Laura Solórzano

Escribir es estructurar la vida

15

Oct

Desde la juventud

Como yo prefiero pedir perdón antes que pedir permiso, decidí tomarme la molestia de compartir con ustedes, mis lectores, este artículo que está bien interesante viniendo de un joven en un partido.

Espero sus comentarios…

Desde la Juventud


Hay muchos líderes y muchas palabras. Muchos mensajes y mucha foto, pero poco entusiasmo y poco apego a los principios y valores reales, al verdadero trabajo en equipo y a la preparación por un futuro mejor. El personalismo acaba con la esperanza de ver un liderazgo nuevo. Las máscaras de plataformas unitarias, que con un respaldo económico suficiente para pregonar el anti partidismo, exterminan los focos de credibilidad ante unas instituciones políticas que han sufrido el golpe subdesarrollado del descrédito popular, muy a costillas de errores que nada tienen que ver con las generaciones que hoy representamos a Venezuela en sus luchas reivindicativas.

Cómo decía una señora muy entrada en años en un zonal de la mesa democrática que hubo hace algunos días en Cantaura: “ahora hay unos grupitos que quieren hablar como los partidos políticos, vestirse como los partidos políticos, tener sede como los partidos políticos, mandar a votar en tarjetas como los partidos políticos, criticar a los demás partidos políticos, pero no quieren ser ni estar en partidos políticos: ahora sí nos resolvimos”. Triste realidad, eso es un mal ejemplo que está en la palestra para el movimiento estudiantil que cree que instituciones fuertes construyen países fuertes, como sucede en los países desarrollados pues, así de simple.

Por ahí truenan vientos de cambio, brisas que llaman a una nueva labor que debemos emprender para transformar las prácticas de hacer política, y esa es la acción ante la denuncia y la constancia con una frase positiva. Es difícil mantener el optimismo mientras hay presos y perseguidos políticos, aunque seamos sinceros y consideremos que es más peligroso salir de su casa a las siete de la noche, que apoyar una actividad de reclamo a la desidia en materia de SALUD, ELECTRICIDAD, AGUA, BASURA Y VIALIDAD.

O salimos todos(as) a darle la cara al país, o en la próxima huelga de hambre del estudiantado, pueden salir varios muertos. Ni Dios lo quiera, encomiendo a mis compañeros a la Virgen del Valle y a San Antonio de Padua, pero sinceramente o los zapateros van a atender a sus zapatos o este país se lo termina de llevar el diablo a quien saben dónde. Los trabajadores atiendan su sindicato, los estudiantes ganen sus federaciones como siempre, los maestros peleen por las imposiciones de la LOE y los padres y representantes cuiden a sus muchachos que nadie parió de gratis. A mis amigos concejales y diputados, en todas las esferas de poder, armen su zaperoco respectivo: el gobierno le tiene pánico a nuestras propuestas legislativas porque son más viables que regalar al exterior el Coquer y el Azufre de Pdvsa que está dañando pulmones criollos en Anzoátegui.

Los alcaldes y gobernadores de oposición, con todo lo cuesta arriba de su gestión, mantienen un trabajo eficiente en sus zonas. La gente debe canalizar eso completamente. Son organizaciones fuertes las que necesitamos para cambiarle el rostro a la desidia pública que el gobierno construyó en el país. ¿Cómo tenemos toldas políticas ejemplares si nos dedicamos a caerle a palos a cuanto dirigente y partido diga algo en la prensa o haga una actividad en las calles? Ahí se las dejo.

Ángel Arellano
asearellano@yahoo.es

14

Oct

¿Legitimar o no legitimar? ¡He ahí el dilema!

elecciones1¿Cuántas veces no nos hemos hecho esa pregunta? ¿Cuántas veces no te has levantado y has dicho: no voy a votar? Pero… ¿Cuántas veces has tenido una solución diferente? Otra vez el gobierno nos comienza a dividir con sus propuestas electorales y con su eterna campaña para ganar adeptos, cuando nuevamente las fulanas encuestas nos dicen: esta vez sí bajó su popularidad; pero la nuestra no aumentó.

Reconozco que andamos metidos en un gran dilema, como siempre. Queremos ganar las elecciones de la Asamblea Nacional, pero nos molestamos cuando los partidos llaman a inscribirse en el REP porque debemos auditarlo primero. Sin embargo, si nos adelantan las elecciones y nos cierran el registro, entonces peleamos porque los chamos no se pudieron inscribir.  Queremos ir a elecciones, pero los partidos al parecer aún no se han preparado, y tampoco los ayudamos, simplemente les echamos más porquería. Queremos muchas cosas, pero al parecer  no las vamos a hacer nosotros ¡que la haga otro! Y entre dilema y dilema, mientras el chavismo más se unifica, la oposición más se divide en peleas absurdas.

Cuando en 2005 se llamó a la abstención (cosa que en mi opinión fue un gravísimo error) tuve un dilema todo el día, en mi cabeza decía: si voto, estaré legitimando las porquerías del régimen, el REP viciado, la falta de candidatos, pero si no voto entonces les estaré dando el país en bandeja de plata, y estaré legitimando la burrada de la oposición. Así que, en contra de mis papás, me paré a votar por el país que yo quería –aún cuando sabía que no ganaríamos-. El tiempo me dio la razón. Dos años después, en 2007, con el mismo REP, con las mismas trampas, pero con organización: Ganamos. ¿Cómo? ¿Por qué? ¿Evitamos que votaran los doble cedulados? ¿El gobierno no tenía real para movilizar? ¿Nos tenían miedo? ¡NO! Nos paramos y nos organizamos con tiempo, teníamos las pruebas en la mano de que habíamos ganado. Ya sé, me van a decir: Pero no ganamos con esa cantidad de votos ¿Cómo lo sabes? Mi percepción dice que no, pero es sólo eso: mi percepción.

Últimamente leo en twitter, facebook y demás redes sociales que llamar a votar es una locura, que no se ha pedido auditoría del REP, que en ese sentido los partidos están alineados con el gobierno. Pero al mismo tiempo nos preocupa el hecho de que las elecciones se acercan y no tendremos tiempo para organizarnos. ¿Qué creo yo? Sí, debemos pedir auditoría del REP, pero no frenarnos por eso. Con el REP que tenemos ganamos alcaldía y gobernaciones, ganamos el referéndum (aunque este último no haya servido de mucho). En mi opinión, y no es superficial, las veces que hemos perdido ha sido porque queremos que las cosas las haga otro, porque no nos ponemos de acuerdo en un candidato, porque creemos que la política 2.0 y la política del cogollo funcionan por sí solas.

¿Legitimar o no? Critiqué por un momento la postura de Podemos de levantarse y no votar en la AN con el tema de la LOE. Sin embargo, hace poco entendí que se trata de no ser cómplice de todas las cosas que hace el gobierno, de la falta de institución, etc., pero ¿A quién le estamos haciendo daño? ¿Nuestra conciencia estará más limpia? ¿Los legitimamos a ellos o nos deslegitimamos a nosotros? ¿Estamos haciendo lo correcto? Son cosas que no las sabremos, que la historia hablará por nosotros.

Yo no quiero sonar a loca, pero creo que hemos tenido una estrategia errada. Sobretodo cuando hoy en día, todavía muchos partidos y otros actores creen que hicimos bien en retirarnos de las elecciones en 2005. Hoy, el gobierno quiere hacer algo que era obvio, adelantar las elecciones para agarrarnos desprevenidos. Nuevamente, lo hará. Estamos enfrascados en dilemas sutiles, ¿Me inscribo o no? Bueno amigo, inscríbase en el REP porque es la única forma de construir un país.

Las sutilezas y sensibilidades debemos dejarlas de lado, para eso de las relaciones personales. Porque en el trabajo, en la política, al final del día: la verdad es relativa, todo es cuestión de percepciones ¿o no? Debemos dejar de enfrascarnos en esas cosas y salir a inscribirnos en el REP, promover que la gente se inscriba, presionar a los partidos para que se consiga la unidad en los 81 circuitos (aún cuando el gobierno los quiera cambiar), pero el día de las elecciones, ese día importantísimo: no te quedes en tu casa. Organízate antes para que, a pesar del REP y de la movilización por parte del gobierno, podamos ganar en las elecciones.

Ese día, ese día en que dejemos de pensar en las sutilezas y detalles, ese día comenzaremos a avanzar como oposición. Es obvio que el REP debe ser auditado, yo soy de las así que lo piensa, obvio que debemos tener cuidado con lo que legitimamos, pero también es obvio que debemos saber escoger nuestras batallas, no hacer como hemos hecho hasta ahora que todo se convierte en dilema y me quedo peleando por el negro o el blanco. Olvidando que tenemos matices de colores.

La batalla se da en el campo de guerra, no se da desde una sala con un computador donde es fácil armar y desarmar el país. La batalla se da en la calle con trabajo, no es una sala llena de cámaras con ruedas de prensas. Los dilemas se vencen cuando los enfrentamos, no cuando nos quedamos en el campo esperando que otro (o Dios) nos traiga la respuesta.

elecciones copia

13

Oct

El camino a la Felicidad

[youtube=http://www.youtube.com/watch?v=JETsCav6vaU&feature=SeriesPlayList&p=1094AC235A2209DC]

Un excelente video que he querido compartir con ustedes. Lamentablemente no lo conseguí en español. Pero básicamente es una niña en una obra de arte haciendo una interpretación de alguien que está narrando una historia de un Rey.

Ella está diciendo que él dio una ordén y todos corrieron a cumplirla inmediatamente. Sin embargo, se detiene un segundo y piensa: ¿Qué tal si…?

  • no lo hicieran?
  • se rehusaran?
  • los líderes egoístas no tuvieses apoyo?
  • la gente tuviese el coraje de protestar cuando algo no está bien?
  • las políticas estuviesen diseñadas y funcionaran con para todos por igual? Sin importar la raza, etnia o religión.
  • el gobierno no le funcionará sólo a algunos pocos afortunados?
  • no aguantáramos nada menos?
  • … ¿Qué pasaría?…

12

Oct

Hacemos lo que criticamos

semosdiferentescopia2cosj0Frases como: “cada ladrón juzga por su condición” o “serás medido con la misma vara con la que midas” suelen estar medidas en nuestra lista de refranes de abuelita que decimos cuando tenemos que poner, de manera muy gráfica, algún comentario.

Podríamos pensar que están alejadas de la realidad. Sin embargo, no es así. Nuevamente quisiera permitirme hacer un análisis de algo que está ocurriendo dentro de la sociedad venezolana y compararlo con el movimiento estudiantil, con los partidos, con todos los que hacemos –de alguna manera- vida política en el país, y sobretodo vida ciudadana.

Nos encanta pararnos en la acera de enfrente y comenzar a destruir (siempre desde lo emocional) a todo aquello que cruce ante nuestros ojos, sin pensar –muchas veces- o reflexionar un poco más allá de lo instantáneo, sin pensar en que muchas veces (no siempre) puede existir alguna estrategia.

De esto también sé mucho, yo también me comporté así por muchísimo tiempo. Mucho antes de 2007 y ese año inclusive, mí única tarea era sentarme a criticar todo sin aportar ninguna solución, me quejaba de muchas cosas que yo misma hacía y simplemente eran mis emociones pensando por mí. Sin embargo, decidí que era el momento de dejar de decir: “bueno yo estoy ayudando porque estoy criticando y eso más nadie lo hace” y comenzar a hacer algo al respecto.

Como venezolanos, y hablo sólo por nosotros pues es la cultura que conozco, solemos contradecirnos bastante. Decimos que queremos que se cumplan las leyes, pero somos incapaces de respetar el semáforo. Nos quejamos porque hay malandros sueltos, pero cuando nos quieren multar por alguna infracción queremos sobornar al policía. No podemos más con la corrupción, pero si tenemos la oportunidad de colearnos lo haremos. Estas mismas actitudes las extrapolamos a la política y definitivamente cada día le hacen más daño al país.

Nos hemos caracterizado por resaltar siempre la figura de un líder mesiánico que viene a salvarnos, pero al mismo tiempo criticamos a algún líder cuando se convierte en demasiado mediático o a hacer buenas cosas pues siempre estará haciéndolo con una intención de hacer campaña. Yo me pregunto: ¿Si es así qué? En mi opinión, la mejor campaña es el trabajo.

En este sentido, pondré un ejemplo mucho más gráfico y que todos vivimos ya en un pasado y seguimos viviéndolo. En 2007, cuando miles de jóvenes en todo el país salimos a la calle con la única intensión de hacer un llamado de atención sobre lo que ocurría en Venezuela tras el cierre de un símbolo nuestro como lo fue RCTV muchas personas comenzaron a prestarnos atención. Chavistas, opositores, ni-nis, pues sabían que nosotros veníamos como con otro código genético para todo. Sin embargo, después de la rueda de prensa que diéramos en la USB no tardaron en llegar las acusaciones de: están pagados, los manipulan, etc. Y con nuestras acciones poco a poco demostramos que eso no era así, que nosotros éramos, somos y seremos independientes.

¿Qué ocurrió después? El movimiento estudiantil dejó de ser de estudiantes para ser de Yon Goicoechea, según los medios y la opinión pública y los mismos ciudadanos que así lo quisieron ver. Pues parece que no podemos vivir, ni creer en la política de otra forma que no sea a través de una persona. Y ojo, conste que no fue él quien decidió ser un “rock star” (como muchos lo llamaban), sino que vino desde la misma sociedad civil, medios de comunicación, partidos políticos, etc., es decir, cayeron en el juego del gobierno de ponerle una cara al movimiento para poder destruirlo.

Hoy en día ocurre lo mismo cuando en la opinión pública, en Twitter y demás entes de redes 2.0 se habla de jóvenes líderes de la huelga y se pretende poner en “guerra” a dos chamos como Julio Rivas y Ángel Arellano, quienes desde su visión de mundo, quieren mejorar la situación de Venezuela. Pues sencillamente, tenemos que tener un líder que salve al país, pero que no esté en ningún partido, pero que haga política y no sea político, que estudie pero que también salga a protestar; y pare usted de contar. Es como mucha carga junta ¿no?

Sin embargo, la realidad es diferente desde adentro, no existe sólo un líder. Somos jóvenes que vemos el mundo de manera diferente, entre otras cosas, porque la 2.0 siempre ha estado con nosotros desde el principio de nuestra conciencia. Somos chamos que creemos que el liderazgo no es algo vertical solamente, y que entendemos que tan líder y tan importante es el que habla en televisión como el que hace las pancartas. Tan útil e indispensable es el que dirige la marcha como el que cuadra la logística y está detrás de cámara.

Es por esto que mi llamado a la reflexión hoy es a dejar de hacer lo que criticamos, es a dejar de pensar en un líder o identificar siempre sólo a una persona, pues un país no se hace un una sola persona, se hace con un equipo de personas capaces de construir una mejor realidad. Y nuevamente, los invito a criticar, pero  no a destruir. A criticar y aportar ideas nueva.

Solorzano.laura@gmail.com

8

Oct

Soy joven, estudiante y político ¿Y entonces?

Este ha sido el slogan de la lucha de muchos estudiantes y jóvenes a lo largo de la historia

Este ha sido el slogan de la lucha de muchos estudiantes y jóvenes a lo largo de la historia

Leyendo algunas “líneas de tiempo” en Twitter he notado algo que me llama muchísimo la atención: cada momento somos más radicales en contra de nosotros mismos. En días anteriores, en la huelga de hambre de los estudiantes del interior del país vivimos cómo jóvenes/estudiantes/juventudes de partidos fueron quienes dieron un primer paso para una de las más grandes injusticias que vivimos en Venezuela: el Crimen de pensar diferente.

Estos muchachos fueron criticados por muchísimos caraqueños (estudiantes y no estudiantes) que no tienen idea de cómo se vive la política en el resto del país. Cuando los chamos llamaron a levantar la huelga se prendió un lío porque era juventudes de partidos políticos y eso quería decir que estos chamos (tal como lo dice el gobierno) no tienen la capacidad de pensar por sí mismos sino que son manipulados por los “líderes” de los partidos. Las universidades de Caracas ni siquiera estaban muy convencidas del concepto de la huelga sino hasta que liberaron a Julio Rivas.

Pero parece que ahora no es sólo el gobierno el que criminaliza, sino también nosotros mismo nos ponemos día a día con más moralismos antidemocráticos que no nos hacen progresar en esta lucha por una Venezuela Libre.

La gente se llena la boca diciendo: los estudiantes hicieron esto y aquello, yo apoyo a esos chamos, ojalá nuestros gobernantes fuesen como ellos. Pero no se detienen dos minutos a pensar que después de eso en que para ese tipo de cosas ellos deben estar en estructuras. Y si los chamos se equivocan les dicen: están vendidos, no saben de políticas, etc. Entonces, ¿nos ponemos de acuerdo o no?

Si lo que realmente queremos es un mejor país, entonces debemos darle un voto de confianza a esos chamos que creen en una mejor Venezuela, que capaz siempre han querido ser políticos de carrera y que están pensando en cómo hacer para fabricar buenas políticas. No pido voto de confianza para los líderes que no sueltan los corotos de los partidos, sino para esos chamos que sí pueden lograr un cambio.

La política en Caracas no se mueve igual que en el resto del país; igual que la del “country” no se mueve como la de Catia. Además de eso estamos súper acostumbrados a que desde Caracas se mandan (desde una oficina) las líneas que se han de seguir en esto o aquello, pues creen que las regiones no tienen “capacidad” de actuar correctamente porque tienen la cultura del cogollo. Y es así, pero también lo es en Caracas y así como hay gente que vale la pena en la capital, también hay mucha gente que vale la pena en las regiones.

Porque señores, les guste o no, estos chamos están marcando la agenda, haciendo historia y pensado en cómo sacar al país para adelante. Y, ojo, no hablo solamente de los chamos que están los partidos, hablo también de chamos independientes que, como yo, no queremos irnos de país y regalárselo a otros que solo velan por sus intereses.

En fin, mi reflexión nuevamente es: dejemos de criminalizarnos a nosotros mismos, estar en un partido no es del todo malo (aunque no tengan aceptación de la gente) ¿Cuál es el problema que alguien esté en un partido si trabaja bien? ¿No están Ocariz  y Capriles en uno? ¿No están haciendo buena gestión? ¿Seguros que no hay gente buena dentro de los partidos? ¿Afirman entonces que sencillamente a los chamos cuando entran en el partido les quitan la capacidad de pensar? ¿Dónde queda esa confianza de que nosotros, los jóvenes, podemos hacer las cosas de manera diferente?

Insisto, yo no defiendo a los políticos viejos, a aquellos que no entienden que el país va primero y que el ciudadano no es sólo un voto, pero sí le doy un voto de confianza a todos aquellos jóvenes (estudiantes o no; en partidos o no) que están haciendo vida política para recuperar la fe en una de las más importantes instituciones de una democracia: los partidos políticos.

Entiéndase política no como sólo la que se hace desde un partido político, sino aquella que se hace también desde lo social. Todo aquel que se ocupe de lo público estará, de cierta manera, ocupándose de lo político.

7

Oct

Don Quijote en Venezuela

Esto será corto:

Al parecer algunos de los estudiantes, egresados, jóvenes,viejos, chamines, en fin; VENEZOLANOS, que solemos soñar por una mejor Venezuela entramos en ese grupo de Quijotes que pelean con molinos de viento, que imaginan cosas, que sueñan bonito. Sin embargo, siempre viene algún monstruo real, algún actor malvado a ponerle fin a nuestros sueños al decirnos que no somos capaces de hacer nada bien por el país.

Nosotros, los jóvenes de VENEZUELA soñamos con hacer nuestra vida en este país, así que monstruos malvados e insoportables abstenerse a venir a romper sueños de personas que, como yo, aún creemos en un mejor mundo.

¡Lau!

solorzano.laura@gmail.com

6

Oct

Partidos vs. Sociedad Civil ¿Hasta Cuándo?

SOCIEDAD CIVIL 1

He sido, por muchísimos años, fiel crítica de los partidos políticos. Soy de esas personas que le pone la lupa a todas esas cosas que ellos hacen, y siempre estoy a la espera de que se equivoquen para yo sentarme y disfrutarlo (aún cuando sé que eso le hace mucho daño a la democracia). Sin embargo, de un tiempo para acá me he dado cuenta del mal que he estado haciendo, aunque sea en mi círculo de amigos. Y, sin perdonarles aún lo ocurrido el 15F (según mi opinión los partidos regalaron la elección), hoy he decidido sentarme y tomarme el tiempo de escribir unas cosas para reflexionar al respecto.

Existe una premisa importante en toda batalla y quien la sepa interpretar bien sabrá ganar: “divide y vencerás”. El gobierno supo aplicar la estrategia, pero somos nosotros (partidos y sociedad civil, incluyendo a los estudiantes) quienes trabajamos para que la brecha sea más grande día a día.

A raíz de la huelga de los estudiantes de Oriente en la OEA he escuchado una serie de planteamientos (incluso míos) que cuando me siento con calma a analizarlos me doy cuenta que en lugar de construir estamos destruyendo. Esto también viene a raíz de un proyecto en el que estoy con Organizaciones Civiles que es una tarea que siento, le estamos quitando a los partidos.

Solemos decir que no vivimos en una Venezuela normal, en una democracia sólida, pero somos nosotros quienes día a día afianzamos ese temor absurdo de vivir en democracia porque al parecer ya se nos olvidó qué era y con qué se comía eso.

Si bien es cierto que las ONG cumplen un rol fundamental para el funcionamiento de la democracia, pues serán ellas las encargadas –en parte- de velar por el buen cumplimiento de gestiones colocando cada vez más y más ojos ciudadanos para que hagan un análisis. También es cierto que no podemos, como organizaciones de la sociedad civil, robarles el trabajo a los partidos y además criticarlos hasta más no poder. Y no es decir: no se pueden hacer críticas constructivas o dar oportunidades de mejora. Se trata más bien de aquellas críticas y show mediáticos que armamos cuando no estamos de acuerdo con algo de un partido o algún dirigente o cuando dicen que nos queremos quedar con las cámaras.

Una ONG no puede pretender hacer todo el trabajo de un partido político, el partido político no puede hacer el de los estudiantes, los estudiantes no pueden hacer el de los sindicatos y así vamos. Es decir, de educación que se ocupen los educadores y estudiantes. De la LOPE que se ocupen los partidos y ONG’s vinculadas al tema electoral, de la salud que se ocupen los gremios respectivos. Pero debemos entender que ni todos podemos hacerlo todo, ni a todos nos corresponde cumplir el mismo rol.

Yo, en particular, no milito ni quiero militar en ningún partido. Parte de haber estudiado filosofía me da esa independencia que necesito para sentirme tranquila sabiendo que puedo pensar y ser tan crítica como yo quiera sin miedo a que alguien me de una señal de veto en alguna estructura. Es por esto que he meditado mucho al respecto y creo que es momento de que cada quién ocupe su rol en la sociedad para ver si podemos dejar de lado las mezquindades, y egos y comenzar a luchar por un mejor país: “aunque yo no tenga el coroto”. Eso sí, generando la confianza necesaria para que el equipo pueda funcionar.

Los partidos políticos son la base de una democracia sana. Ya en un momento nosotros mismos los matamos, pero seguimos sin dejarlos revivir pues tenemos una lucha contra ellos que a veces parece ser más grande que la lucha contra el mal gobierno que tenemos. Es preciso que reflexionemos si estamos haciendo bien al criticar a diestra y siniestra cuanta cosa hacen los dirigentes de este país; o por lo menos los dirigente jóvenes, estén o no en partidos.

Nosotros representamos un cambio de paradigma, somos algo nuevo que está rompiendo esquemas  y aunque a veces dejo de confiar en ellos, en mí, en nosotros; sé que sólo nosotros somos capaces de entenderlo. No tengo fe en los dirigentes (viejos) de los partidos, no tengo fe en la gente que vivió la república 1.0 y que sigue sin entender que la crisis actual fue causa de sus malas políticas. Pero sí tengo fe en muchos de los jóvenes que como Freddy Guevara (UNT), Rafael Bello (UCAB), Carlos Rojas (REDES), Roberto Álvarez (PJ), Ángel Arellano (JDS-UNT), Robert Salazar (UDO-SUCRE) y otros miles de jóvenes más, porque sé que somos y queremos un mejor PRESENTE para este país.

Es decir, con algunos jóvenes dentro de la sociedad civil –como es mi caso- y dentro de las estructuras juveniles de los partidos me hacen pensar que es posible el día de mañana tener una mejor sociedad, una democracia más sólida. En fin, una mejor Venezuela.

Dejamos de lado el Siglo XIX para entrar, finalmente en el siglo XXI, porque la juventud es renovación y esperanza y porque eso representamos para miles de personas.

5

Oct

¡Ni una camilla más!

Acá los dejo con un buen artículo de la prof. Ogla K. Espero que lo disfruten.

La huelga de los estudiantes estuvo a puntico de convertirse en otro evento trágico para la oposición.

Hace años, cuando le respondía ¡Ni una camilla más! La huelga de los estudiantes estuvo a puntico de convertirse en otro evento trágico para la oposición. Hace años, cuando le respondía a un tesista extranjero su pregunta de cómo describiría yo la conducta de la oposición , usé la siguiente imagen: “Tengo un enemigo formidable frente a mí. Lleno de determinación agarro un sacacorchos y me saco el ojo, luego con un cuchillo me corto la mano, seguidamente me tasajeo la pierna y finalmente me entierro el puñal en el costado. Entonces, todo ensangrentado, mocho, ciego, cojo, adolorido y debilitado digo jubiloso y convencido: ¡Ahora sí que estoy fino para luchar …Temblad enemigos que aquí vengo!.

La huelga de hambre de 160 muchachos, en 10 puntos del país fue, sin la menor duda, un éxito rotundo. Pero haber tenido el tino de finalizarla a tiempo, fue sencillamente magistral.

Un logro tan importante como el del 2D.Ya se oye a los que dicen que debía seguir, otros les dicen rajados…y a los que les encanta ofrecer la vida-de los otros claro- dicen que debieron quedarse hasta sacar al último preso político del régimen y morir en el intento.

Estos muchachos demostraron que son mucho más sensatos que los que han promovido y aplaudido, una tras otra, la automutilación desquiciada que describe la imagen. Estos son algunos ejemplitos de las automutilaciones que confirman la imagen.

1.-La Plaza Altamira: ¿Dónde nos eran útiles los militares “institucionalistas”? ¿En la Plaza Altamira firmando autógrafos o en los cuarteles blindando la institucionalidad?.La respuesta es obvia. Sin embargo, cada vez que llegaba un nuevo pronunciamiento, la gente rugía de alborozo. El público deliraba, tomaba fotos. La tarima hubo que agrandarla varias veces porque el “espectáculo” crecía.El hecho crudo es que cada pronunciamiento resultó en un sacacorchos extirpándonos los ojos. Cada militar entarimado fue un hombre de armas menos para la lucha. Si lo hubieran detenido a tiempo, otro gallo cantaría por los lados de los verdes. Pero el “público” quería mas militares en la plaza…y los militares disfrutaban su rol de vedette. El gobierno se frotaba las manos de gusto.

2.-El Paro: tratándose de una herramienta poderosa, su extensión indefinida, “a petición del público”(¿) y con la blandenguería aquella de, paro sí, pero pan caliente a mediodía también, para cacerolear a las 8 de la noche bien comidos, fue como si nos hubiéramos acuchillado el costado. Banalizamos el paro. Pero además, al no haberlo finalizado a tiempo -de nuevo- a solicitud del “público”, convertimos el paro en una pantomima y una autolesión. Al gobierno le vino de perlas en su promoción para vender la idea de que todos somos golpistas. No deja de sacarle el jugo aun hoy.

3.-Guarimbas: Se montaron en los sectores del Este trancando a los propios vecinos y generando agrias disputas; se practicaron gozozas en El Cafetal, pero eran inexistentes en Catia. Fueron otra acción de autoflagelación a la que algunos sectores se entregaron con entusiasmo digno de mejor causa. El régimen disfrutaba viéndolos hacer. Tristemente todavía tienen espacio mediático –y público que aplaude- los que consideran que autoguarimbearse es genialidad heroica. ¡Cómo le ha sacado partido el régimen descalificando cualquier protesta de peso como “guarimba”!

4.-La abstención: De los que me leen, la mitad entorna los ojos y la otra mitad está dispuesta atacarme por la yugular. Todavía escuchamos-porque les dan espacio y tienen “público”- a los defienden la insensata torpeza y en trance de onanismo la consideran acto digno de insertarse en los anales de los éxitos de guerra. Éxito hubiera sido si el llamado a abstención, hubiera contado con una acción estratégica que la acompañara. ¡Hasta la rezadita en la iglesia que nadie atendió hubiera servido!. El hecho crudo es que el silencio e inacción que le siguieron volvieron cisco la poderosa herramienta. La verdad incontestable es que la abstención de 2005 resultó en la más sangrienta autoamputación cuyas consecuencias pagamos y seguiremos pagando muy caro…y por mi parte seguiré cobrándole igual de caro a sus promotores. Para el gobierno fue un regalo, éste con lacito y todo, por el que no cesan de darnos las gracias y encomendarnos en sus oraciones. Se les entregó sin que tuvieran que invertir ni el esfuerzo de un fruncido de cejas.

5.-Los exilados: Como romanos que iban al circo a ver leones devorando cristianos, “la oposición/“público” denigra ferozmente de los que se fueron al exilio. Prefieren verlos sacrificados y en mazmorra. El régimen, sabiamente, explota con éxito esa vena sanguinaria de la oposición que celebra la autolesión…y le mete candela al fuego. El espectáculo de la detención y la oportunidad para “denunciar” con ello al régimen; el hambre de un “circo mediático” puede más que el sensato y frío pensamiento de reconocer que necesitamos a todos nuestros luchadores sanos y sobre todo libres para dar batalla. Porque ese es el detalle y la tragedia. Lo que expresa aquel refrán de “El niño que es llorón y la mamá que lo pellizca”.

La oposición ha actuado como “público” en lugar de como luchadores por la democracia. Y los líderes de tales acciones actuaron en función de ese “público”, como si se tratara de un espectáculo y no de una oposición como la define el término. Se entramparon y nos entramparon en una movida farandulera más no política.

Cuando el día miércoles los partes noticiosos de la huelga reportaban otro muchacho retirado en camilla, cuando mostraban las imágenes de jóvenes cosiéndose la boca y la denuncia –insensata- de que no estaban recibiendo a los caídos en algunos centros de asistencia, me recorrió un frío por la espalda.

El evento estaba a un tris de sumarse a la penosa lista de automutilaciones que nos han llevado de fracaso en fracaso.Pero los chamos, de nuevo, le movieron el piso a todo el mundo, al régimen y a los que han actuado como público en lugar de cómo oposición. Decidieron pararla.

¡Ni una camilla mas!

Pararon el show. Decidieron no jugar a la farándula polítiquera como otros. Ellos hicieron una Acción Política. Devolvieron a todo el mundo a la acera del correcto accionar opositor. Y lo hicieron poniendo a raya a esa oposición que dice querer salir de Chavez pero actúa como “público”, en lugar de elevarse y funcionar como ciudadanos en pie de lucha por la libertad, la democracia y la justiciaY por eso levantaron la huelga. A tiempo.

Tan cierto lo dicho, que para el gobierno ha resultado tragedia mayúscula que los muchachos le pusieran fin. Para ellos ha resultado mas grave la suspensión de la huelga que su instalación en 10 ciudades del país.

Sus declaraciones destempladas lo demuestran. El gobierno quería-y sobre todo -contaba con verlos sucumbir de su propia mano.

Quería verlos repetir lo que ha hecho hasta ahora la oposición.Los chamos le pusieron un parao a la conducta autodestructiva diciendo a tiempo

¡Ni una camilla mas!

Los jóvenes sí entienden lo que es la lucha. Los necesitamos completitos. Con ojos, brazos y piernas. Pero sobre todo, con esa cabeza clarísima que supo poner fin a la que parecía la historia sin fin de la automutilación. Mandaron al pozo el gozo del gobierno.

El 2D y el oportuno levantamiento de la huelga , son los dos únicos éxitos en 10 años. Y los dos los tienen a ustedes como conductores.

Tiemblen los que tengan que temblar…estos soldados sí son los que son.

Estos muchachos están sanos y para horror del régimen, tienen intención de mantenerse sanos y luchando.

Conservar la sensatez, el tino y la visión estratégica para no automutilarse debilitando a sus valientes, es prueba de que el relevo está en sus manos.

¡Chapeau!…y gracias. Faranduleros favor abstenerse

.Cuando quiero ver un espectáculo, voy al cine y pago. En política hay quienes quieren héroes. Yo prefiero vencedores.

OlgaK

8

Aug

Comencemos por el principio

He de confesar que cuando me siento a escribir en frente de la computadora pienso en un sinfín de temas de los que me gustaría hablar en algún momento. Cuando voy en el metro miles de ideas vuelan dentro de mi cabeza. Cuando estoy en una reunión siento que es momento de ignorarla y comenzar a escribir –relatar– lo que ahí ocurre cuando se pone en juego el derecho a elegir.

Sin embargo –y después de modificar este artículo miles de veces–, he podido concentrarme en el tema del derecho a elegir. ¿Qué pasa en Venezuela? No se trata solamente de ir a elecciones, cosa que ocurre constantemente en el país; se trata de elegir hasta lo más simple que se pueda elegir.

Lo bueno de sentarse enfrente del papel es que se pueden elegir las ideas que vienen a la mente, y entre ellas he decido hablar sobre nuestro derecho a caminar por las calles. A mí, en particular, me encanta caminar por la calle y siento que cada día me veo más limitada a hacerlo. ¿Tú no?

Defendemos la libertad de prensa, expresión, propiedad, intelectual, etc., pero, ¿alguna vez te has puesto a pensar en la libertad de tránsito? La respuesta no es «sí, cuando no nos dan un permiso para la marcha». ¡No! Se trata más bien de poder caminar por la calle, de salir de la casa a cualquier hora, de caminar por Los Palos Grandes o por Catia y sentirse igual de seguro (aunque ahorita ni Los Palos Grandes a plena luz del día es seguro).

Cuando pienso en las libertades que me están siendo cercenadas en el país, pienso en esta simple, simplísima, libertad de poder caminar tranquila a las 9 de la noche hacia el metro, salir con una amiga a tomarme un café y caminar después por algún boulevard lindo, y cosas por el estilo. Probablemente algunos pensarán que eso sí lo puedo hacer, pero, ¿cuáles serían las consecuencias? Como mínimo, ser víctima del robo.

Es un tema que va más allá de las coyunturas electorales del momento; va mas allá de si se es de un color u otro, si se vive en Caracas o en el interior, o si se es del Country del Hatillo o del Country de Petare. Lo importante en este asunto es que cada día puedo caminar menos; no tengo opción de elegir caminar, abordar un taxi o el metro, pues mi única opción a todo eso es rezarle a Diosito para que nada malo me ocurra.

Es bastante frustrante vivir de esta manera. La calidad de vida cada vez es peor, no sólo por los precios de las cosas, por los líos políticos, sino que además no puedo transitar libremente ni a pie ni en carro. Defendemos muchas cosas, pero comencemos por el principio: no podemos ni caminar tranquilamente. La inseguridad nos gobierna.

Yo quiero vivir en libertad, pero resulta que se me puso difícil la cuestión. Si te ha sucedido algo similar a mí, te doy la opción a que te unas a iniciativas (hay muchas) para que pongamos un granito de arena, propongamos nuevas medidas ante la Asamblea, alcaldías, urbanizaciones, porque todavía hay pequeños lugares en los que puedes elegir las opciones que tú creas correctas. Puedes decidir. No dejes que otros tomen el control por ti. Y tú, ¿qué eliges?

Así vivimos hoy en día en Venezuela

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