Laura Solórzano

Escribir es estructurar la vida

24

Jul

Porque Caracas cumple años mañana…

…Y este es mi regalo para ella.

Esta ciudad tiene una crisis de identidad. No sabe si se llama Santiago de León de Caracas, o sea, si es un hombre o si se llama Caracas -a secas- y es una mujer.  No está segura de ser solo las líneas del Metro o si va hasta un poco más allá. Tampoco tiene muy claro quién la gobierna, muchos cargos y pocos cambios. Así está Caracas, mi ella, mi hermosa y golpeada ciudad.

Mañana ella cumple 446 años de fundada y como siempre les pido un regalo para ella (porque también es mi cumpleaños y pues me gusta celebrarlo con ella): quiéranla. Quiéranla un poquito más hoy, pero quiéranla siempre.

Este año el regalo es más fácil. Caracas no necesita más cargos o campañas baratas y llenas de ideologías, necesita que su gente la quiera, pero ¿Qué es querer a una ciudad? Eso es lo que ustedes me van a decir. Piensen en acciones concretas y sencillas que ustedes y  todos podemos hacer como ciudadanos y vamos a gritarlas al mundo, yo probablemente me pare en un plaza y lo grite, pero ustedes pueden hacer lo siguiente:

Desde la hora que ustedes quieran les pido que usen el Hashtag (En la red social que quieran) #QuererACcsEs.

Les dejo una lista de qué es para mi querer a Caracas (Son válidos los mensajes, imágenes, diseños, lo que quieran).

#QuererACcsEs no tocar corneta como desesperado cuando cambia el semáforo.

#QuererACcsEs detenerte en una esquina del centro y contemplar lo guapa que es. (dejen la paranoia que está hermosa en el centro).

#QuererACcsEs subir al cerro por lo menos una vez al mes.

#QuererACcsEs perderle el miedo al casco histórico de Petare.

#QuererACcsEs respetar al otro, sobretodo cuando piensa distinto.

#QuererACcsEs regalar sonrisas y evitar la escasez de buenas intensiones.

#QuererACcsEs conocer sus lugares turísticos.

#QuererACcsEs ceder el puesto en el carrito o en el metro de vez en cuando.

#QuererACcsEs bajarle dos a la violencia.

#QuererACcsEs No tirar la basura en la calle.

#QuererACcsEs Ponerte en los zapatos del otro.

Les digo que yo estoy convencida que recordarnos esto, ayudará que entendamos que la ciudad está más allá de sus elementos inanimados, la ciudad está en cada una de las personas que a diario la recorre, la padece, la disfruta. Hay que recuperar ese noséqué de Caracas. A esta guapita hace rato que la queremos de la boca para fuera, es hora de demostrarle que de verdad nos importa.

Mañana usemos todos este hashtag y recordemos que quererla es hacer cosas lindas por ella.

24

Jul

Fernando podría ser mi amigo.

Fernando Bello es un joven caraqueño, tiene 27 años, es internacionalista. Fernando es fanático del Caracas Fútbol Club, es creativo, le gusta Superman. Fernando tiene amigos, se ríe, escribe bien en Twitter, le gusta el fútbol, tiene mamá, papá, probablemente hermanos. Estoy segura de que Fernando tiene miedo cuando está en la calle porque lo pueden robar. Fernando creen en Capriles, en una Venezuela diferente y por eso aquel día hizo lo que hizo.

Fernando hizo algo que yo misma hubiese hecho, sacó su celular para grabar a su jefe, el Ministro Ricardo Molina, mientras le decía a los trabajadores del ministerio de vivienda que a él no me importaban las leyes laborales y que botaría a todos los “activistas y militantes” de los “partidos fascistas como Voluntad Popular”. Fernando cree en el poder de las redes sociales y por eso subió el video a YouTube para que todos lo pudiésemos ver. El video fue noticia, Fernando no. Eso está bien, así debe ser.

Ayer le tocaron la puerta a Fernando, se lo llevaron preso por un delito absurdo, el “delito informático”. Para mi que lo que cometió fue la tontería de ponerle su nombre al video en YouTube sabiendo lo que nos venía, pero tal vez era necesario que pasar algo así, no lo sé. Fernando podría ser mi amigo, podría ser ese compañero de universidad con el que luché mano a mano en la calle cuando la policía nos atacaba. Fernando podría ser mi amigo, pero peor aún, Fernando podría ser yo después de escribir este post.

20

Jul

El país que se desangra.

Es sábado por la noche, yo no debería estar en mi casa escribiendo esto, debería estar en la boda de una muy buena amiga. Sin embargo, el miedo que me da estar en la calle ha hecho que mi cuerpo somatice y que casi no me pueda mover por el dolor que –mientras analizaba los peligros de Caracas- paraliza mis piernas. Como no tengo mucho más que hacer, abro una cervecita y me pongo a leer artículos pendientes, doy con el último de Padrón, me gusta como escribe, es rudo, poético y real. Termino mezclando cerveza con lágrimas y luego decido abrir una página en blanco.

En este artículo de Padrón se leen los horrores vividos por ciudadanos cuyo único pecado es haber nacido donde nacieron y pensar de manera distinta a la impuesta. Ciudadanos que, como yo, no les tiembla el pulso para salir a la calle y reclamar derechos. De toda la lectura de Padrón solo algo me retumbaba en la cabeza, ¿En qué momento nos odiamos tanto? ¿Cuándo pasamos de ser un país amable a un país lleno de gente dispuesta a matar sin escrúpulos? ¿Por qué dejamos que el odio nos borrara colores y sonrisas para teñirlo todo de sangre y llanto?

Decidí comenzar y terminar mi tesis nuevamente, estoy en proceso de madurez y cambios en mi vida, así que me puse seria con el asunto. Mi tesis es sobre la banalidad del mal planteada por Hannah Arendt, quiero entender qué movía a los alemanes a hacer lo que hacía, por qué unos odiaban a los judíos y otros sencillamente cumplían con un trabajo. Ahí, en eso que pasó el 15 y 16 de abril en este país, hay gente así; gente que odia sin motivos a todos los que piensen distinto (por lo visto política y sexualmente) y gente que está ahí solo para ganar un sueldo porque “la vaina está jodida”. Qué rudo comenzar a entender ciertos paralelismos, ¿En qué paquete me metí?

Sin embargo, y ahora siendo más una ciudadana, ¿Entienden los líderes políticos la magnitud de esos relatos? Son unos pocos “cuentos” de lo ocurrido, pero ¿Sienten de verdad la lucha por Venezuela? Soy una intensa, de esas intensas que entiende lo importante de hacer bien las cosas, tal vez si notase que hay más gente así en la sociedad y en la política no fuese tan intensa, pero la experiencia me ha enseñado que no se puede creer en todo aquel que dice “amar” a Venezuela. El nacionalismo es un arma poderosa en las manos equivocadas; y muy valiosa en las correctas. No quisiera pensar que aquí la lucha es solo por un cargo y no por un proyecto, porque de ser así todo lo ocurrido en Barquisimeto y en muchos lugares del país habrá sido en vano… como en efecto ya creo que lo fue.

La Patria, la puta de la Patria, está llena de gente que finge quererla, la usan una o dos noches, mientras le sirve para calmar el frío de una noche de soledad y luego la dejan tirada y usada. Sucia. Indigna. La Patria, la puta de la Patria, necesita ser querida y por eso siente que cualquier militarucho o pichón de civil está dispuesta a tratarla como se merece. La Patria podría ser una dama, pero por ahora no es más que una puta barata. Y ahí está el odio, en algún lugar de esa Patria, entre las piernas maltratadas y sexo poco orgásmico de la Patria, está el resentimiento que mina a sus “hijos”. Es una lástima porque esa Patria pudo ser hermosa, pero ahora no es más que una pobre idiota.

 

El odio y el dolor se podrán marchar finalmente, el día que veamos a la Patria como una persona que no necesita más que amor sincero para andar y no como la puta de turno.

11

Jul

Carta a su madre

Estimada Erika Sanoja, buenas noches.

Reciba usted un no muy cordial saludo de mi parte, permítame presentarme, será corto y sencillo: Soy Laura del Carmen Solórzano Silva, orgullosísima hija de Arelis. No sé si usted pueda decir lo mismo, en todo casi espero que sí.

Verá usted, disculpe que la moleste en su derroche de libertad “tuiterística”, digno de un venezolano indignado, así que siéntase libre. Veo que le indignó que el Henrique Capriles Radonski tuviese la osadía de celebrar el cumpleaños con su madre, vaya, no sabía que aquello representaba algo negativo. Ahora, una pregunta ¿su madre le pegaba? ¿Su madre la abandonó? ¿Su madre le hizo sufrir de una infancia traumática? Y no, no estoy sugiriendo nada al respecto, es que solo de esa manera encuentro un motivo por el cuál alguien critique que otra persona celebre su cumpleaños con su madre… Peor aún, que se insinúe que sea homosexual.

Ah, sé que tiene libertad y que no lo dijo “abiertamente”, pero verá… Le explico que hay personas que, como yo, tenemos una buena capacidad deductiva. Supongo que usted no cuenta con eso, cuestión que me hace pensar que en sus clases de teoría argumentativa pasó malos ratos.

Pero no nos desviemos estimada Érika, el punto a tratar es un saludo a su madre quien, asumiré también que fue una buena madre, su pobre madre. Me hace pensar usted con ese elaborado e inteligentemente pensado tuit que prefiere celebrar el cumpleaños con los amigos y marido de turno y no con su madre. Esa madre que por 9 meses la tuvo en su vientre, esa madre que probablemente sacrificó noches de sueño por usted, esa madre que celebra en secreto que usted cumple un año más de vida y que probablemente se pase todo el día recordándole cómo fue ese día hace tantos años… En fin, mándemele un saludo a su madre.

10

Jul

Entre el Venezuela ahora es de todos y el Venezuela somos todos

Por qué todavía creo en Capriles.

En medio de una búsqueda de respuestas a cientos de preguntas diarias sobre “el país”, conseguí una pregunta que retumbaba en cada discusión que tenía con cada persona ¿Por qué todavía creo en Capriles? Y vamos, es una buena pregunta después de que hace 3 meses nos robaron una elección y ni una protesta más allá de las cacerolas tuvimos. Sin embargo, no fue difícil responder esa pregunta.

Nosotros tenemos memoria corta, pero les prometo que estoy haciendo un esfuerzo por ser diferente en ese sentido. Capriles logró algo que yo jamás había visto en la oposición, partidista o “de a pie” –porque no son lo mismo-, nos unió bajo una premisa: Venezuela somos todos. Palabra clave: Somos. Tú, yo, él, ella, aquel otro, aquella de allá, todos somos. Ustedes podrían decir que el equipo de Capriles se fusiló el “Venezuela ahora es de todos”, pero no es así y ahora se los explico. Palabra clave: es.

Cuando decimos “Venezuela ahora es de todos” convertimos a Venezuela en un objeto externo a nosotros, un “algo” que no nos pertenece en esencia, no es nosotros, no es algo que te corre por las venas porque es un “algo” que está allá afuera como un perol cualquiera. Es como el celular, la casa o la computadora en la que escribo estas líneas. Venezuela es un ente externo que puede o no estar con nosotros, pero ese estar no un estar de permanencia, sino un estar de una cosa que tienes a tu lado, una cosa que puedes o no cuidar, querer, proteger. No hay un sentido de pertenencia porque no te lo da. El eslogan “Venezuela ahora es de todos” implica, además, pensar que este objeto puede ser utilizado cual balón de fútbol y ser pasado de un pie a otro porque ¿Qué pasa con un objeto que es de todos? Que termina siendo de nadie. Por eso la importancia de “la Patria” como objeto. Entonces, decir “Venezuela ahora es de todos” no es más que una exteriorización del país que termina poniéndolo como un objeto que nos pertenece a todos y a ninguno y que nadie termina de cuidar.

Por otro lado, tenemos el “Venezuela somos todos” de la última campaña de Capriles y el Comando Simón Bolívar. El verbo en la frase denota pertenecía, pero una pertenecía absoluta de tu condición de ser humano y además ser venezolano. En esta frase, cabemos todos, no porque sea un “espacio amplio”, sino porque en la frase se entiende que la mejor manera de que Venezuela esté bien es si nosotros estamos bien. “Venezuela somos todos” enmarca un mundo de posibilidades individuales a pesar de la conjugación del verbo en plural pues dentro de ese universo del “somos” hay individuos responsables de ese “somos”. Por ende, entender que un mejor país es posible solo si entendemos que depende de cada uno de nosotros pues Venezuela no es solamente playas y montañas, Venezuela somos todos los venezolanos (y extranjeros) que a diario trabajamos por un mejor país por el simple hecho de ser mejores ciudadanos.

Entonces, cuando tengo que “justificar” por qué todavía creo en Capriles solo quiero contestar lo siguiente: Capriles cree firmemente que mi país será un mejor país en la medida que tenga mejores y más responsables ciudadanos, y yo también lo creo; pierdo la fe de a ratos, pero la recupero cuando veo a la gente buena haciendo buenas acciones y haciéndolo bien.

Mañana, cuando creas que Venezuela (La del Venezuela ahora es de todos) se arreglará mágicamente con un cambio de presidente, recuerda que Venezuela (la del Venezuela somos todos) se arregla si tú haces tu trabajo como ciudadano de la manera correcta, si no, buenas noches.

1

Jul

A los jóvenes que quieren cambio sin involucrarse

El mundo está convulsionando. Al parecer los jóvenes despertaron, probablemente gracias a Internet, y se dieron cuenta que en el mundo hay instituciones llenas de gente que toma decisiones que afectan en su día a día. Hay protestas en Turquía, Brasil, Egipto, Nicaragua (aquí son los adultos mayores) y en otra cantidad increíble de países que han sido gobernados durante años por los políticos de siempre, pero ¿Qué pasa con estos jóvenes?

No tengo cifras electorales de todos estos países. Tengo –por intuición, porque no hay cifras oficiales- algunos datos sobre los jóvenes en mi país, Venezuela, aquí los jóvenes votan, pero no se informan. En mi país aún hay muchos jóvenes que no entienden que hay instituciones llenas de gente que toman decisiones que afectan su día a día. Solo para el registro, por “instituciones llenas de gente que toman decisiones que afectan su día a día” quiero decir: gobiernos.

Muchas veces he escuchado “la política no me interesa”, “no tengo nada que ver con la política”, “a mí no me afecta lo que pase en la política”, pero ¿Alguna vez pasó por tu cabeza que había alguien en algún lugar que se encarga de aumentar los impuestos? ¿Alguna vez, solo por curiosidad, te pusiste a pensar de dónde salía el dinero para tapar el hueco de tu calle o cómo era el proceso? ¿Alguna vez en toda tu vida te interesó saber quién era tu candidato a la Asamblea? ¿No? Entonces, ¿A quién le estás exigiendo realmente? ¿No hay una falla de lado y lado? ¿No dejaste un hueco abierto para que cualquier loco te representara y tomara decisiones como “saltar la talanquera”? Si la política no te afecta, ¿Por qué crees que no te “afecta” si nunca te has tomado la molestia de escoger al mejor candidato y de exigirle?

No quiero hablar por países en los que no vivo y cuya realidad no conozco pero podría preguntarle, a los jóvenes que protestan en Egipto –y donde ya hay 5 muertos – lo siguiente: ¿Qué pensabas cuando escogiste a Morsi como tu presidente el año pasado? ¿Dónde quedaron todos esos jóvenes con convicciones de que podían ser un mejor país? ¿Pretenden solucionar el país con protestas cada vez que no les guste el presidente?

Tal vez podría preguntarle, también, a los de Brasil ¿El pasaje estudiantil gratuito funcionará? ¿Cómo creen que se sostendrá el pasaje gratuito en un país de más de 190millones de personas? ¿Creen que con protestas, solo con protestas, se arregla la corrupción? ¿Cuántos de ustedes se han involucrado en alguna organización política o social para trabajar por un mejor Brasil?

Los países cambian cuando sus ciudadanos toman conciencia de su rol y no cuando esperar que los gobiernos solos resuelvan los problemas. Sé que esto podría parecer una “apología al sistema”, pero no lo es. El sistema existirá por algunos años más y mi intensión no es eliminar el sistema, este se debe cambiar pero para poder hacer un cambio real se necesita gente con valores y convicciones reales para que así sea.

Entonces, y esta pregunta va para los de esos países y para este también, ¿Cómo pretenden cambiar un país y que este se adapte al siglo 21 si todavía nos gobiernan nuestros abuelos? ¿Cómo se supone que le vamos a exigir a nuestros gobernantes si no los conocemos? ¿Cómo creen ustedes que será el mundo en los próximos 20 años si no hacemos algo hoy por lograr un cambio real?

Se trata de superar el pasado para poder avanzar, se trata de dejar en paz a los fantasmas de las dictaduras, de las guerrillas, de las malas políticas para avanzar con las nuevas caras, las nuevas ideas, las convicciones que hacen posible los grandes cambios de la sociedad.

No les estoy diciendo que corran a inscribirse en un partido político porque yo no formo parte de ninguno, solo les estoy diciendo que por lo menos se tomen la molestia de pensar un poco más allá, les pido que se informen, que se eduquen y que a la hora de emitir una opinión por lo menos tengan un conocimiento más allá de lo que sus pequeño mundo les dice. Cambiar un país, cambiar el mundo requiere valentía, sacrificios, pero también requiere que los jóvenes ciudadanos tomen conciencia de su rol en el mundo. La rebeldía sin causa quedó en los 60’s, esta es la era de la información y como tal no deberíamos permitirnos no estar informados.

La manera en que nos comunicamos está cambiando y con ella el mundo entero, es hora de tomarnos en serio el siglo 21.

28

Jun

Por qué sigo protestando

Sí, sé que después de cada elección digo que ya no quiero más a este país, que ya no voy a luchar más, que lo entrego todo. Sin embargo, cual mujer despechada que odia a los hombres un mes, a mí se me pasa todo el guayabo en una semana, ¿Por qué? No crean que “ahogo las penas en alcohol” o alguna ridiculez de esas, ¡No! Me levanto y sigo dando la pelea porque yo a este país sí lo quiero, porque a mí este país me duele.

Los estudiantes convocaron a una marcha para mañana sábado 29 de junio, ¿Usted va a levantar sus nalgas de su cómoda silla y cerrar el Twitter un ratico para ir a protestar? No lo sé, pero sí sé que probablemente se pase la semana tuiteando:

  • Es hora de salir a protestar, tenemos que ir a la calle.
  • Los estudiantes son unos mariquitos, deberían quemar el país.
  • Qué bolas los líderes, Capriles solo tuitea.
  • Este país se lo llevó quién lo trajo ya todo el mundo se acostumbró.

“No preguntes qué puede hacer tu país por ti, pregúntate qué harás tú por tu país” eso lo dijo Kennedy un día por ahí. Te pido que reflexiones sobre eso y bueno, yo te voy a responder esos comentarios:

  • ¿Estás marchando hoy? ¿Tienes un grupo organizado para salir a marchar? ¿Ya cuadraste a tu grupo de protestas? O esperas que vaya Capriles a tocarte la puerta y darte razones para salir.
  • ¿Sí? ¿Tienes idea de cuál es la lucha de los estudiantes? ¿Sabes que son los jóvenes quienes más arriesgan por el país? ¿Sabías que pueden ser ellos, como un grupo lo hicimos en 2007, quienes le den una lección a los líderes del país? ¿Cuántas bombas te has tragado en tu vida?
  • Qué riñones, ¿No? Pero fíjate que esta semana escuché a Capriles diciéndole a la gente que saliera a protestar, el Comando Simón Bolívar le pidió a la gente que pusiera en su carro con Griffin esos productos que no encontrar. Ah, Capriles convocó a la marcha de mañana. Ahora, si tú estás esperando que Capriles te diga: Este día quemaremos cauchos porque esa es la salida; entonces es obvio que aún tenemos un trabajón: EDUCAR a gente como tú.
  • ¿Tú dices? A ver, ¿Te acostumbraste? Qué mal, sabes que lo mismo le pasó a los cubanos, ¿No? Ellos se resignaron y comenzaron a comportarse como el gobierno, pero ¿Quieres eso para tu país? Si te resignaste entonces sí es lo que quieres.

Yo mañana protesto no para jalarle a un político, no porque los estudiantes convocaron, no porque aún no supero al movimiento estudiantil de 2007, ¡NO! Yo mañana protesto porque quedarme en mi casa es darle la razón a Maduro, es pensar que criminalizaron la protesta. Quedarme en mi casa y quejarme de lunes a viernes por la situación del país es ser parte de la indiferencia que nos come y yo no quiero ser esa. No quiero ser esa que se resigna y que lo entrega todo, tengo 27 años viviendo en este país y creo que podría ser el mejor país del mundo si su gente dejara de ser tan pendeja y reclarama al gobierno y a la oposición cuando tengan que hacerlo, por eso yo mañana me pongo mis zapatos de goma, agarro mi cámara y me voy a la marcha porque este país no se lo entrego a Maduro tan fácil.  Entonces, si tú tienes una sola razón para marchar ¡PÁRATE DE LA SILLA Y MARCHA, COÑO! Mañana sé ese ciudadano que siempre quieres ver en tu país, ese ciudadano ejemplar que no se entrega tan fácil, mañana tú puedes cambiar un poquito del país porque todo suma.

 

No tengo más razones que la de querer vivir en una Venezuela decente.

18

Jun

La batalla que aún no entendemos

Quise poner aquí varios links de las noticias más importantes del país, pero justo cuando entré a las páginas de los periódicos me di cuenta que casi todas las noticias son importantes, los temas: Inseguridad, economía, problemas sociales ¿cuál es la batalla entonces? ¿Cómo se establece una prioridad en la lucha? No lo sé. Lo que sí sé es que este gobierno es experto en hacernos olvidar los problemas importantes desde hace más de 12 años y aún así hay quienes no lo saben.

¿Tanto importa que la FAO haya reconocido que “aquí se trabaja por la seguridad alimentaria”? Para la ONU, por ejemplo, en Cuba existe una democracia, ¿De verdad creen que una “ley de lactancia” evitará que las mamás del tetero u otras fórmulas? En Indonesia la masturbación está prohibida, ¿Importa si Maduro viaja en Cubana de Aviación o en Conviasa? Aquí nos aumentaron el pasaje a 5 bolívares en rutas urbanas y ni contar en las interurbanas, ¿Ven lo que quiero decir? Espero que lo vean, porque sino es mejor que dejen de leer.

En Venezuela, como debe ocurrir en un montón de países, el ego parece que está por encima de resolver el problema que realmente importan: Tener un país con servicios básicos decentes, educación de primera, buena economía, seguridad social y donde podamos desarrollarnos, ¿Cómo se logra esto? Fácil, con ciudadanos responsables que entiendan que cada cargo de elección popular es importante pero más allá de eso, con ciudadanos responsables. En fin, con más ciudadanos y menos pueblo, ¿Qué pasa con las organizaciones civiles y políticas?

Hace días hablaba con unos amigos sobre las protestas de origen social. No sé si ustedes lo saben, pero las protestas sociales no son espontáneas, ¡NO! Las protestas sociales no se dan porque conscientemente un día todo el mundo decidió salir al mismo sitio a protestar, ¡NO! Ocurren porque existe una organización previa. Vamos, ¿No has visto V de Vendetta? Ok, si no la has visto, deja de leer, anda a verla y vuelve. No es difícil.

En Venezuela, porque solo conozco mi país y solo me duele mi país, se está dando una batalla que aún no entendemos. No se trata, creo, de pelear por profesores universitarios con sueldos justos porque ¿Qué es un sueldo justo en una economía en decadencia? No se trata de tener más militares y policía en la calle porque ¿Qué se está haciendo para prevenir el delito y desarmar a los chamos en los barrios? (Ojo, no cuenta la “comisión voluntaria del desarme”, eso es solo un chiste más). No se trata de si la Ministro Benítez decide “prohibir el uso de instrumentos musicales” en los estadios (Vale acotar que ese mismo día dijo en su cuenta de Twitter: “Es FALSO que el ministerio haya prohibido el uso de instrumentos en los estadios”… La Ministro firma gacetas sin leerlas), porque ¿De verdad habrá gente dispuesta a cumplir la ley?

Se trata de que aquí hay mucha más gente capacitada e inteligente capaz de gobernar este país, ¿El presidente de verdad dijo que sembráramos los pollos? Da lástima verlos –a muchos de ustedes- peleando las batallas incorrectas. Este país es gobernado por un circo de mal gusto que es incapaz de aprenderse sus chistes de borracho triste, entonces ¿Por  qué no se da la batalla correcta? ¿Dónde están los jóvenes que, como yo, creen que una Venezuela mejor es posible? ¿Dónde están las organizaciones políticas y civiles con jóvenes dispuestos a arriesgarlo todo? ¿Peleándose un cargo? ¿Viendo quién le jala más bolas a Capriles para que “lo monte en el coroto”? Están haciendo el ridículo.

Sé que estamos mal porque más allá de la crisis económica tenemos una gran crisis moral y me da lástima reconocer que hay personas, de esas que peleaban por las mismas causas que yo, que hoy en día pelean “por un carguito”, “por unos dólares” o que su argumento sea: “Chama, todos tenemos que comer”.

Hace rato creo que estamos dando la batalla equivocada y espero que muchos de ustedes también lo crean. Llegará el momento de pelear la correcta, pero mientras tanto dejen de prestar tanta atención a tonterías y recuerden que la escasez, inflación y seguridad seguirán con nosotros un rato más. Si quieren seguir en las batallas equivocadas, entonces ábranles la puerta, sírvanles un cafecito y disfruten de la compañía. Por ahora, no queda más que hacer.

7

Jun

El país en el que vivo

Política en VenezuelaEn mi país tenemos muchos problemas como en todos los países, pero el principal problema somos nosotros. Sin embargo, en mi país el ego de aquel que sufre síndrome de inferioridad (todos y cada uno de nosotros) hace que no reconozcamos que somos el principal problema del país, ¿Lo ven?

Vivo en un país que tiene petróleo, pero compra gasolina. Un país que tiene “mujeres  hermosas” porque hemos ganado más concursos de belleza que premios Nobel, pero esto hace que las adolescentes piensen primero en los CC que se van a poner que en la carrera que van a estudiar. Vivo en un país en el que ahora “hay más gordos porque comemos más”, pero las mujeres prefieren clavarse láminas de metal en la lengua porque si eres gorda la gente se burla de ti. Típico de esos países en los que se tiene problemas de superioridad que son evidencia de una gran inferioridad, ¿Me siguen?

En mi país, ese hermoso país que todos disfrutan y del que siempre dicen que está lleno de gente amable, la mayoría se acostumbró (y por mayoría quiero decir a “ambos bandos”) a vivir cómodo porque papá Estado tiene una Black Card llamada Petróleo. En ese mismo país siempre habrá alguien dispuesto a joderte o sacarle provecho a algún mal que estemos sufriendo . Otro ejemplo es que la UCV y un montón de universidades se fueron a paro por la crisis que hay en la educación pública, pero en la Escuela de Administración y Contabilidad de la UCV las actividades siguen porque “ellos solo tienen a un profesor dedicado”, ¿Lo ven?

En mi país es más chévere tener equipos caros antes que comprar libros. Tener carro antes que tener comida y sobretodo eres un “duro” si decides vestir a tus hijos con ropa muy cara antes que invertir en su educación. En mi país, si te quejas te dicen “intenso”, si se te ocurre organizar algo para defender tus derechos te dicen: deja eso así que eso siempre ha sido así.  Es que creo que en mi país no creen en los cambios. Pero claro, es que en mi país somos expertos en exigir que se respeten nuestros derechos cuando nos olvidamos de nuestros deberes.En el país en el que vivo siempre es pendejo el que hace las cosas bien y un héroe el que se copia en el examen o se roba un vuelto, ¿Somos tan pobres de moral?

Hoy estoy molesta con la gente de mi país, porque sé que esto no se arregla con un cambio de presidente o régimen, no es una cosa de si el socialismo funciona (que sí funciona en muchos países) o que si el capitalismo liberal es la vía (que ha quebrado a un gentío), porque al final del día para que un sistema político y económico funcione depende de la calidad de gente que se tenga en el país, porque las teorías son hermosas en el libro, pero en la práctica todos los seres humanos la pueden dañar. Por cierto, ¿Se han leído algún libro de teoría política o social?

En el país en el que vivo hemos tenido más de 18 elecciones en 14 años y los ciudadanos aún no entienden que deben organizarse para ganar y que la participación puede más que la trampa, ¿Cuándo fue la última vez que fuiste testigo?

En este país, el país en el que nací, el país que me duele, el país por el que lloro, por el que río, al que defiendo aún cuando no tengo argumentos, la moral también escasea y no me refiero solo a las grabaciones que han salido, a la compra de personas (porque aquí el dinero es más importante que la conciencia), me refiero a ti que lees este texto y seguro te indignas, me insultas y me dices que estoy loca, que soy apátrida y que no veo las “cosas buenas que hemos hechos” ¿Sí? Dime una y seré feliz, pero te cuento que vanagloriarse por logros individuales de personas que decidieron ser diferentes a lo que parece ser la norma del país es tan pobre como no hacer nada. Entonces, el día que mi país VENEZUELA tenga buenos índices de desarrollo, tenga calidad de vida, tenga educación de primera, ese día podré decir: Somos el mejor país del mundo. Pero por ahora solo debo decirte que no lo somos y en parte, también, es por tu culpa.

Esta es mi opinión sobre el país en el que vivo que es el país en el que nací. Lo siento si esta vez no les gustó.

Si tienes algún reclamo, puedes escribirme a solorzano.laura@gmail.com

31

May

El Rey León, Capriles y la grabación

Soy fiel creyente de que las películas infantiles siempre te dejan mensajes que probablemente entenderemos años después o nunca, porque “nunca” también es una opción. El Rey León (mi película favorita y de la cual me sé todos los diálogos) es una de esas.

Y es que cuando una piensa en la película, lo primero que ves es la crueldad de los primeros 20 minutos cuando Scar mata a Mufasa, culpa a Simba y hace que Simba huya, ¿Quién no sufre con eso? Sin embargo, ahora que soy una niña grande conseguí un nuevo significado a esta película.

Decidí que escribir sobre la película y cual es la relación que veo con el país. Lo dividí en pequeñas partes citando momentos importantes de la película. Veamos:

1. La muerte de Mufasa. El 11 de abril

Debo aclarar que la muerte de Mufasa lo utilizare dos o tres veces, no comparando a Chávez con Mufasa, ojo, pero sí comparando los hechos.

En la película, Scar (el hermano de Mufasa, el rey) decide que debe tener el poder y ser el rey, pero tiene un inconveniente pues nació después y la única manera de ser Rey es matando a su hermano y desaparecer a su sobrino. Junto a las hienas planifica la muerte de Mufasa para culpar a Simba y hacer que este huya (aunque él cree que lo matan) y utilizar (asumo) esta huida como justificación para todo lo que hizo cuando tomo el poder.

En Venezuela podemos comparar esto con el 11A, les prometo que no me fume nada raro. El golpe organizado el 11A fue producto de algunas negociaciones del personajes de la oposición y del gobierno  (afirmado por opositores mismos). Ese día muere un gentío, Chávez se va y luego regresa victorioso y repotenciado y se agarrara de este evento hasta su muerte para justificar muchas de las políticas y censuras aplicadas a la oposición.

2. La huida de Simba. El retiro el 2005.

Les digo que son partes de la película  las cuales se puedes asociar a Venezuela y todo terminara teniendo sentido para el evento final. No me odien por no comparar diálogos y esas cosas místicas.

Cuando Simba huye, siendo un niño confundido, deja un espacio libre para que Scar tome el poder y además tiene una justificación pues cree que Simba murió y “al él le tocaba el coroto”. En 2005 los candidatos de oposición se retiraron de una las elecciones mas importantes que hemos tenido, eso dejo un vacío que fue -obviamente- utilizado por el gobierno para hacer lo que le dio la gana y de ahí salió ese CNE, TSJ y demás poderes no independientes. Ahora bien, Chávez -como Scar- creyó que la oposición estaba muerta y aunque se echaron muchos pelones y comieron gusanos, siempre estuvo viva y preparándose.

3. Scar monta su ejercito de hienas, Maduro usa el dolor. 

Aquí la comparación no es tan obvia pues a las hienas no les dolió la muerte de Mufasa, todo lo contrario, las alegro. Pero la escena en la que Scar canta con las hienas (muy nazi, por cierto) se parece a las imágenes posteriores a la no-sepultura de Chávez, gente entrenada para atacar. En este sentido, Maduro uso el dolor que produjo la muerte de Chávez para entrenar ese ejercito porque el tiene el carisma de una cebolla picada a la mitad.

4.  Nala consigue a Simba. Capriles aparece en la película venezolana. 

Nala entra a este nuevo lado de la selva en busca de comida pues las hienas y Scar acabaron con todo en el reino. Scar acaba con todo en el reino porque piensa (jajaja) que gobernar es fácil, no piensa en el equilibrio de la naturaleza, en los procesos de reproducción, en el balance, destruye todo. Pero de esto hablo después, el punto es que Nala entra y se quiere comer a Pumba, aparece Simba y termina peleando con Nala (como cuando estaban pequeños) y termina enamorándolo para tratar de convencerlo de que es hora de volver porque el reino lo necesita.

Aquí paso mas o menos lo mismo, Capriles llegó con su campaña a tratar de convencer a Venezuela de que era hora de un cambio, que ya estaba bueno de la sufridera y que solo el voto y la participación activa el día de las elecciones podía lograr que volviéramos a nacer. Sin embargo, perdió el 07 y bueno nosotros seguimos con el Hakuna Matata.

 5. Se acaban los animales en el reino. El desabastecimiento en Venezuela

Entonces, como les decía antes resulta que Scar solo es un malcriado picado (como Loki en Thor) que quiere el poder (como verbo y no como sustantivo) porque para el eso es fácil, mandas y ya, no se da cuenta que es bastante complejo mantener el ciclo de la vida en perfecto funcionamiento. Lo mismo pasó con Maduro y sus hienas enchufadas. Para ellos tener poder (como verbo y no como sustantivo) es sacar real, echar carro, viajar y poner gente ineficiente en todos los cargos, ergo: No hay ni papel toalé.

6. Simba habla con Rafiki. Capriles habla el 10 de marzo. 

Cuando Simba anda en eso de “sí, pero no” se encuentra al mono sabio, Rafiki, este lo guía y termina haciéndolo que tome la decisión de volver por el reino. Yo no sé si a Capriles se le apareció un mono sabio (creo que no), pero después que se murió Chávez todos decían que era una locura lanzarse y aun así apareció el 10 de marzo en Globovisión (cuando era libre) y decidió asumir la candidatura con un discurso tan coherente y fuerte que hasta el que menos creía en el, comenzó a creer (mi amigo Luisfe).

Obvio, nos robaron las elecciones y tal y para eso no hay comparación en la película, pero el siguiente punto es importante porque es la línea entre ‘salimos de esto’ o ‘chamo, que bolas’.

7. La pelea con Scar. La próxima grabación. 

Cuando Simba regresa se tiene que enfrentar a la hienas, meten preso a Timón, secuestran a Pumba, Scar y Simba terminan enfrentándose. Justo cuando Scar va a matar a Simba, este le confianza que mato a su padre. Simba, molesto, agarra fuerzas y le gana la pelea a Scar. Lo tumba a un hueco donde se encuentra con las hienas. Pero ya va, las hienas no abrazan a Scar, NO, le reclaman que  el había dicho que ellas no eran necesarias estas deciden pasarle factura y se lo comen.

La primera grabación hizo que personas del gobierno se  molestaran, sacaran a Mario Silva (director de Tropa, el equivalente a las hienas -solo aplica a radicales-) y demás. Pero fueron más los miembros de esas tropa quienes se molestaron, que aquellos que decidieron pensar que “era un montaje”. Según dice Ismael García (persona no grata en mi vida) la siguiente grabación habla sobre la muere de Chávez. De ser así, esa grabación será el último empujón para la popularidad y confianza en Capriles y serán los mismos chavistas, esos que de verdad amaban a su comandante, quienes reaccionen y ataquen a Maduro, Diosdado y los demás vampiros enfunchados. Es por eso que esa grabación es tan importante.

Ahora bien, no crean que lo que sigue es una lluvia magia que arreglara el país como en la película; pero si puedo asegurarles que Capriles (cuando sea proclamado presidente) dará tanta seguridad y confianza que muchos nuevos caminos se abrirán a Venezuela. Cuando eso pase yo seré opositora de un montón de opositores, pero eso  no viene al caso. El punto es que, salvando las diferencias, si usted vio el Rey León y la entendió mas allá de ‘se muere Mufasa y cantan bonito’, entonces usted entiende esto.

Gracias por leer esta locura tan larga.

PD: Si tienes comentarios escríbeme solorzano.laura@gmail.com.

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