Laura Solórzano

Escribir es estructurar la vida

27

Jan

En defensa de Henrique (@hcapriles).

No lo conozco. Trabajé por unos meses en la gobernación y lo vi 3 veces, las recuerdo todas. En cada oportunidad me pareció un tipo al que de verdad le interesaba la gente, que de verdad estaba comprometido. Yo era muy joven y me impresionaba  fácilmente, pero me gustaba cómo me inspiraba a hacer bien mi trabajo. Pero por otras razones, me fui de la gobernación.

No lo conocía y trabajé en su primera campaña para la gobernación, en la segunda y en las dos presidenciales. Todavía no lo conozco, pero no me hace falta. En las primeras campañas trabajé en sus comando “alternos” haciendo trabajo de hormiguita, yo solo quería hacer el trabajo que más nadie quiere hacer, pero que es importante. Para las campañas presidenciales, trabajé directamente en el Comando Venezuela y luego en el Comando Simón Bolívar. Su equipo me encantó, me hicieron sentir parte de algo importante, de un equipo.

Todavía, muchos años después, no lo conozco. Tengo fotos con él, tengo una gorra con su firma, tengo las camisas de la campaña y en una pared de mi cuarto los HT que llegaron a Trending Topic y los eslogans de las campañas. A mi él me sigue pareciendo un tipo comprometido. Nunca nadie apostó por él, nadie en el mundillo político, nadie dentro del partido, nadie. La gente, el ciudadano de a pie, ese al que todos los políticos intentan adivinarle los pensamientos, sí lo hizo. Lo hizo en las primarias, lo hizo en octubre, lo hizo en diciembre, lo volvió a hacer en abril, en diciembre de 2013 le dijeron  “confiamos en ti, pero no en los candidatos”.

Henrique Capriles es un tipo que, a diferencia de muchos, ha dedicado su vida al servicio público. Diputado, alcalde en dos oportunidades, gobernador en dos oportunidades, tiene un buen CV. El tipo ha estado preso, no se fue huyendo como otros, se quedó y enfrentó su juicio injusto o no, se quedó. El tipo pasó el 24 de diciembre cenando con los bomberos y no es por “populista” como piensan alguno, es porque el tipo está tan loco que lo hace porque le gusta. Obvio que tiene más opciones, pero a él le gusta estar con la gente.BehwDJaIMAAiAMu

Hoy todos lo juzgan porque es mucho más fácil estar de este lado del teclado quejándose todo el día mientras no haces nada por el país. Es mucho más fácil patearlo y patear la mesa cuando los intereses personales están por encima del país. Para muchos, imagino, el país y su crisis se ven en una sola dirección, ven –como siempre- su ombligo, no entienden –ni les interesa- entender a profundidad por qué Chávez, más allá del dinero, se mantuvo en el sentimiento (SENTIMIENTO IRRACIONAL) de millones de venezolanos, para muchos –eso demuestran- es muchísimo más fácil negar que el país, picado en miles de pedazos, necesita diálogo y no confrontación. Muchos ciegos por sus ansias de poder no ven que en las bases de lado y lado, la comunicación es cada día más posible.

Veo a muchos en el teclado, porque ahora solo queda el teclado porque los medios ya no están disponibles, quejándose de lo que Henrique Capriles debió decir, debió vestir, debió comer, pero esos son los mismos que olvidan que Iván Simonovis tiene muchísimos años preso y seguirán ahí porque no nos importan, porque nos importa más nuestra cuota de poder, de comodidad, de lo que sea antes de hacer, como algunos y poner por encima los intereses del país.

Pero esta, queridos amigos, es mi opinión en mi páginita. Quienes ayer se cortaban las venas por una opción electoral, son quienes hoy pretenden conseguir soluciones mágicas de Melquíades, en esos no confío, confío en los que hacen la cola y hablan con la gente, los que se meten en el cerro, los que escuchan al de la lado, los que salen de su círculo para tratar de comprender. Venezuela necesita que tratemos de comprender.