Laura Solórzano

Escribir es estructurar la vida

5

Feb

No te quiero mentir.

No puedo. Sería falso intentarlo, sé que me descubrirías. Pero, no te quiero mentir. No sé si todo marchará bien, creo que ese es mi mood general, pero ¿Qué más le puedo hacer?

En medio de mi tranquilidad mental, te me cruzaste, ¿qué hago con eso? Ocupado, ocupadísimo, lo normal. Pero hoy, no te quiero mentir, me gustas. No sé ni cómo es posible eso, pero lo es. Debe ser la compatibilidad de la posibilidad que, en medio de la madrugada, llega sin preguntar.

No (nos) me quiero mentir. No pasa el tiempo cuando espero. Es, increíblemente innecesaria, la espera. Pero, vamos ¿Cuánto más nos podemos tardar? Tal vez, una eternidad.

Ya nos volveremos a encontrar, en alguna calle de otra ciudad. En medio de un café, el día que menos los esperemos, nos vamos a encontrar. No nos reconoceremos, lo sé, pero ahí estaremos. Tú, yo y nuestro pasado (separados). El tiempo no cambiará más que nuestros rostros, pero seguiremos siendo los mismos.

No quiero. No espero. No sé mentir(te).

3

Feb

Dilemas

dilema.

(Del lat. dilemma, y este del gr. δίλημμα, de δίς, dos, y λῆμμα, premisa).

1. m. Argumento formado de dos proposiciones contrarias disyuntivamente, con tal artificio que, negada o concedida cualquiera de las dos, queda demostrado lo que se intenta probar.

2. m. Duda, disyuntiva.

¿Cuándo fue tu último dilema?

2

Feb

Disculpa si te saco de Facebook

facebook-friendsResulta que el cuerpo comienza a tomar decisiones por ti sin darte cuenta. Un día decide “engordar” más de la cuenta porque el metabolismo se cansó y decidió hacer un “cambio de look”, otro día el cabello dice que no quiere trabajar más y no crece porque “para qué si igual me van a cortar”. Finalmente, el cuerpo en general se pone de acuerdo porque, como tu lo despiertas a diario de madrugada, él te despertará de madrugada los fines de semana porque así es como se protesta “pacíficamente”, en realidad. Eso me pasó hoy, mi cuerpo dijo “Mira mija, te me paras, porque en semana nos fastidias y hoy nos toca a nosotros”.

Así que, cuando te despiertas de madrugada, no puedes hacer otra cosa… Corrijo, no puedo hacer otra cosa más que leer y decidí ponerme al día con esos blogs que recomiendo siempre porque sino, ¿Para qué los recomiendo? Después de leer a Hamid y Saúl, caí en este post de Don Toto: Facebook, ¡¿Quién es esta gente?! Al terminar de leer, abrí Facebook para ver si Toto me había eliminado y así fue, no tengo suerte con este pana. Tengo su libro autografiado, me leo su blog, le dije “soy tu stalker de Twitter” y aún no logro que me siga, pero era mi “amigo” de Facebook, eso era chévere, (por cierto, sé que mi TL enamora, tu verás). Pero, una vez superada mi Totosktalqueo comencé a pensar: Yo hago lo mismo, pero de manera cruel, todos los días reviso los cumpleaños y saco a un gentío que no conozco y a gente que conozco pero no me parece chévere, (Ok, pueden odiarme).

La verdad es que cada día tenemos menos privacidad en las redes sociales, no porque ellas nos obliguen, sino porque todo decimos (cuestión de egos, creo). No sé si está bien o mal, solo está. Durante estos años he abierto cuenta en cuanta red social existe y colocado información en todas. Claro, casi siempre mis intensidades por ese intento fallido de ver el mundo poéticamente. Sin embargo, Facebook, hasta ahora, es la red social “más o menos privada”, es decir, donde puedo maldecir, decir groserías sin sentirme mal y poner fotos que quiero que mis amigos vean. Acto seguido, comencé a borrar gente del Facebook. No, no llegaré a 350 como Toto, pero no quiero tener a 2000 personas en mi Facebook porque, seamos realistas, no me importa un pepino la vida ni de la mitad.

Para saber de mis amigos, les escribo, los llamo o los stalkeo. De los ex novios, ni me interesa si aún siguen acá. Para bien o para mal, cuando decido sacar a alguien de mi vida, no quiero tenerlos por “compromiso”, eso es un eufemismo para decir “yo no quería stalkearlo, pero vi una foto que puso en Facebook”, simplemente no me importa. Espero que les vaya bien a todos, pero chao.

En fin, si descubres que ya no te tengo en mi Facebook puede ser por estas razones:

1. No me importa tu vida.

2. Pones citas pavosas y mal diseñadas.

3. Pones fotos de animales, personas o plantas muriendo por maltratado y crees que ESO ayudará a salvarlos.

4. No me importa tu vida, hijos, matrimonios, etc.

No se molesten, no los estoy matando o algo parecido, solo decidí que quería ver en mis redes sociales, sobre todo en Facebook a gente que me gusta y a la que quiero, o gente chévere. Soy poco tolerante con las cosas que puedo cambiar y como no los puedo cambiar a ustedes, cambio mi Facebook.

Año nuevo, cambios porque sí.

PD: Si eres mi amigo y no te sigo en Instagram, no te molestes tampoco, no me interesa ver cómo usas Instagram y Facebook de la misma manera, así que solo veré tus fotos en Facebook, :).

PD para Toto: Tranquilo, sé que nos cruzaremos -literariamente- en alguan librería, algún día.

23

Jan

Venezuela está de fiesta

Screen shot 2013-01-23 at 7.13.46 PMPensarán ustedes que este post se trata de algo relacionado con la fecha, la increíble fecha del 23 de enero donde lucharon por la democracia y toda esa historia, pero no, para eso está Google y los libros de historia. Lo que quiero que vean es que realmente estamos de fiesta, siempre, desde antes del 98 estamos haciendo una gran rumba en esta casa llamada Venezuela y aún no me hemos visto las consecuencias.

Desde hace una semana he estado pensado lo siguiente, ¿Ha visto el vídeo “Friday” de Katy Perry? Si no lo han visto, aquí se los dejo. Esa canción relata la historia de una galla que hace una rumba en su casa, se emborracha y al despertar al día siguiente comienza a ver todos los desastres que hicieron en su casa. Ella, evidentemente, no recuerda mucho qué fue lo que pasó, pero se entera que hay cosas colgadas en la web (fotos, vídeos), tiene una mancha en el cuello, y todo está destruido. La mejor rumba de su vida, la mayor destrucción de su historia.

Dirán ustedes, ¿Qué tiene que ver esto con Venezuela? ¿Laura ya pasó a otro nivel de locura? No, es que así estamos en Venezuela, ¿No lo han pensado? Desde hace más de 14 años somos la casa de la rumba, el lugar al que vienen los gobernantes (invitados o no) de un montón de países a hacer fiesta con el dinero, fiesta con el petróleo, fiesta con su gente. Por otro lado, nuestros gobernantes (opositores y oficiales, según sea el caso), hacen su propia fiesta: usan los recursos como les da la gana, destruyen, botan, deshacen y hacen lo que quieren. Venezuela está de fiesta.

Vivimos en una constante borrachera colectiva producto del dinero, la facilidad de ser “vivo” y las ganas de “por fin” joder a alguien. Vivimos de la música y la euforia que nos produce un discurso de palabras más o menos bonitas, aunque no tengan sentido. Bailamos al son que nos ponga el DJ de turno, el presidente, el candidato, el presidente de otro país. Nos comemos los pasapalos -cuando hay- con un “guisquicito” que removemos con los dedos, porque aunque nos duela seguimos siendo un pueblo adeco. Gozamos cuando nos dan palo y cuando no también.

En fin, somos una Venezuela que aún no se ha dado cuenta que más de la mitad de la casa está destruida. Que ya muchos invitados han muerto, que cada día llega y se va gente y nadie se entera, que el vecino no nos va a prestar su casa cuando la fiesta termine en la nuestra. Que, al despertar de esta rumba dogmática (como intensamente he decidido llamarla) notaremos que estamos solos y que nadie nos dará ni una bolsita de supermercado para meter los desperdicios.

Soy de las que cree que, mientras siga esta fiesta, no estaremos conscientes de todos los daños que tiene esta casa. Por ahora, el que se canse de la fiesta que resuelva cómo se pone sus audífonos y que se aisle del escándalo, pero les advierto que -por más que lo intente- el “aislamiento” les durará hasta que lleguen las nuevas cornetas y la rumba vuelva a reventar. Y el que quiera quedarse, entonces qué se ponga sus zapatos cómodos, que esta rumba va pa’largo y en la madrugada algo puede pasar.

 

22

Jan

Poema N°3 (Déjame vivirte sin miedos) por Jefferson Díaz

Déjame vivirte sin miedos. Para despertar con brisas de acacias, que transportas todas las mañanas a mi cama. No me lleves al exilio, huyendo del polvorín de tus calles o las decepciones que trepan por las nubes. Puedo odiarte tanto para comprender cómo las sombras han robado vida a la luz, lo que me ha vuelto uno de tus hijos más escépticos. Ahí, donde hace tantos años me regalaste sin prejuicios mi acento, yacen las esperanzas del éxito esperando a ser recogidas por un Ávila sin defectos.

Déjame vivirte sin miedos. Para que los posibles se conviertan en realidades y las promesas dejen de ser cuentos sin puntos finales. Llena mis pulmones con la sal de tus corrientes y que mi sabor sea el cacao de las esperanzas que se liberaron hace tantos años. Dios hizo miles de mujeres, pero sólo a tu descendencia le dio la capacidad de amarte por encima de la ingratitud sin reglas. Oculto entre tu piel, está el deseo de tenerte calada hasta los huesos porque eres la única capaz de entender nuestros aprecios.

Déjame vivirte sin miedos. ¿Por qué la insistencia en exiliarme? En hacer de mí un extranjero, cuando mis pies llevan las marcas de tus susurros. Prefieres seguir incubando la placenta de la división, que busca como felicidad la sangre y descomposición de una sociedad asustada. Somos la isla de lo desconocido con una utopía que brinda poco por descubrir. Nos desgarran los colmillos de la ignorancia sin reconocernos como semejantes, mientras tus pliegues son el escenario de una obra que se pinta diversa con cuotas de exhalación y rabia.

Déjame vivirte sin miedos. Porqué los próceres no son la personalidad, sólo el molde de tu nacimiento. Prefiero creer que te define el mar, bordeando tus curvas con la espuma sedosa que traen los atardeceres. O las montañas, desafiantes apuntando hacia la lucha como el más coqueto de los escotes. Pasando por las arenas y selvas de una ilusión que fue perdiendo la lucha ante el resentimiento. Por eso, voy a buscarte a las islas, para recuperar el sabor de los besos sin ofrecer o los abrazos que no olvido.

Déjame vivirte sin miedos. Con la plenitud de tu clima y el aliento que empapa mi rostro cuando te da por llorar o demostrarme entre neblinas que eres la mujer que siempre soñé. No me mientas, y dame la realidad de tus energías, para que yo pueda sortear lo agridulce de nuestra relación. Que la tristeza no de paso al abandono o que la decepción llene mis labios con palabras dañinas. Eres inmerecida de desprecios. Y menos cuando unas cuantas ovejas se descarriaron para convertirte en el banco de las ambiciones disfrazadas de ideologías.

Déjame vivirte sin miedos. Para que en el planeta te reconozcan como la dama de los progresos y los dulces sentimientos. Una morena que roba miradas con el azabache que brota de tu melena y destrona corazones al pasar por el contoneo de caderas. Eres ritmo de cuatro, arpa y candela. Entre tú y yo no hay secretos, permíteme criticarte para evolucionar como se debe sin que la exclusión forme parte de los instintos. Así nos odiaremos sin parar y nos amaremos como par de locos capaces de salir adelante ante cualquier adversidad. El patriotismo fundado a los pies de tus encantos y no de políticas forradas por los bancos.

Déjame vivirte sin miedos. Para que las noches al dormir, nos abracemos al compromiso y que entre sueños no aparezcan esos espectros que se burlan de los símbolos que nos hacen infinitos. Más allá de las fronteras, ahí estás tú, recorriendo mis fantasías y éxitos. Por eso, déjame vivirte sin miedos Venezuela, para que nuestro amor nunca deje de ser verdadero.

Jefferson Díaz.

9

Jan

No somos el mejor país del mundo

Hace poco estaba viendo el primer capítulo de The newsroom y sorprendentemente conseguí algo que pienso, pero sobre Venezuela. No me atrevía a escribirlo por miedo, pero hoy puedo confirmarlo. No somos el mejor país del mundo y ahí está nuestro primer error, de opositores, chavistas y ninis, ¡Ja! Somos un país picado en tres. Ya tenemos que comenzar a reconocer todas nuestras fallas.

Si fuésemos el mejor país del mundo, no tendríamos la tasa de asesinatos que tenemos, ni las peores universidades de la región, ni el mayor número de empresas fracasadas, tendríamos -al menos- un presidente. Si estuviésemos cerca de ser uno de los mejores países del mundo, entonces no habría tantos indigentes en la calle, la gente no lanzaría la basura en el piso esperando que Dios la desaparezca. La educación sería prioridad y no la guerra, no tendría tantos amigos viviendo fuera y mis ganas de irme ya se hubiesen calmado porque, ¿Quién quiere irse del mejor país del mundo?

Si este país tuviese a los mejores ciudadanos que son quienes hacen el mejor país del mundo, el trabajo fuese el principal valor y no hacer dinero por hacerlo sin importar la ética. No tendríamos retrasos en el metro, autopistas con huecos o pueblos en el subdesarrollo. No habría hambre y no tendría miedo de ir a comer helados en El Silencio a las 3 de la mañana.

Para ser el mejor país del mundo necesitamos reconocer que no lo somos porque, si ya lo somos ¿Para qué seguimos luchando? ¿Para mantener un status quo sin sentido que nos une a diario en la miseria? No somos el mejor país del mundo y seguir afirmándolo simplemente nos hará parecer a la mamá que dice tener el mejor hijo del mundo a pesar de que este sea un drogradicto y asesino. Venezuela es, hoy, un país adicto al sufrimiento y asesino de su gente.

No somos el mejor país del mundo y mientras no lo aceptemos seguiremos creyendo que todo se solucionará. Claro que tenemos cosas increíbles, claro que Dios nos dio una naturaleza impresionante, pero todavía nos falta muchísimo para ser el mejor país del mundo y me niego, rotundamente, a creer que somos el mejor país, me niego a escuchar a mis amigos que vienen de visita y dicen “este es el mejor país” porque no lo es. En ese caso, el mejor país es donde están tus amigos y tu familia, es este VENEZUELA, pero eso no lo hace el mejor país del mundo.

Y sí, creo que podemos ser el mejor país del mundo, pero mientras no estemos conscientes de que no lo somos, JAMÁS llegaremos a serlo porque nuestro ego siempre será más grande que nuestras ganas de ser realmente los mejores.

29

Dec

Entonces terminó otro año más

No sé si a ustedes les pasa lo mismo, pero para mi este año se picó en dos. Sí, obviamente es “antes del 7” y “después del 7”. Y es que recién hace una semana entendí que había pasado otro año más. Pero, mientras mis vecinos cantan en un karaoke y no me dejan concentrarme en otra les narraré mi año.

Antes del 7

Enero comenzó lleno de esperanzas porque este era EL año, entre mensajes y mensajes todos sabíamos que teníamos que trabajar duro y #ElAutor así nos lo dijo.
ChavezOfficial EneroMientras el mes pasaba, yo comenzaba con mal pie el año, pero la intensidad por una historia mal concluida dio pie a una de mis primeras carcajadas cuando pedí por Twitter a “alguien que me hiciera reír” y El Caps me mandó cosquillas virtuales Cosquillas virtuales.

Como era de esperarse, mi poeta favorito (Hamid) puso uno de esos mensajes que me gustan y me dan ganas de seguir escribiendo como si no hubiese mañana, ¡Qué bonito es tener gente que te inspira! Intensiones desnudas

Mientras pasaban los días y medio de una broma por un viaje a Australia, tuve una de las mejores conversaciones del año con Guille donde la conclusión fue la que les dejo a continuación.

Crecer

Con mis planes de libros y títulos e historias llegaban estos para recordarlo, pero el tiempo apremiaba y mi cabeza estaba en otro lugar.

Porque cuando llegó febrero yo cumplía mi primer año de trabajo en DosPuntoUno, el tiempo pasó volando, pero es lo que ocurre cuando te diviertes y no te quieres ir. Comenzaba un nuevo año de logros con frutos que llegarían cuando el tiempo así lo dispusiera. Un año en DosPuntoUno

 

El 04 de febrero, después de un juego del Caracas FC, pasé uno de los mayores sustos del año con un gran amigo (ChavezOfficial) y todo el team que estuvo en peligro de ser descubierto. Mi mensaje para ellos fue claro.

Y justo entonces cuando crees que todo está mal, que la lucha está cada vez peor y que la ciudad es hostil sale –otra vez- el Caps con este video

Ya para mediados de febrero era oficial que la familia crecía, ahora en DosPuntoUno teníamos más miembros, ellos sería parte de la parte genial del año y así comenzaba el amor.

Amor DPU

Mientras tanto, entre escribidera y escribidera decidí que los paréntesis serían parte de la historia (porque el amor se vive mejor cuando se hace entre ello(a)s) 

Y “calma” fue la palabra de este mes, por mi tranquilidad al caminar, por los zombies que volvían, por la historia que escribía y porque solo ella (Bea) sabía cuál era la el “él” que me ponía las piernas a temblar cuando nos encontrábamos a este en cualquier lugar .

Y definitivamente, después de unos meses entendí, lo que Eléazar quería decir, porque “amor sin humor no dura”.

Ella, aunque aún no la nombro, fue parte de mi compañía durante todo el año, y mi Pichi me llevó a un lugar en el que entendí que las historias se escriben para recordar con ellas quién eres y que el vacío no existe cuando tienes amigas. Anita y Hannah

En marzo cambié, me tatué, se lo dije a mis papás, perdí el miedo, asumí un reto y soñé. Y un micro cuento dio pie a un post completo, por si el fin del mundo llegaba mañana.

Abril fue un mes de completos enredos, pero tuve buenos momentos cuando Ricardo y yo le pedimos permiso al tiempo para encontrarnos en una plaza, entre multitudes de gentes, para poder tomarnos unas cervezas y escribir un texto -de esos que no se publican, aún-. 

tiempo

Un día, cuando el corazón se me partió en pedacitos en medio de una mentira, conseguí mi mejor capacidad de escribir gracias a los consejos de Bea. Y en medio de la tasca comenzamos a escribir historias con amigos de esos que siempre quieres disfrutar. Y así comenzaban los cuentos de tascas.

Cuentos de tasca

Y fuiste ese mes que me hizo creer que escribir era mejor medicina, sobre todo si se acompaña con unas buenas birras.

Mayo, mi Mayo, mi mejor mes del año, y fuiste tan el mejor que de ti no quiero –ni puedo- escribir.

Junio siempre es el mes que me acerca más a Andrés y Mafe, no sé por qué, pero entre juegos, rulos, pizzas y el “Soy licenciada” de Goyito, fuiste un mes que recuerdo lleno de sonrisas, pero también lleno de café porque las clases de guión con el Bond eso no podía falta. Y gracias a él porque me hizo recordar que con Woody al lado, siempre estás mejor.

También me despedí de mi Jess y me fui a ver Los Miserables, uno de los mejores regalos del año, ¡Gracias, Antuan! 

Y en Junio, comencé a entender que era el momento de  acelerar la construcción del camino.  Así que llamé a mi cómplice, nos pusimos la capa y nos fuimos de reuniones. La esperanza se montaba en un camión lleno de ilusiones. 

Julio, mi mes de cumpleaños y el de Caracas donde el loco de Ele me hizo una imagen Hermosa para mandársela a todos y cumplieran con mi petición de cumpleaños “dejarle un mensaje a Caracas porque #ConLauEscribimosCaracas”. Quisiera colocarles todos los mensajes, pero son muchos y esto está largo. Lo mejor de ese día fue descubrir que somos más los que la queremos y la cuidamos. (el día de mi cumpleaños también fui a un foro de Capriles por Facebook y le hice una pregunta)

Julio también fue un momento de orgullos en la familia DPU, cada día éramos más y los logros no tardaban en llegar.

Agosto y septiembre fueron un solo mes de “ponte las pilas que queda poco”, inscribimos candidato, marchamos, grabamos videos, hicimos post y mi vida se tornó en un momento para dedicarle a la política. Hicimos campañas, cuadramos estrategias, conocí gente increíble y fui afortunada. Aunque esto pasó después, mi aprendizaje de esos meses fue, definitivamente, cuando Andreína dijo: #HayUnEquipo.

 Un equipo

 

 

 

 

Durante el 7: Léelo aquí.

 Después de 7.

Estos meses han sido uno solo. Me fui a Aruba a la boda de unos grandes amigos, que para mi son mi familia, y me divertí como nunca, tuve una de las mejores peas de mi historia y aunque me costó un iPhone, no me arrepiento. Me hicieron socia en DosPuntoUno (aplausos para mi, palma y puñito), conocí amigos nuevos, bajé unos cuantos kilos, lloré como loca en el metro, y descubrí que me enamoro de mentes, aunque “le hago el amor” a los cuerpos.

Después del 7 no hay mucho que decir, las ganas siguen aunque en menos cantidad, la “vaina” está igual solo que más cara porque el dólar ya ni se ve. Y yo estoy aquí, en mi silla, en mi máquina, con mis cuentos y por fin escribiendo “la que no debe ser nombrada”.

Hay gente de la que no hablé aquí, no porque no los recuerde, sino porque ustedes marcaron mi año de maneras tan especiales que sencillamente necesito un Nuevo post para ello (Amanda, Andrés, Nanda, mis papas, mi hermano, Anabel, Johann, Leo, Erick,  Ernesto, Leydi, Mariana, Ele –a ti te nombré y ya te hice post-, mis mujeres del siglo 21, Antonio, Robert, Hugo, Guille, Angie, Héctor, Ángel, The Official Team, Laura, Isaac B, Armando, Mora, Isa S… A todos, los quiero)

Y mi lema para el 2013 es que será un año diferente, ni bueno ni malo, simplemente diferente.

PD: Nani, Pati, las extraño.

22

Dec

Escribe para mi

Sedúceme con palabras.

Dibújame retratos felices de momentos sutiles.

Enséñame, con frases creativas cómo se vive el mundo lejos de ti.

Diseña momentos llenos de alegría donde los dos seamos protagonistas.

Escribe para mi, yo lo haré para ti.

Inspírame recuerdos. Enséñame pensamientos.

Piensa en nosotros.

Escúchame en las noches largas donde la ciudad separa nuestros cuerpos.

Ríete con mis cuento. Báilame los pensamientos.

Imagina el mundo sin el sonido de nuestros pasos.

Escribe para mi, yo lo leeré para ti.

Conviértete en mi cómplice de aventuras, en la pluma de mis cuadernos.

Sonríeme en la mañana.

Cuéntame un secreto a las 3.45 de la tarde y quiéreme en Caracas a las 6.15 cuando sol se vaya.

Escribe para mi.

19

Dec

Instrucciones para sobrevivir al fin del mundo

Es sabido ya que este viernes 21 de diciembre debería acabarse el mundo, pero como está tan jodido probablemente tarde un poco más. Si pensaba comenzar por España, pues la gente en paro no ayudará a acabar con nada. Si pensaron en acabarlo por Estados Unidos, ellos solitos se matan en escuelas y hospitales. Por China sería complicado por la cantidad de gente y energía a invertir y ni hablar de América Latina o África, estos ya están casi acabados. Sin embargo, es mejor tener claras las instrucciones para sobrevivir en caso de que los Mayas hayan previsto también este desastre.

Consideraciones previas:

No odie usted a los Mayas por no entender sobre marketing moderno, todo sabemos que un mejor día para “destruir” el mundo hubiese sido el 12/12/12, pero ya pasó y sobrevivimos a ese. Tampoco los odie por poner el fin del mundo un VIERNES. Sí, todos nos preguntamos lo mismo, ¿Por qué si todos odiamos los lunes, ustedes odiaban los viernes? A no se, claro, que tengan planeado acabar el mundo con una buena rumba. En todo caso, lea las siguientes instrucciones con una buena taza de café y azúcar de su preferencia -si encuentra en el supermercado-:

  1. Haga una lista de todas las cosas estúpidas por las que gritaba cuando veía una película de suspenso o terror y téngala siempre a mano. Esto con la finalidad de no cometer esos errores. Haga lo mismo con TODAS las películas en las que Will Smith salvaba a los Estados Unidos… Y bueno al mundo. Hollywood intenta decirnos algo.
  2. Póngase zapatos cómodos. No sabemos si el fin del mundo es desolado, con regueton o con bolas de fuegos desde el cielo, pero usted querrá estar cómodo en caso de necesitar correr.
  3. Cargue su celular y tenga una pila de repuesto, si y solo si tiene un smartphone. Sabemos que no habrá red de comunicaciones pero en caso de que usted sobreviva deberá tener vídeos y fotos de cómo fue “el fin” para poder mostrarlo a sus nuevos amigos: los alienígenas.
  4. Lleve lentes de sol. No, no es una instrucción tonta si toma en cuenta que el fin del mundo puede llegar con una luz cegadora. Pero sobre todo porque el fin del mundo puede durar días y pues… Nadie quiere verles esas ojeras horribles. *Si sus lentes son de la óptima nime, olvídelos para la primera opción. (óptica nime = óptica anime = buhoneros de cualquier país).
  5. Tenga al lado a un amigo gordo. En caso de que la destrucción del mundo sea el principio de la apocalípsis Zombie, usted necesitará un amigo gordo para mantenerlos ocupados mientras usted -con sus zapatos cómodos (ver 2)- corre.
  6. Deje en casa todos los objetos religiosos. No sabemos si Dios, molesto con los Mayas, decidió terminar con esto y no quiere que nadie le recuerde los desastres que hicimos en este planeta que nos prestó.
  7. Tenga siempre capsulitas de buen humor. Se ha determinado que muchas risas pueden frenar la destrucción del mundo, seguimos trabajando en confirmar esta hipótesis.
  8. En caso de que usted haya llenado alguna planilla para la reencarnación, llévela consigo. No sabemos qué documentos le pedirán en el fin. (Las carpetas de CADIVI puede dejarlas, esas solo eran un adelanto del fin).
  9. Si usted tiene una parcela en la luna, también lleve consigo su certificado de propiedad. Si aún no tiene, cómprela aquí. Si el mundo se acaba, pues la Luna es una buena opción para establecerse.

Advertencia: Seguir estas instrucciones no garantiza la sobrevivencia completa y menos si nunca vio ningún programa de Discovery Chanel. Algunos efectos secundarios pueden derivarse de algunas de las instrucciones.

 

16

Dec

Tal vez no retrocedimos

Hace minutos salió Tibisay Lucena a dar los resultados de las elecciones regionales. La verdad es que fueron mejor de los que tenía en mente esta mañana. Sabía, desde hace días, qué estados perderíamos por la dictadura que tienen algunos gobernantes en esos estados y el egoísmo de otros.

Mi primera reacción fue decir: “Ganamos”. No sé por qué. Debe ser porque escuché que Capriles había ganado y eso me hizo recordar que sí hay un camino todavía aunque haya ganado por el pelo de una cucaracha. Pero, un rato después, mi amigo electoral JB, me escribió “Ganamos??? Really??”, ya tenía minutos pensando que tal  vez no habíamos perdido, así que me hizo click y pensé que tal vez no hemos retrocedido tanto.

Saliéndonos de ese cliché de “a veces ganamos más pediendo” puedo decirles que hoy creo entenderlo. El pasado 07 de octubre fue una demostración clara de lo que el país quería. Salió a votar más del 80% de la población y ganamos en aquellos lugares en los que la política se hacía de manera diferente.

Hace una semana, el presidente salió hablando nuevamente de su cáncer, no le creí y pensé que sería una estrategia de manipulación que obviamente le funcionaría al pelo pues hoy ellos tienen el mapa rojo, nuevamente. Pero, ¿Perdimos?

No sé. Creo que este es un excelente momento para que los partidos como AD, COPEI, UNT y sectores de PJ se den cuenta que la Política en Venezuela tiene una cara muy distinta a la que se hacía antes de Chávez. Que la cosa ya no es besar viejitas sino demostrar con el trabajo realizado. Que las dictaduras no nos gustan a los demócratas y que sencillamente hay que darle paso a las nuevas generaciones.

Hoy entendemos que la forma de hacer las cosas en Venezuela está cambiando. Aquellos que nos declaramos demócratas esperamos un poco más de lo que esperábamos en pasado y por ende exigimos mas. Nosotros también somos los que decimos que somos responsables de nuestro destino y que las cosas pueden cambiar si comenzamos por nosotros mismos.

No creo que hayamos retrocedido de la manera en que lo hicimos en 2005. Creo, sencillamente, que este es el último mensaje para nuestros dirigentes de oposición que aún no entienden cómo se baila este guaguancó.

Y a la gente que sencillamente no votó, aquí les dejo otra reflexión: http://lausolorzano.com/?p=1205

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