Laura Solórzano

Escribir es estructurar la vida

23

May

Montevideo

Viajar a Uruguay«Nunca escribas sobre un lugar hasta que estés lejos de él» dijo Hemingway. Tenía razón. Casi nunca escribo sobre las ciudades a las que viajo, no sé si es por nostalgia, por necedad o porque decido bloquear algunas memorias; sigo siendo inmadura en ese sentido. Pensé que Montevideo no sería la excepción. Sin embargo, ando en plan de romper viejos patrones, así que veamos qué sale en el papel.

«Montevideo es muy pequeño, te vas a aburrir», «algo bueno debe tener la tierra de Benedetti y Onetti» esas fueron algunas de las cosas que me dijeron un par amigos cuando supieron de mi viaje; solo quería alejarme un poco del caos llamado Venezuela.

El viaje sería largo, larguísimo, pero estaba emocionada así que no me importó. No cargué el kindle  y entonces no podía leer, no quería jugar con el celular y  pues terminé viendo una película en el avión, pedí un vino y me relajé, serían 8 horas o un poquito más.

Cuando llegué me encontré a gente increíblemente amable en el aeropuerto, eran las 4 am ¿Quién es amable a esa hora? El clima estaba frío, pero recuerdo haber visto que la temperatura era de 18 grados, pensé que no podía ser tan grave y que no sufriría tanto con el clima. No fue así, hubo un día en el que el viento era increíblemente fuerte, pero sobreviví.

Me encontré con una ciudad pequeña y amable, muy poética, muy tranquila. Con gente enamorada en cada esquina, en cada plaza. Había calma porque la gente no anda apurada y atropellándose como en las grandes ciudades. En Caracas somos hostiles, en Buenos Aires son histéricos, en Madrid son apurados y en Washington ni te ven a la cara. Es una linda ciudad.

Uruguay 2Tiene, según creo, casi todo lo que necesita para ser una gran ciudad pero con la calma de un lugar donde solo hay –aproximadamente- 1,5 millones de personas. Aunque, debo confesar, a veces es gris. Gris no por el clima, sino gris por toda la calma que tiene encima la gente. Supongo que lo veo así porque vivo en la ciudad del verde y rojo; el verde por lo “natural” y el rojo por las peleas. Pero aún así es una de las ciudades más poéticas en las que he estado.

Tal vez mi visión del viaje no terminó siendo la que tenía en mente, pero debo confesarles que disfruté caminar por las calles de Montevideo con buena música en los oídos y observar la cotidianidad de una ciudad que no es mi ciudad, pero que en algún momento podría adoptar.

8

May

Historias con fin*

María

María tiene 16 años, en dos meses terminará el bachillerato, es la mejor de su promoción. Siempre fue buena estudiante porque decidió que no quería ser como su mamá, sino como su prima, quién fue a la universidad y tiene un trabajo increíble.

Estudia en el Andrés Eloy Blanco de Propatria, un colegio en una zona pobre caraqueña, en su momento fue uno de los mejores. Por la mañana desayunó y salió al colegio, tiene una exposición importante, va repasando mientras camina por la avenida. Su día será normal. Esta noche una bala perdida le quitará la vida antes de cenar.

Caracas, 05 de marzo de 2013.

Angelo.

Estudió en un colegio promedio de Caricuao, otra zona pobre de Caracas, nunca fue demasiado aplicado en los estudios, siempre quiso ser artista, solo le gustaban las materias relacionadas al arte. Su mamá, que estaba conectada con los chivos de la UNEARTE, le consiguió un cupo en un curso de pintura con un maestro socialista. Aquí hasta el pincel tiene una etiqueta ideológica.

Angelo tiene potencial para la pintura. El sábado, cuando camine al curso a las 8am, morirá desangrado al resistirse cuando vengan a robarle el BlackBerry. Tres puñaladas y nadie que lo traslade a un hospital sin insumos.

Caracas, 18 de abril de 2013.

Alejandra

Mañana en la noche saldrá con sus amigas, celebrarán felices que Nani se comprometió y pronto se irá a estudiar poesía francesa. Se pasará la tarde en la peluquería justo después de pasar la mañana con los niños de una casa hogar. Ella siempre fue la más buena de sus amigas. Su papá le prestará el carro y le dirá que tenga cuidado. Viven en la parte alta de La Castellana, una zona de la clase media/alta caraqueña. Cuando salga la interceptarán cinco hombres con armas largas. La secuestrarán y nadie escuchará nada.

Mañana en la noche Ale no llegará a la celebración, la violarán y la golpearán hasta que deje de respirar. No habrá motivo del caso, solo placer banal y diversión de los hombres.

Caracas, cualquier día del mes, 2013.

Martín.

Joven motorizado de 18 años. Anoche se enteró que Yasnely, su novia de 17, está embarazada. Ellos se aman como se aman los adolescentes y metieron algo más que la pata. Martín ahora necesita trabajar el doble porque todo está más caro, acaban de devaluar y ya todo está el doble. Martín nunca se graduó de bachillerato, trabaja desde pequeño, pero era un chamo sano a pesar del barrio.

El lunes Martín bajará a la Av. Sucre  para arrancar el día. Será un buen día de trabajo. Al finalizar irá a El Cementerio a comprarle algo al bebé, no sabe el sexo pero está emocionado; dice que será mejor papá que el suyo al que no conoció. El lunes a Martín le robarán la moto al llegar a casa, le darán dos tiros que no lo matarán, pero le pasarán la moto por las piernas.

Caracas, 25 de febrero de 2013.

El Kike

Fue malandro desde chiquito porque su papá así lo quiso. Primero fue ratero y ahora controla la mitad de Casalta. Hace meses ayudó a escapar a su convive del alma porque violó y mató a dos chamas del barrio.

Se enfrentará con otros malandros del bando contrario. Su bala matará a María, él jamás lo sabrá. Nadie investigará.

En 4 meses caerá en el rodeo por violación a una menor. Morirá en un motín cuando incendien la cárcel, nadie reclamará su cuerpo.

Caracas, 05 de marzo de 2013.

Yonaiker

Es sábado. Yonaiker se enteró anoche que su novia, menor de edad, tiene un mes de retraso. Él acaba de cumplir 18 años, dejó la escuela de pequeño porque su papá abandonó a su mamá y tuvo que salir a trabajar. Yonaiker tienen una .38 porque en el barrio es mejor andar protegido. Nunca ha matado a nadie, hasta hoy a las 8am.

Cuando esté regresando a casa verá a su vecino Angelo y querrá robarle el Blackberry, es medio “maricón” así que será tarea sencilla, o por lo menos eso piensa. Mientras lo hace, Angelo se resistirá. Yonaiker sacará el cuchillo, porque la pistola la deja en casa porque solo la usa para asustar a los malandros del barrio, tres puñaladas para Angelo, agarrará el Blackberry y correrá.

Caracas, 20 de abril de 2013.

Otro casos

De los secuestradores de Ale y los ladrones de Martín, a quién dejaron en silla de ruedas, poco se sabe. Acá nunca pasa nada más que ajustes de cuenta. Y es que los malandros parecen andar por aquí ajustando cuentas con la vida porque ellos no pudieron ser de otra manera.

*Estas historias no parten de un análisis o investigación periodísticas. Son historias que vienen a mi mente leyendo las noticias y escuchando los cuentos de mis amigos. No vengo a “sembrar el odio”, esta es mi protesta por vivir encerrada tras las rejas de mi casa por la inseguridad en Venezuela.

4

May

A Tánatos, por las muertes de mayo.

Recuerdo haberte estudiado en la universidad. En aquella época no eras más que un Dios mitológico y como buena mitología solo existías cuando alguien te leía. Jamás pensé verte o sentirte, mucho menos tener que huirte. Cuando inocente era al pensar que solo estarías, en este siglo, en libros de fantasía.

55 llevabas hasta esta mañana. 498 fueron los de abril. 8100 sumas desde el 8 de diciembre. Llegaste en los 90 en forma de puñal y te has transformado en una bala dispuesta a masacrar. Tánatos, cuanto te ha gustado Venezuela y su noséqué seductor. Tánatos eres tú quien gobierna mi tierra.

Por temor a ser malinterpretada aclararé rápidamente quién es Tánatos, el dueño de mis palabras no es más que el Dios griego de la muerte. Claro, de la muerte no violenta porque de la violenta se encargaba su hermana Keres, pero fue Tánatos el primero que llegó a esta tierra y según “información oficial” es Tánatos quién gobierna en Venezuela.

Fuiste tú, Tánatos, el que me robó un espacio ocupando a toda Caracas, me hiciste temerle a ella como quién le teme a alguien que lo ha maltratado. Me quitaste aquel bar en el que olvidaba al ritmo de la salsa que por aquí andabas. Recorres mi cuerpo, te adueñas de mi cerebro. Pienso en nuevas rutas para ir a cualquier lado y a mi casa no llego después de las 10 por temor a encontrarte en medio de una calle mal iluminada. Me borraste la posibilidad de tener memorias bonitas, me quitaste el recuerdo de aquella Caracas deseada, mi hermosa Caracas amada.

Pintas de rojo la ciudad de mis amores, tiñes de sangre el mapa completo con número que a diario sumas a tu ejército. Quisiera que por un día pusiera a tu hermana, la muerte (Keres), en descanso.

29

Apr

Una noche cualquiera en Catia.

Una mujer comienza a gritar insultos, lanzar botellas. Es una típica pelea en Catia, de esas que suelen escucharse a las 3 de la mañana un viernes de quincena; la diferencia es que hoy es lunes y aún el reloj no marca las 11 de la noche. Corro a mi ventana para observar aquel espectáculo. Me molesta que interrumpan mi silencio, así que no queda de otra más que disfrutar del morbo de ver peleas ajenas aunque no me gusten las peleas, los golpes o la sangre.

Ya en la ventana el frío aumenta, la noche está acompaña de una tormenta eléctrica de esas que antes solo se veía en las películas. La mujer, que no debe medir más de metro y medio, tiene un cuchillo en la mano, lanza ofensas a granel a todo aquel que se detenga a observar lo que pasa. Se molesta como quien se molesta porque entraron en su casa a ver cómo regaña a los hijos. Como si el bulevar fuese el patio de su casa improvisada.

Vive en plena calle, en algo que parece ser una casa hecha de lo que sobró de un depósito de unos negocios. Se roba la luz de un edificio y no sabemos cómo hace sus necesidades, sabemos –obvio- que tiene un amplio vocabulario lleno de improperios y frases que se desarrollan a partir de ellos.

En medio del escándalo vuelan algunas otras botellas, esta vez de uno  de los edificios. Algún vecino molesto al despertarse en medio del escándalo de aquella mujer cuyos golpes de vida deben dar para escribir una de esas noveluchas llenas de clichés, donde los sufridos son los protagonistas, esas que le encanta a medio país.

Al voltear a la derecha noto a un joven con aspecto callejero, un suéter roído por el tiempo y un cacho de marihuana que enciende con paciencia con un yesquero que acaba de recoger del suelo. Se escucha el sonido, ese del encendedor que no enciende, pero la fe de aquel muchacho hará que termine por encenderse. Necesita algo que le caliente el cuerpo y le queme neuronas.

Un poco más a la derecha, donde está el edificio que antes era de la Escuela de Hacienda y que ahora recibe refugiados (desde hace dos años), justo ahí  está el basurero nuevo. Digo nuevo porque a mis “vecinos” de ese edificio parece que se les dañó el bajante y la mejor solución fue poner la basura en la calle. Supongo que para ellos la basura formará parte, siempre, del colorido pasaje urbano que durante años nos ha acompañado. Completa la bella vista un par de indigentes que buscan, entre las sobras de la obra de arte, algo de comida para la noche y tal vez un poco de abrigo. Quien sabe, lo cierto es que son hijos de la calle y tal vez hasta de Chávez.

Mientras todo esto ocurre más vecinos, de los de verdad, se asoman en sus ventanas. Esas ventanas de esos apartamentos que pagaron durante años con el esfuerzo de su trabajo. No entienden qué pasa, algunos se hacen señas entre las ventanas. Esta noche la policía no viene porque no le da la gana.

La mujer, que despertó a medio edificio, sigue gritando sus palabrotas acompañada de un cuchillo en la mano. Aquella noche no pasará nada más porque no es más que una noche cualquiera en Catia.

27

Apr

Llaves

familiar lo despierta de ese medio sueño que se alcanza en el metro cuando se regresa de un día largo. Tiene aspecto de borrachito de calle, ese tipo de hombres que ha sido golpeado por la vida tantas veces que no espera nada a cambio por ella. Llaves. Un joven concentrada en su lectura alcanza a sacar unas llaves de la cartera. Todos están acostumbrados a su sonido y han perdido, de manera increíble, el significado y lo que implica tener unas llaves.

Hace mucho que él no guarda unas de esas, ya han perdido su significado. Allá a donde él va no las necesita, la calle está siempre abierta. Tiene la “dicha” de pasearse sentado en el metro porque pasa por la puerta sin pagar una moneda. La sonrisa se le borró un día por la tarde cuando, después de un ventarrón, se quedó sin qué arroparse. No es sencilla la vida en la calle y menos cuando nadie lo entiende.

Llaves, qué sonido tan familiar y tan poco procesado en nuestros sistemas. Las llaves suenan como indicador de tener Laura Solórzanouna propiedad. Te entregan las llaves del apartamento cuando firmas un documento que te acredita como propietario. Eres grande, en casa, cuando tus papás deciden que es hora de darte tus propias llaves. Al comprar un carro y tener la llave sientes que ya nadie podrá detenerte. Una llave imaginaria es lo que le entregas a aquel ser a quién dejas entrar por tu mente, corazón y piernas. Tan cotidianas como cepillarte los dientes, las llaves no solo abren puertas.

Ya esta noche será complicada en la calle. Ha llovido en Caracas y en las casas seguro muchos usarán cobija y hasta suéter. Todas las puertas estarán cerradas y nadie será capaz de regalarle algo que a su cuerpo pueda calentar. Un cigarro, un trago de ron. Nada. Pero aquella noche, el sonido de las llaves le hizo recordar que era momento de salir de las calles.

23

Apr

Las botitas de la lluvia

lluvia en CaracasCaracas me parece casi perfecta. Está rodeada de una montaña hermosa que la protege y le da un cielo azul, tiene verde por todos lados, la gente es simpática y amable, tiene linda arquitectura (aunque pudiese ser mejor) y tiene un noséqué que inexplicablemente enamora a todo aquel que la visite. No importa si te roban, si pasas horas en cola, siempre terminas queriéndola por algún motivo bizarro cuya explicación no tiene razón. Pero siempre he pensado que a Caracas le hace falta un cambio de clima, estaciones, pues.

Sería chévere, podríamos cambiar de ropa, sacaríamos abrigos y seríamos felices cuando llega la primavera porque todo florece. En verano saldríamos a broncearnos en la calle y definitivamente en el otoño escribiría textos cursis y melancólicos. Probablemente eso nos haría seres planificados porque tendríamos que prepararnos para los cambios de época, pero eso es discusión de teóricos del pasado, así que mejor lo dejamos de lado.

Sin embargo, a mí me encanta andar por ahí comprando ropa rara, como yo. Un día me dio por tener botitas de lluvia. Esto por varias razones. Caracas es una ciudad que se inunda cuando llueve, así que dejaría de andar por la calle con los pies mojados porque mis botitas de lluvia me protegerían. Podría, también, lanzarme al cliché de cantar bajo la lluvia y pisar charcos. También suelo ser una mujer práctica y me parecía buena idea tener unas botitas en caso de tormenta, esas que aquí nunca ocurren.

Un día me metí en Amazon porque yo quería comprar mis botas. Mi cumpleaños estaba cerca, así que aposté a que si me ponía muy fastidiosa alguien podía “captar la señal” y regalármelas. Encontré botitas hermosas, pero muy caras y CADIVI ya no me alcanzaba, lo normal. Pero no me desanimé.

Otro día, caminando por el San Ignacio, conseguí unas botitas lindas, pero no tenían mi talla. Lo tomé como una señal divina de que “el color no me iba a quedar bien con la ropa”, así que no me preocupé mucho. Además, en Caracas no llovía desde hace mucho tiempo y no las iba a necesitar.

Un día, finalmente, estando en Margarita –qué irónico- conseguí unas botitas perfectas para la lluvia, negras con rojo, mis dos colores. Largas, con  lacitos, todo lindo. Ya no tenía dinero y además andaba en mi onda de “necesito ahorrar, solo compraré lo que me haga falta”; pero estas botitas me hacían falta. Supongo que puse cara de niña del comercial de Plumerose porque mi papá me dijo: yo te las regalo. Yo me emocioné y primero jugué al “no, papá, tranquilo”, pero terminé cediendo.

Compré mis botitas para la lluvia… Pero no llovía. Me las puse apenas llegué a Caracas porque “parece que va a llorar”, esa facilidad que tiene una de engañarse cuando la terquedad es más fuerte. Decidí guardarlas y las usé solo un par de veces más.

La última vez que me las puse, de verdad llovía y dejó de llover cuando salí de mi casa y comenzó a llover cuando entré a la reunión a la que iba… Terminó de llover cuando salí y volvió a llover cuando llegué de vuelta a mi casa. Fue entonces cuando confirmé que tengo el poder en las botitas de la lluvia. Ellas me ayudan a controlar el clima. Bueno, todos sabemos que es mentira, pero tendré un buen tema de sobremesa en alguna reunión donde la gente esté aburrida y no tengan como romper el hielo. No quedaré como loca porque todos desviarán el tema, soy buena con eso.

Si necesitan que no llueva un día que parece que lloverá, escríbanme y salgo con mis botitas de la lluvia.

19

Apr

Un país donde pasa todo y no pasa nada

Venezuela Tengo 9 años, (nueve años) involucrada en la defensa de principios en mi país. De mis amigos siempre fui la intensa que hablaba de política, la que faltaba a las fiestas por estar en una reunión sobre “cosas del país”, la loca que “prefería quedarse trabajando por las elecciones a irse al a playa” y la que leía sobre política. La que decidió frenar un viaje de intercambio porque cerraron RCTV y la que nunca apostó por la violencia. Siempre he sido la rara, hasta hace un mes y medio.

El día que murió Chávez muchísima gente se alegró porque pensó que esto había terminado. Yo, en cambio, supe que algo “nuevo” estaba comenzando y que no sería fácil ganar, pero que tendríamos oportunidades. Desde que Capriles aceptó la candidatura decidí apoyarlo y hacer todo lo que estuviese a mi alcance para ayudar a que ganara. No se trata de apoyar a Capriles por un cargo, como sé que hacen muchos conocidos, sino por un país diferente. No puedo evitar ser una idealista que solo quiere un país donde pueda ser una ciudadana normal y segura. Mi lucha, jamás, ha sido por un cargo, un pago y otros “beneficios”.

La campaña fue ruda, pero apasionada. Gente que en su vida se había molestado en observar lo que pasaba en el país, a involucrarse en la toma de decisiones, comenzó a notar que era necesario involucrarse en la campaña. Esta campaña la hizo la gente. La falta de recursos, la idea de poder vencer a Maduro hizo que muchísima gente donara su tiempo y su cerebro (lo más valioso que tenemos) para la campaña de Capriles. Me preocupaba, en algunos casos, el fervor de la campaña porque la lucha de Capriles siempre fue clara: Mi pelea es con el gobierno, no con el pueblo. Sin embargo, para muchos esta pelea era contra el otro que pensaba diferente (de lado y lado). La pelea de Maduro es contra todos, pero eso ya lo sabemos.

Aquellos que hemos trabajado en elecciones desde hace más de 9 (se lee nueve) años, sabíamos qué nos esperaba el 14: violencia, abuso de poder, violación de leyes y Maduro ganador. Muchos nos hablamos durante el día para decirnos: No veo a Tibi reconociendo, esto será un problema. No teníamos una elección trabajando, teníamos -por lo menos- 10. Sin embargo, pasó algo que todos teníamos años esperando; el candidato pidió auditoría. No súmate, no una ONG de niñitos, ¡No! El CANDIDATO.

Para quienes no lo saben, durante años estuvimos perfeccionando los sistemas para recoger denuncias, iniciativas como DefiendeTuVoto, VotoJoven, PanaVota no eran solo uno “carajitos intensos” como nos decían muchos, eran plataformas que, por años, dedicaron su tiempo a perfeccionar la recolección de denuncias el día del proceso electoral. Esto, señores, es un trabajón de años. Entiendo que muchos no lo sepan porque en este país, donde importa más lo que aparentas que lo que eres, el trabajo de hormiga no se ve.

La violencia que le siguió a los días posteriores a la elección puso en evidencia que mucha gente desconocía lo que venía pasando desde hace años en este país. Escuché decir muchas veces “la solución es ir a matarnos en la calle, como los chamos de Egipto”, a lo que me preguntaba si esa persona tenía alguna idea sobre lo ocurrido en otros países y peor aún, si tenía idea de cómo somos los venezolanos.

Muchas de estas personas son de esas que solo andan con su grupo de amigos, que no se sientan a hablar con otro que piensa distinto, que no se sientan a escuchar al país. Qué triste, pero es así. Me preocupa muchísimo que no se esté reconociendo, desde este lado de la mesa, al que está sentado del otro lado. No sé qué tienen en sus cabezas o cuáles son sus problemas de violencia, pero la forma en la que se están haciendo las cosas, para mi, es la mejor.

Tengo 9 (otra vez NUEVE) años metida en esto, unos años más que otros, con mis decepciones, pero siempre vuelvo. Y siempre vuelvo no porque esté esperando un cargo, no; siempre vuelvo porque me importa este país, porque defiendo principios. Si mañana Capriles dice: ya, todo está perdido, ellos tienen razón (cosa que no creo que ocurra); yo volveré a darme la vuelva y seguiré con mi camino, defendiendo principios antes que intereses, pensando en la justicia

capriles

antes que en la igualdad, pensando que sí puede hacer un mundo mejor y haciendo lo que dice mi querida Malfada, seguiré queriendo cambiar al mundo, antes que él me cambie a mi. Si logro, en mi vida, que una persona entienda que esta lucha no es fácil ni violenta, entonces habré logrado algo.

En un país donde pasa todo y no pasa nada, es fácil encontrarse mil opiniones en una sola mesa con gente que se lleva la contraria a sí mismo. Yo, definitivamente, siempre he preferido ser coherente entre lo que digo y lo que hago, por eso leo, investigo y veo las cosas con mis propios ojos. Por eso los invito a leer, reflexionar y bajarle dos a la violencia y a los insultos. El otro también existe, y con ese se puede convivir.

17

Apr

Me tocó vivir en Venezuela (por @vvvblanco)

(Escrito por mi amigo Víctor Blanco)

En este país, mi país, tu país Venezuela lugar en el que tocó nacer, crecer y vivir rodeado de gente amable, solidaria, educada, risueña pero sobre todo libre; fue el mismo lugar donde más tarde me tocaría encontrar el amor y crear una familia ya sin tanta amabilidad, solidaridad o educación por una división política que comenzó hace 14 años cuando fuera electo presidente quien hoy descansa, no se si en paz Hugo Rafael Chávez. Nuestra historia así lo ha demostrado plagada de militares que cuando estos irrumpen dentro de un panorama político para tomar las riendas de un país las cosas no siempre terminan bien, es por ello que cuando contaba con escasos 16 años y habiendo estudiado muy brevemente en una institución militar no pude estar de acuerdo aunque no tuviera ni voz ni voto con esta candidatura, aunque a veces me pregunto ¿Qué sería de nuestro país de haber ganado Irene Saénz? Y otras como ¿estaríamos divididos?.

Pero sin importar lo que yo pensase en ese momento, la gente se expresó y este señor fue electo democráticamente, tras una juramentación polémica en la que bajo sus palabras juró sobre una constitución “moribunda” nadie imaginaría todo lo que ocurría durante esos años venideros ni que serían catorce.

Para recordarlo, el cierre de canales y radios, persecuciones políticas, voz y voto para las fuerzas armadas nacionales, la creación de grupos armados y otros colectivos, parcialización de los poderes públicos, expropiaciones, proselitismo dentro de las instituciones gubernamentales, despidos políticos, la ley mordaza, el control cambiario, el fulano paro, un golpe de estado, más de 161.000 muertes violentas, protestas salvaje, también nos cambiaron el nombre del país inconsultamente, la bandera, el escudo, la moneda cosas de las que muchos nos hubiese gustado ser participes y no excluidos por eso del sentido de pertenencia  y otras un poco más positivas como ciertos programas sociales de los que hoy mucha gente se beneficia estén o no estén a favor de esa causa, también un gobierno de muchas pero muchas promesas por cumplir.

Numerosas personas colocaron sus esperanzas en este presidente pensando que viniendo de la vida militar este instauraría orden y progreso en el país.

Si algo hay que reconocer de Chávez fue que le dio una voz a la desasistida pobreza del país, su error fue no ayudarlos a salir hacia la clase media, sino llevar a gran parte de la clase media a la pobreza tras desasistirla queriendo no que todos fuésemos iguales arriba, sino iguales abajo en la miseria. Surgió entonces una nueva clase de ricos que corruptamente se beneficiaron del desvío de fondos y los recursos del Estado.

De esos años pasados recuerdo que me gustaban muchísimo esos programas de humor que existieron toda la vida como Radio Rochela, Bienvenidos o luego Cheverísimo, lugares en los que se refugiaba la mente y eran como una especie de oasis en los que  la sociedad se reencontraba, se veía reflejada y se reía por un rato sin importar los colores ni las diferencias, cuando fueron muy críticos el gobierno los castigaría censurándolos y sacándolos del aire.

La profundización de lo que fue en algún momento se llamó Bolivarianismo se convirtió luego en Revolución, más tarde en Socialismo del siglo XXI y la profundización de este promete ser un sistema Dictatorial.

El país no aguanta radicalismos ya que Todos Somos Iguales bajo nuestra identidad de venezolanos (identidad: ser pertenecer, ser iguales) no importa lo que el gobierno o los cubanos quieran hacernos sentir, eso debería significar que todos deberíamos someternos a las mismas leyes, costumbres, tradiciones y sobre todo respetarnos como iguales.

Esto último contrasta con el sombrío presente que tenemos hoy en el país, un lugar en el que luego de la muerte del presidente es peligroso disentir, un gobierno que pretende imponerse por medio de la fuerza bruta e irracional y un ente electoral viciado por los intereses individuales antes que los colectivos, en los que se reclama ante una crisis política una solución política, el simple reconteo de 14,000,000 de votos,  una tarea sencilla para un país dispuesto a avanzar y regularizarse y un recurso propio de los gobiernos y gobernantes democráticos.

En esta hora funesta de la democracia venezolana ¿Por qué debería estar yo escribiendo sobre política?, ¿Por qué simplemente no pudiera trabajar en paz y libremente por el país que quiero y cada quien en lo suyo?, ¿Por qué no dejamos llevar por aquello que comenzó hace catorce años?, ¿Qué exactamente debo sentir según este gobierno ilegitimo, por alguien que no piensa igual que yo? Mientras estas interrogantes  dan vueltas en mi cabeza y el país se cae a pedazos, un líder Henrique Capriles Radonsky se erige para defender la verdadera expresión del pueblo venezolano y revertir los daños causados al país  no solo durante los últimos 100 días, que nos hacen hoy en día cada vez más pobres, más tristes, más inseguros y más violentos.  ¿Satisfecho hasta el momento compatriota?

La democracia no se trata sobre sucesión y radicalización, sino sobre alternabilidad, pluralidad, orden, progreso, libertad y la predicación de la fraternidad. FIN

16

Apr

Lo que ha pasado y pasa en mi país

Carta a mis amigos “violentos”

Jamás pensé que me sentaría a escribir algo a personas con las que he trabajado en el pasado por construir un país diferente. No es fácil construir un país en paz, cuando se ha tenido tanta división por tantos años. No sé cuántos países han logrado salir de dictaduras “fachas” sin violencia. Sin embargo, esto no me preocupa porque siempre he pensando que Venezuela es un país que no repite modelos de otros países porque bueno, aquí las cucarachas vuelan.

Hace unas horas Capriles le habló al país y vi muchas reacciones que me confundieron y me llamaron la atención. Gente muy racional que pedía salir a las calles. Por un momento pensé que les había hackeado las cuentas de Twitter, pero no fue así; simplemente se dejaron llevar por las emociones, supongo.

Venezuela tiene 14 años en esta “revolución” que para muchos ha sido terrible, pero que para muchos otros ha sido la salvación. No vengo a hacer una “apología de Chávez”, solo quiero que entiendan que el otro existe y para eso necesitan intentar entender el proceso que hemos vivido en los últimos años. Yo esto recién lo entendí en 2012 y terminé de procesarlo en mi cabeza después que murió Chávez, no es fácil entenderlo cuando no te pones en los zapatos del otro, cuando no lo reconoces y cuando tu argumento es “ellos tampoco lo hacen”, ¿No somos nosotros “los diferentes”? ¿No deberíamos comportarnos de otra manera?

Hace 11 años los “líderes” de la oposición (oposición que no era la mayoría del país como decían) decidieron cometer la mayor imprudencia cometida por algún “líder” de nuestra historia. Aquellos “estrategas” decidieron (sin argumentos más allá que los emocionales) llevar a los ciudadanos a Miraflores a exigir la renuncia del presidente, cuadrados -tal vez- con militares y demás, decidieron irresponsablemente llevarlos a la cacería montada por sectores violentos del gobierno. Estoy casi segura que ellos sabían lo que les esperaba porque los celulares ya existían en esa época.

Aquella tarde estuvo manchada de sangre y terminó con “la renuncia” del Presidente Chávez. Recuerdo haber comentado que ninguna persona que llegara al poder a través de la fuerza o la violencia podía considerarse un líder o un gobierno legítimo. Menos de 24 horas después, el señor Carmona Estanga pronunció aquellas palabras donde disolvía  la Asamblea Nacional, cambiaban el nombre al país y otras barbaridades más… En mi opinión, fue el golpe de estado menos pensado del mundo. Yo solo tenía 15 años, pero le dije a mis papás «Esto es un golpe de estado, nos dañará muchísimo»

Esa noche no dormí por los saqueos del “pueblo” que pedía que volviera Chávez. Un buen chiste, sobretodo porque saqueaban electrodomésticos, motos y demás. Claro, este país estuvo sin Chávez dos días, no era tiempo suficiente para “matar al pueblo de hambre”, ¿O sí? Hoy estuve pensando y me surgieron algunas preguntas, ¿Dónde están estos “líderes”? ¿Estarían cuadrados con el gobierno? ¿Querían realmente a Venezuela o quería un carguito?

Aquel evento “estratégico” fortaleció a Chávez y desmotivó a parte de la oposición, logrando que se cometiera error tras error: Cantar fraude sin pruebas, retirarse de las elecciones en 2005, lanzar a Rosales de candidato. El descontento hacia Chávez crecía, pero la oposición no tenía un líder. Esta crecía porque Chávez decepcionaba gente, no porque fuesen proposición. Y ahí teníamos otro error.

En 2007, tras el cierre de RCTV, unos loquitos salimos a defender PRINCIPIOS y sumamos gente, fuimos creativos, inteligentes, jamás caímos en provocaciones, ni siquiera cuando un “líder” como Ricardo Sánchez dijo «Nos vamos a Miraflores» (qué casualidad que este “líder” ahora le jala al gobierno, buen actor el muchacho). Ustedes estuvieron ahí conmigo, ustedes hicieron estos análisis conmigos, ustedes sabían siempre que la violencia no era el terreno porque ahí perdíamos. Le ganamos una elección al presidente porque fuimos inteligentes, nos organizamos, fuimos creativos y jamás pateamos la mesa, ¿Qué pasó entonces? ¿Tan fácil olvidamos?

Pensar que esta pelea que se está dando en Venezuela es blanco/negro, pobres/ricos,  que la cosa se resuelve con contar los votos -solamente-, que esta pelea involucra solo a militares institucionales y no a los motorizados locos y milicianos es un grave error y es una muestra de que, en 14 años, no se han sentado a pensar en este país ni un segundo.

Chávez fue muy sutil con aquello de la dictadura, muy pocas veces se le vieron las costuras y a nivel de discurso era muy difícil decirle “dictador”, es verdad porque Chávez tenía eso que se llama ‘Dictadura Moderna’ (suelen ser dictaduras económicas); duelale a quién le duela él era un líder, inteligente y estratega. Ahora, ¿pasa lo mismo con Maduro y Diosdado? ¿Quieren a este pueblo más que a su dinero? Estos tipos son unos fascistas, estaban “reprimidos” porque Chávez los contenía -como dijo Diosdi-, entonces ¿vamos a caer tan fácil en este juego? No, Maduro y Diosdado NO son Chávez. Chávez sí quería al pueblo, a él lo quería ese pueblo: ahora Maduro y su gobierno no, se la verán difícil porque se les hacen ingobernable su partido, “su gente” y el país picado en dos mitades casi iguales. Carecen de legitimidad, aunque pretendan ponerse el trajecito de “legalidad”.

Este escenario no es el mismo que el de hace 10, 5 años, por primera vez en nuestra “historia opositora” tenemos UN líder, UN líder coherente, UN líder legitimado con votos, UN líder al que no le tiembla el pulso para decir la verdad, UN líder que prefiere tomar la medida responsable antes que la medida popular, ¿alguna vez hemos tenido uno así? Yo creo que no, pero ustedes me dirán.

Entonces, amigos “violentos” los invito a frenar la violencia, a pensar bien en cada paso, cada cosa que se dice, cada RT que se hace. Vamos a ser más inteligentes, tarda más sí, pero es legítimo.

15

Apr

Venezuela

Después de dormir, pensar, bañarme, tomarme un té y hablar con mi almohada puedo decirles algunas cosas puntuales:

  • Venezuela está cambiando, en menos de 6 meses la oposición ha crecido, pero esto ustedes ya lo saben, ¿Qué pasa con esto? La tarea no es solo electoral. Hacer de este el mejor país del mundo es hacer las cosas bien, es cumplir con lo prometido, es no insultar al otro, es no dividir, es sentarse en una plaza y tratar de entender al que piensa distinto, al que tiene una realidad distinta a la mia. Venezuela está cambiando porque estamos saliendo de una borrachera electoral que nos ha dominado por 14 años. 
  • No jugamos el mismo juego. Nosotros jugamos fútbol, ellos lucha libre. Para nosotros existe unidad, un equipo posible, unas reglas, creemos en que el otro debe tener igualdad de oportunidades. Ellos juegan sin normas, de manera individual, sin importarles a quién deban atropellar para llegar a su “objetivo”. El fútbol es el deporte más hermosos del mundo, la lucha libre es uno de los más crueles. El fútbol tienen más creyentes, a la lucha libre la siguen unos pocos.
  • No sé si el chavismo sin Chávez existe, pero sé que un país sin buena economía, seguridad social y derechos se hunde… Tengo fe en que Venezuela es un país tan, pero tan raro que nosotros triunfaremos cuando menos lo esperemos.

Para mi la lucha sigue, sigue cuando me despierto tempranito a trabajar, sigue cuando le doy la mano a alguien que lo necesita, sigue cuando doy lo mejor de mi, cuando no le hago daño a nadie, cuando decido ser mejor persona. La lucha sigue porque creo que Capriles es la mejor opción para la Venezuela que yo quiero.

No sé qué será de Venezuela en los próximos meses, no sé si yo estaré acá en los próximos meses, pero sé que la lucha porque Venezuela sea el mejor país del mundo solo dejaré de darla el día que ya no respire más y por los momentos eso no está en mis planes.

 

Page 9 of 36« First...7891011...2030...Last »