mentes, aunque “le hago el amor” a los cuerpos.

Después del 7 no hay mucho que decir, las ganas siguen aunque en menos cantidad, la “vaina” está igual solo que más cara porque el dólar ya ni se ve. Y yo estoy aquí, en mi silla, en mi máquina, con mis cuentos y por fin escribiendo “la que no debe ser nombrada”.

Hay gente de la que no hablé aquí, no porque no los recuerde, sino porque ustedes marcaron mi año de maneras tan especiales que sencillamente necesito un Nuevo post para ello (Amanda, Andrés, Nanda, mis papas, mi hermano, Anabel, Johann, Leo, Erick,  Ernesto, Leydi, Mariana, Ele –a ti te nombré y ya te hice post-, mis mujeres del siglo 21, Antonio, Robert, Hugo, Guille, Angie, Héctor, Ángel, The Official Team, Laura, Isaac B, Armando, Mora, Isa S… A todos, los quiero)

Y mi lema para el 2013 es que será un año diferente, ni bueno ni malo, simplemente diferente.

PD: Nani, Pati, las extraño.